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viernes, 9 de marzo de 2012

martes, 12 de octubre de 2010

12 de octubre de 1492: ¿Pasó lo que nos dicen?
Textos de Juan Jose Rossi

La ley del más fuerte

Ante una nueva “celebración oficial” del arribo ibérico a nuestro continente hace 513 años, no es superfluo rememorar los mecanismos utilizados por la posterior y sostenida intervención europea o “primer mundo” hasta nuestros días con el fin de introducir su modelo ideológico, político, económico y religioso. Cuando en el siglo XV nuestro continente, al que luego arbitrariamente se lo llamaría “América”, continuaba con el desarrollo de su propio proceso histórico-cultural extendido a lo largo y ancho de su espacio territorial y marcado por una fecunda variedad de culturas y naciones nativas (inuit, iroquesa, azteca, arawak, chibcha, inca, guaraní, wichí y selk’nam, por nombrar algunas) Europa se debatía en profundas luchas internas y externas (sobre todo la Península ibérica) para poder garantizar poder y recursos a monarcas, príncipes, nobles y ejércitos, objetivo primordial que hizo posible la apropiación y saqueo sistemático de nuestro enorme continente.

Los movimientos expansionistas europeos iniciados en el siglo XV, al principio por españoles y portugueses luego por otros estados europeos, contaron con la participación interesada y motivadora de sus respectivas coronas y del catolicismo, cada uno en su ámbito. Mientras los primeros convenían en capitulaciones con los exploradores para asegurarse un elevado diezmo y la adquisición prepotente de tierras y señoríos sobre los habitantes nativos, el segundo proveía, directa o indirectamente, la permisión moral de acciones aberrantes y un “ideal” que elevaba al rango de “cruzada civilizadora y evangelizadora” un proyecto indiscutiblemente de apropiación territorial, comercial y político expansionista. Sin embargo, cabe preguntarse por qué y cómo lograron el resonante éxito que todavía se considera una gesta heroica y civilizadora.

Al arribar Colón a las islas y posteriores aventureros a otros enclaves, la actitud inmediata adoptada por los habitantes fue, por un lado de enorme sorpresa frente a la presencia de gente surgida del mar con curiosas armas y extrañas vestimentas y, por otro, de absoluta hospitalidad. En los primeros contactos jamás los nativos ofrecieron resistencia ni declararon guerra alguna. Sólo ante el abuso sorpresivo y despiadado reaccionaron tratando de hacerlos retroceder, pero sin éxito ante las poderosas armas y estrategias europeas. Por su parte los recién llegados, a medida que avanzaban “dudaron” que los nativos ―presumiblemente habitantes de “Las Indias”― fueran “descendientes de Adán y Eva”, o sea, que fueran verdaderos hombres. Esta absurda consideración “filosófica” de exploradores, misioneros y filósofos de la época acerca de la naturaleza de los nativos, más allá de algunos extemporáneos documentos oficiales en su contra, se transformó en un justificativo inapelable y siniestro que ante su conciencia “cristiana” legitimó el inicio de una cadena de aberrantes acciones invasoras.

Sostuvieron, por ejemplo que los “bárbaros” podían ser esclavizados ya que, según su arbitraria teoría, los bárbaros eran “infieles” y éstos, a su vez, seres indignos porque rechazaban la “verdadera fe” (¡la de ellos!), en consecuencia merecedores de ser perseguidos y aniquilados en la medida en que se resistieran. Un argumento falaz que les dio luz verde para justificar tanto la esclavitud cuanto el genocidio y saqueo indiscriminado. Este fue uno de los tantos sofismas utilizados por la corona y las instituciones autodenominadas “cristianas” para legalizar cualquier acto de destrucción o imposición de su sistema.

Desde esa posición ideológico-estratégica los “civilizadores” se permitieron imponer por la fuerza su propia cosmovisión, ajena a la humanidad local, e implementar por la fuerza su sistema de vida desvalorizando en tanto “diabólicas” las creencias de nuestro continente y quebrando las estructuras sociales milenarias, inclusive sus idiomas, tradiciones y escritura jeroglífica e ideográfica. En última instancia desactivaron lo medular de aquellos pueblos que hasta ese momento vivían “a su modo”, neutralizándoles la capacidad de reaccionar ante un enemigo insaciable. A partir de allí, los invasores actuaron “seguros” y a cara descubierta sometiendo a la población de nuestro continente a la desesperanza y esclavitud por medio de hipócritas estructuras como la encomienda, mita, factorías, minas reales y otras aberrantes formas “legales” con que explotaron y exterminaron a la humanidad “descubierta para civilizar y cristianizar”.

No resulta extraño, entonces, que, según refiere el sacerdote Las Casas, el cacique Hathucci poco antes de morir en la hoguera por resistirse al sistema europeo sostuviera el siguiente diálogo con un religioso que lo instaba a bautizarse para ir al cielo y salvarse del infierno: – ¿Ustedes también van al cielo?, preguntó la víctima. – Sí, respondió el fraile. – Entonces –contestó el cacique– no quiero bautizarme para no encontrarme de nuevo con los crueles y tiranos españoles.

El sistemático proceder de los españoles y portugueses, sumado a las enfermedades infecto contagiosas traídas desde Europa, provocó una alarmante disminución de la población nativa. En las islas del Caribe, por ejemplo, tras someter a dos o más millones de habitantes en sólo una década (Colón todavía no había muerto) apenas quedaban alrededor de 300 mil nativos; en el valle de México, entre 1520 y 1580, de 25 millones bajó a 1.9 millones y en los Andes centrales de 11 millones a 1.5 millones durante el mismo período. Estos datos resultan agobiantes y son prueba inapelable del genocidio desatado en nuestro continente. Sin embargo se califica aquella intervención masiva como “gesta heroica”.

Si bien en la historia oficial estos hechos persisten con una visión mal idealizada o tergiversada y el sistema educativo no los revela ni propone como aberrantes, es indiscutible que fueron consumados ininterrumpidamente a partir de aquel 12 de octubre 1492. Quizás no nos resulte fácil asumir una crítica de lo que se nos ha enseñado, pero es nuestra responsabilidad desenmascararlos para ubicar los acontecimientos en su lugar y darles el nombre que se merecen, como inclusive lo hicieron algunos europeos de aquella época aunque no fueron escuchados por los intereses mezquinos que motivaban y motivan el sometimiento de América. Bartolomé de Las Casas en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias denunciaba sin atenuantes que “Entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños ni viejos, ni mujeres preñadas que no hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quien de una cuchillada abría un indio o le cortaba la cabeza de un tajo. Arrancaban las criaturitas del pecho de las madres y los lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos, los amarraban con paja seca y los quemaban vivos en las hogueras, les clavaban estacas en la boca para que no gritaran. Para mantener a los perros amaestrados, colocaban indios n cadenas, los mordían y los destrozaban. Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas y oídas”.

Por Juan Jose Rossi
 
 
Publicado el viernes 5 de septiembre de 2008 en www.contrafestejo.com.ar
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 8 de octubre de 2010

Todos los que matan a Matías


PSICOLOGÍA › UN CRIMEN REVELA RESPONSABILIDADES SOCIALES


Por Andrea Homene *


A Matías Berardi lo asesinaron, el martes de la semana pasada, según dicen hasta el momento los investigadores, los miembros de una familia que lo habían secuestrado para pedir 500 pesos de rescate: atrocidad injustificable que merece la más enérgica condena. Pero no fueron sólo ellos quienes terminaron con la vida de este chico de 16 años. A Matías lo asesinaron los vecinos, que lo vieron correr desesperado pidiendo ayuda pero, como era perseguido por otras personas que gritaban que les había robado (luego se sabría que eran sus secuestradores), no intervinieron para asistirlo.

También lo asesinaron los periodistas que instalan en el imaginario del público la idea de que los jóvenes son los responsables de todos los problemas de inseguridad. El remisero que no dudó en huir cuando vio al joven acercarse a su automóvil con intenciones de abordarlo también lo asesinó.

Lo mataron además quienes vieron cómo Matías era finalmente interceptado por un automóvil, subido a golpes, y no hicieron nada para evitarlo. También lo mató la policía, que alertada “porque un menor intentó asaltar a un remisero y luego fue subido a un auto”, hizo un breve recorrido por el barrio y se retiró. A Matías lo mató la clase media, que construye bunkers rodeados por doble alambrado electrificado para subrayar las diferencias entre un adentro habitado por los buenos ciudadanos y un afuera infectado de “malvivientes”.

Matías murió por ser un adolescente. Cargó, por un instante breve y fatal de su vida, con el estigma que cargan miles de adolescentes como él, que continuamente son agredidos, despreciados, maltratados, humillados, por los buenos ciudadanos que pagan sus impuestos y que reclaman airadamente bajar la edad de imputabilidad, endurecer las condenas (como si ser un adolescente de clase baja sin futuro ni ilusiones no fuera condena suficiente), que no salgan nunca más de la cárcel.

Existe otro Matías. Lo conozco. Está cumpliendo una probation. No vive en un barrio privado, no juega rugby, no asiste a un colegio bilingüe. Es morocho. Todos los días sale a vender productos de limpieza por la calle. Y casi todos los días la policía lo para, lo obliga a ponerse contra la pared, le hace abrir las piernas, someterse a la requisa, abrir su mochila, dejar caer su mercadería, soportar que se la pateen y juntar lo que queda de ella sin decir una sola palabra, porque, al menor atisbo de protesta por el atropello, pueden llevarlo a la comisaría por “resistencia a la autoridad”. Cualquier conflicto le haría perder la probation y podría derivar en su detención. El sabe que no puede reaccionar ante el funcionario policial; no puede defender su derecho a querer darle un curso diferente a su vida, a ganar honestamente el sustento de su familia. Debe callar y juntar del piso su mercadería pisoteada.

Los que creyeron que el otro Matías era un ladrón consideraron justo que fuera perseguido por sus presuntas víctimas y empujado al interior de un auto. A nadie se le ocurrió que, aun cuando hubiera cometido un delito, debía ser protegido de la persecución justiciera. Es más, si hubiera sido un ladrón, y sus víctimas, como ha sucedido, hubieran hecho “justicia” por mano propia, el discurso social ante la muerte del chico hubiera sido muy diferente. Los homicidas hubieran sido considerados casi como héroes. Difícilmente se hubiera establecido su responsabilidad y en el caso de que fueran identificados, un buen abogado habría logrado probar el “estado de emoción violenta” y así la inimputabilidad.

El otro Matías trata de sobrevivir en un medio que le es hostil y, cuando le pregunto qué necesita, contesta: “Una vida nueva”. Con este Matías, intentamos aún reparar todo el daño que se le ha hecho; que pueda algún día ilusionarse, desear, imaginar una vida en la que pueda andar libremente por la calle, trabajar, ir a bailar, sin tener que agachar la cabeza cuando la mirada del otro le dirige desprecio y burla.


* Psicoanalista. Perito psicóloga en una defensoría oficial del conurbano bonaerense.

Jueves, 7 de octubre de 2010















lunes, 4 de octubre de 2010

Respaldo al Pueblo de Ecuador


F.A.T.U.N.

Comunicado

La Mesa Ejecutiva de la FATUN manifiesta su solidaridad con la mayoría del Pueblo Ecuatoriano y a su Presidente Rafael Correa y su estricto respaldo a la vigencia del orden constitucional y del proceso democrático en la hermana República de Ecuador.

Del mismo modo expresa su apoyo y acompañamiento al Movimiento Obrero Organizado de Ecuador en todas aquellas medidas que adopten con el fin de preservar el estado de derecho, la defensa de las legítimas garantías democráticas y la salvaguarda de los derechos de los Trabajadores, nunca mejor preservados que en el marco de un estado democrático y de un gobierno elegido y surgido de la mayoritaria voluntad popular.

Asimismo declaramos nuestro más enérgico repudio a las expresiones minoritarias que pretenden, de manera ilegítima e irresponsable, desconocer el respeto a la investidura presidencial e impedir el normal desarrollo del proceso democrático sostenido por la inmensa mayoría del Pueblo Ecuatoriano.

Carlos Francisco Bogado
Secretario de Organización
F.A.T.U.N

Nelso Oscar Farina
Secretario General
F.A.T.U.N












viernes, 1 de octubre de 2010

INTERNACIONALES:
ECUADOR


Luego de rechazar cualquier tipo de negociación con sus secuestradores, Rafael Correa fue liberado por el Ejército leal
 Rápida reacción internacional
Los uniformados ocuparon el principal regimiento policial de Quito. Correa fue hasta el lugar y desafió: "Señores, si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana". Luego debió ser internado por los gases lacrimógenos tirados a su alrededor.
Durante una comunicación con la televisión pública desde el hospital donde lo mantenían retenido, el presidente de Ecuador había afirmado que "el operativo de rescate" ya estaba listo pero que no había querido dar la orden de asalto para evitar derramamiento de sangre. Ratificó que de allí lo sacarían "cadáver o Presidente".
El jefe de Gabinete, Venicio Alvarado, confirmó que el canciller, Ricardo Patiño, a pesar de haber sido golpeado por el cerco policial, logró ingresar al hospital donde se encontraba retenido Correa, quien volvió a denunciar "un intento de golpe de Estado de un grupo de policías, víctimas de una formidable campaña de desinformación", apoyado por un sector de la Fuerza Aérea, que ocupó el aeropuerto internacional de Quito.
Correa acusó por Radio Nacional a sectores opositores cercanos al ex mandatario Lucio Gutiérrez por la asonada. El Gobierno declaró el estado de excepción y dispuso que las Fuerzas Armadas se hagan cargo de mantener el orden público.
Los presidentes de los países que integran la Unasur, mientras tanto, se reunirán de emergencia esta noche en Buenos Aires. Alvarado reconoció la gravedad de lo ocurrido pero limitó el enfrentamiento a "una iniciativa criolla, expertos en desinformación". El presidente boliviano Evo Morales, al llegar a Buenos Aires, calificó el alzamiento como "un golpe a toda Latinoamérica" y adelantó que le propondrá a sus pares de la Unasur viajar mañana a Quito para respaldar al gobierno constitucional.
 
Desde la Casa de Gobierno y frente a una multitud, Correa afirmó que fue "es un día de profunda tristeza" para Ecuador. Lamentó que se hubiera derramado sangre de "nuestros hermanos" por un grupo de "desquiciados, que avergüenzan a la policía nacional". Brindó detalles acerca de su cautiverio, luego de haberse acercado voluntariamente a dialogar con los uniformados descontentos y defendió la nueva Ley de servicio público, "que nos permitirá terminar con las prebendas" de un sector privilegiado de la población. Acusó "a los conspiradores de siempre, que han tergiversado todo para obtener por la fuerza lo que no consiguen por las urnas". "Pero el Presidente no ha claudicado, y cuando me extorsionaban les contesté que no perdieran el tiempo, que saldría del Hospital como presidente de una República digna o como cadáver." Más adelante agradeció la solidaridad de todos los presidentes latinoamericanos y de sus colaboradores y afirmó que "la ley no será revocada". Por último exhortó a defender "nuestra revolución ciudadana con más convicción". Los presidentes de los países que integran la Unasur, mientras tanto, se reunieron esta noche en Buenos Aires. El presidente boliviano Evo Morales, al llegar a la Argentina, calificó el alzamiento como "un golpe a toda Latinoamérica" y adelantó que le propondrá a sus pares de la Unasur viajar mañana a Quito para respaldar al gobierno constitucional.
La sublevación de unos dos mil policías ecuatorianos y algunos efectivos militares provocaron el caos en Ecuador, donde el presidente Rafael Correa, se declaró "secuestrado" por los insurrectos en el Hospital Policial de Quito, y los instó a deponer su actitud para poder negociar. A las 20,30 (22,30 de Argentina) Correa seguía dentro del hospital, donde estuvo "secuestrado" por los sublevados, según sus propias palabras, y se esperaba que de un momento a otro saliera para dirigirse al Palacio Carondelet, donde lo aguarda una multitud.
Los policías se amotinaron desde la mañana en el Regimiento de Quito, el principal cuartel del país, en protesta por la Ley de Servicio Cívico, sancionada ayer, por la que se modifican algunos beneficios salariales de esa y otras fuerzas armadas. La actitud policial se expandió a otras dependencias del país, y generó igual reacción en algunos miembros de tropas regulares, entre ellos de la Fuerza Aérea, que en principio tomaron la pista del aeropuerto de Quito.
El amotinamiento provocó que los bancos y comercios cerraran sus puertas ante eventuales saqueos, mientras se suspendieron los vuelos locales e internacionales y las clases en las escuelas. El Poder Ejecutivo declaró el estado de sitio en todo el territorio por el término de una semana, y delegó el control de la seguridad en las Fuerzas Armadas.
Poco después de ser informado del motín, Correa acudió al Regimiento Quito para intentar dialogar con los sediciosos pero fue agredido por los policías con gases lacrimógenos, según relató el propio mandatario, desde el hospital policial, hacia donde fue trasladado luego del ataque.
Antes, desde una ventana del Regimiento, Correa se quitó la corbata y se abrió la camisa para mostrar que no llevaba protección antibalas, y dijo que no dará marcha atrás en la Ley de Servicio Público. Ya desde el hospital, el mandatario declaró a Radio Nacional que la actitud de la policía "va más allá de un simple reclamo", y atribuyó la rebelión a "un intento de golpe de Estado de la oposición", producto de "una conspiración que se viene preparando desde hace tiempo".
Lo mismo declaró por la noche, cuando seguía en el hospital, ya que un cerco de policías sublevados impedía su salida, por lo que el mandatario se consideró "secuestrado". Correa informó entonces que recibió por la tarde a tres comisiones de los policías insurrectos, a las que les manifestó que "no negociará absolutamente nada" mientras no depongan su actitud. El mandatario aclaró que de los 42 mil efectivos que tiene la Policía Nacional sólo unos dos mil están involucrados en la sublevación, actitud que calificó como "desquiciada, irracional y absurda". cusó a "la prensa corrupta" de distorsionar la información acerca de la Ley de Servicio Civil aprobada ayer y atribuyó a esas distorsiones la reacción de un grupo de policías, a los que consideró mal informados acerca de la norma.
Correa informó, además, que "el operativo de rescate" de la crisis generada por la insurrección de los policías "está listo hace rato", pero que no dio aún la orden de inicio "para permitir que estos insensatos recapaciten". No obstante, advirtió que "los cabecillas de esta traición serán sancionados", y abogó porque este episodio "nunca más vuelva a ocurrir en esta república".
El apoyo a Correa y a mantener la continuidad del estado de derecho se manifestó de inmediato tanto por parte de la ciudadanía, que se congregó en las inmediaciones del hospital, como del resto de las instituciones democráticas y de la comunidad internacional. Los manifestantes, que intentaban llegar hasta el lugar donde estaba Correa, fueron atacados por los policías sublevados con gases lacrimógenos, enfrentamiento que causó al menos un muerto y un número indeterminado de heridos, según informó en conferencia de prensa el ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Miguel Carvajal.
La cúpula militar, a través de un comunicado, leído por el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Ernesto González, emitieron a poco de iniciado el motín policial un comunicado en el que manifestaron su "respeto al estado de derecho" y llamaron a la policía nacional a deponer su actitud de insubordinación. La misma actitud adoptaron casi de inmediato la Corte Nacional de Justicia, Asamblea Nacional, Consejo de Participación Ciudadana, Tribunal Contencioso Electoral, Fiscalía, Contraloría y Procuraduría, principales instituciones democráticas de Ecuador, manifestaron su apoyo al presidente y llamaron a los policías insubordinados a "deponer actitudes" a través del diálogo por los "canales democráticos".
La crisis motivó una convocatoria urgente a una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en una resolución condenó el intento de golpe de Estado y manifestó su preocupación por la insubordinación policial. La Unión Suramericana de Naciones (Unasur) también convocó a una reunión de presidentes de los países del bloque en Buenos Aires, hacia donde esta noche viajaban los mandatarios para celebrar mañana el encuentro. La solidaridad llegó vía comunicados, declaraciones de voceros oficiales y llamados telefónicos a Correa, desde todos los países de América latina, la Unión Europea, Estados Unidos y las Naciones Unidas.
El vicecanciller ecuatoriano, Kintto Lucas, destacó la preocupación mundial por la crisis y aseguró que su gobierno acudirá a todas las instancias internacionales para evitar que se consume un golpe de Estado. Lucas señaló que han recibido el pronunciamiento "de todos los presidentes de América latina prácticamente", así como de naciones europeas y de grupos como la OEA y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en respaldo a la democracia.
En declaraciones a Radio Nacional, realizadas desde el hospital, Correa sugirió que detrás de la sublevación hay opositores, y se consideró "traicionado" por esos policías, "que no son todos los de la fuerza". "Es un intento de golpe de Estado de la oposición y son ciertos grupos enquistados en Fuerzas Armadas y la Policía que siempre estuvieron, básicamente grupos de la Sociedad Patriótica (el partido de Lucio Gutiérrez)", acusó Correa. "Es clarísimo de dónde viene este intento desestabilizador", añadió el mandatario.
 
 
 
Correa afirma que policías sublevados eran infiltrados de Lucio Gutiérrez
Correa agradeció al pueblo ecuatoriano por su apoyo
TeleSUR 30/09/10
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que los policías que se sublevaron este jueves contra su Gobierno y lo mantuvieron secuestrado por más de 10 horas, eran infiltrados al servicio del ex presidente, Lucio Gutiérrez.
"Pronto se descubrió (...) ahí salieron los verdaderos motivos 'nadie ha subido los sueldos como gobierno de la Revolución Ciudadana', me gritaron: '¡Mentiroso, fue Lucio (Gutiérrez)!'. La gente de Lucio, infiltrada, incitando a la violencia, ¡Cuanta irresponsabilidad!", dijo Correa en su primera aparición pública desde que inició la intentona para derrocarlo.
"Tuvo que ir el Ejército a rescatarnos (...) hay muchos infiltrados de partidos bien conocidos que quieren conspirar", agregó.
Ratificó que la ley de Servicios Públicos, aprobada la noche del miércoles y que era, según los rebeldes, la única causa de sus acciones, no será derogada.
"Por supuesto la Ley no será revocada. Con el diálogo todo, con la fuerza nada", dijo.
"Los cancilleres están trabajando en el planteamiento del SICA, todos lo vamos a apoyar" aseguró, al tiempo que dijo que todo el mundo respalda a Correa y la democracia de nación andina.
Por otro lado, subrayó que desconoce si existe alguna conexión entre los grupos de desestabilizadores que han intentado llevar un golpe de Estado en Bolivia y Guatemala, en años anteriores.
Manifestó que apoya a Rafael Correa, quien se encontraba secuestrado en el Hospital Metropolitano de la Policía, en Quito, la capital ecuatoriana.
A Correa "lo vamos a apoyar hasta las últimas consecuencias", aseguró el jefe de Estado guatemalteco, quien además dijo que no permitirán que los fusiles se apropien del Estado de derecho.
En cuantos a las acciones a tomar, señaló que en una primera fase se llevó el pronunciamiento de organizaciones multilaterales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y espera que el Grupo de Río también lo haga.
A su juicio, debido al golpe de Estado de Honduras y a este intento en Ecuador se ha luchado por el fortalecimiento de mecanismos multilaterales.
"Hemos estado luchando para fortalecer los mecanismos multilaterales, para hacer más contundente esto se va a fortalecer la Carta democrática de la OEA, para evitar que dinosaurios del pasado puedan quitarle a los pueblos su carácter democrático", aseguró.
A criterio de Colom, la unidad de Latinoamérica apuesta por la democracia, "pese a los dinosaurios que todavía piensan en un golpe mediático, de mercado para justificar y dejar a nuestros países pobres".
Correa explicó que, con la aplicación de la Ley de Servicio Civil, por la que protestaban los policías, se evitan los a busos, aprovechamientos de "bonos espirituales, sobresueldo cada tres meses", por lo tanto el Gobierno prohíbe ese tipo de barbaridades.
"Prohibimos todos esos bonos, canastas, condecoraciones. Lo prohibimos", reiteró.
Subrayó que los efectivos de la Policía Nacional, antes de la llegada de la Revolución Ciudadana, ganaban unos 250 dólares. Ahora "el policía que menos gana, gana 700 dólares, sin necesidad de bonos".
Sobre los señalamientos de los policías que le secuestraron, Correa indicó que los uniformados rebeldes le manifestaron que "no se han tomado en cuenta sus condiciones especiales de trabajo", y dijo que "es todo lo contrario, porque es la primera vez que un Gobierno reconoce beneficios a los funcionarios".
"Por primera vez se toman en cuenta, en el artículo 115, por primera vez se reconoce para la Fuerza Armada, policías, bomberos, sus horas extras, jornadas especiales y remuneraciones".
Rechazó que los policías no hayan leído la ley antes de sublevarse, en este sentido, el presidente Correa culpó a los conspiradores por manipularlos.
"La culpa la tienen los conspiradores de siempre, a través de los email (correos) que mandan tergiversando todo para ver si con la conspiración logran lo que no logran en la urnas", aseveró.
Expresó sentirse profundamente triste por la pérdida de vidas, y pidió un minuto de silencio por los fallecidos en el operativo que lo rescató.
"Los conspiradores de siempre secuestraron al Presidente y para liberarlo han caído hermanos ecuatorianos. Es un día de profunda tristeza que jamás creí que iba a llegar en mi gobierno de paz (...) la Policía que ha sido manipulada les pido empezar la reunión haciendo un minuto de profundo silencio", por los caídos.
Reiteró que los policías alzados no son todo el cuerpo, sino sólo unos pocos.
 
Relato de un valiente
El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, relató a los medios de comunicación de su país cómo se aproximó a las inmediaciones del Hospital Metropolitano de manera pacífica para rescatar al presidente Correa, junto a miles de personas.
''Miles de gases lacrimeógenos y finalmente con la mayor tranquilidad con una actitud pacífica llegamos hasta las puertas del hospital y miles de personas'', afirmó.
Explicó la forma violenta y agresiva como fue recibido en el centro de salud, donde los policías sublevados mantenían secuestrado al líder ecuatoriano.
''Dije que yo voy a sacar al Presidente, nos respondieron con gases lacrimógenos, a mí me pegaron en la cabeza'', declaró.
 
 
Venezuela advierte que golpe en Ecuador fue fabricado en un laboratorio de EE.UU.
El vicepresidente llamó a los venezolanos a movilizarse a favor de la democracia en Ecuador
TeleSUR 30/09/10
El vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua, aseguró este jueves que el conflicto en Ecuador no es una simple manifestación de la Policía Nacional sino "es otro golpe de Estado de laboratorio" de Estados Unidos.
"No es una huelga de policías, sino es otro golpe de Estado de laboratorio del Departamento de Estado de Estados Unidos", sostuvo el vicepresidente venezolano durante un acto público con el embajador de Ecuador en Caracas, Ramón Torres.
Jaua anunció una vigilia permanente a las afueras de la legación diplomática ecuatoriana hasta que triunfe el pueblo, que se encuentra en las calles para intentar liberar al gobernante ecuatoriano, Rafael Correa.
"El comandante en jefe (presidente venezolano, Hugo Chávez) ha pedido que el pueblo venezolano se mantenga en vigilia", declaró.
Chávez llamó a "mantener la movilización en toda las ciudades del país, en respaldo incondicional" a los ecuatorianos.
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 27 de septiembre de 2010

Red de solidaridades para luchadoras incansables


EL APOYO INTERNACIONAL A LA POSTULACIÓN DE LAS ABUELAS DE PLAZA DE MAYO AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ

El 8 de octubre el Comité Nobel anunciará quién resultó electo como ejemplo de la paz en el mundo. Agradecida por la candidatura que impulsó el senador Daniel Filmus, Estela de Carlotto dijo que “el mejor premio, siempre, es encontrar otro nieto”.

El juez español Baltasar Garzón, la senadora chilena Isabel Allende, el cantante Joan Manuel Serrat y la Selección Argentina de fútbol son algunos de los embajadores de lujo que impulsan la postulación de las Abuelas de Plaza de Mayo para el Premio Nobel de la Paz. Convocados por la asociación civil Abuelas de la Paz, todos ellos brindaron su respaldo a la organización que preside Estela de Carlotto y abogaron por que el premio que el comité noruego entregará en dos semanas se lo lleve Abuelas “por su incansable tarea”.

La candidatura, impulsada por tercer año consecutivo por el senador Daniel Filmus, fue aceptada por el comité el 20 de abril. Desde entonces, decenas de artistas y personalidades que por su prestigio y trayectoria gozan de una fuerte visibilidad pública se sumaron a la iniciativa y comenzaron a oficiar como sus embajadores ante el mundo.


El arte

“Su causa es la mía”, manifestó Serrat en su carta de apoyo. “Su ejemplo, su compromiso y su trabajo incansable a lo largo de todos estos años han hecho posible no sólo rescatar y restituir a las legítimas familias a muchos niños secuestrados por la dictadura sino también mantener encendida en la sociedad, dentro y fuera de la Argentina, la llama de la conciencia que nos empuja a conocer la verdad”, escribió.

El músico catalán forma parte del Consejo de Notables que el mes pasado hizo su presentación oficial en el Senado argentino. En aquel entonces, el juez Baltasar Garzón –suspendido en su país por investigar los crímenes del franquismo– dio su apoyo a las Abuelas en un acto que compartió junto a la senadora Isabel Allende, la hija del ex presidente Salvador Allende; y el ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak.

El madrileño Ismael Serrano también se manifestó a favor de la iniciativa. Las Abuelas –dijo– “forman parte de una asociación que lucha por la identidad y la justicia, contra el olvido y el silencio. Hubieran preferido no asumir el protagonismo que hoy tienen, pero terribles circunstancias las obligaron a tomar la responsabilidad que al día de hoy las ha convertido en indispensables referentes morales en todo el mundo”, expresó el músico. El autor de “Principio de incertidumbre” relató algunas de las charlas que compartió con Carlotto y con Tati Almeida, la referente de Madres de Plaza de Mayo, y luego confesó: “En cada encuentro trato de contagiarme de su arrebatadora juventud”.

“Aun hoy, hombres y mujeres nacidos entre el ’75 y el ’80, con dudas con respecto a su identidad biológica, siguen acudiendo a las Abuelas en busca de la verdad”, contó Serrano. “Tras el análisis de ADN, después de tantos años, vuelven a nacer al reconocerse en las fotos de los padres reencontrados que las abuelas siempre guardan como un tesoro”, concluyó.

Para el músico Miguel Angel Estrella, embajador argentino ante la Unesco, la acción de Abuelas es “una causa de amor y justicia para pacificar nuestra sociedad”. “Su acción humanista, valiente y de gran coraje ha contribuido no sólo a resistir una dictadura cruel, sino también a preparar el retorno a la democracia –escribió Estrella desde París–. Conquistada ésta, con nobleza e inteligencia ejemplares comenzaron las investigaciones sin pausas para llegar a los juicios de los represores, responsables de la desaparición de sus hijos y del robo de los nietos nacidos durante el cautiverio de sus madres.”


Apoyos locales

Uno de los respaldos argentinos más difundidos recibidos por Abuelas fue el del ex entrenador de la selección nacional Diego Maradona. Junto con el suyo, llegó el de todo el equipo celeste y blanco, que el pasado 24 de mayo desplegó una bandera en el estadio Monumental apoyando la postulación.

En los días previos a la Copa del Mundo, el ex DT recibió en Sudáfrica a Carlotto. Maradona, quien había conocido a la titular de Abuelas en un acto por el 1º de mayo en Cuba, expresó su respaldo a las acciones emprendidas por la organización. “Todos tenemos que estar con ellas”, expresó Maradona, antes de abrazarse con Carlotto en una imagen que recorrió el mundo. Ella prefirió aclarar que que “el mejor premio, siempre, es encontrar otro nieto”.

Otros apoyos locales fueron los de los músicos León Gieco y Gustavo Santaolalla, el rabino Daniel Goldman, el historiador Felipe Pigna, el periodista Pedro Brieger y el filósofo Ricardo Forster. En esa misma línea, Abuelas de la Paz organizó durante las últimas semanas juntas de firmas en distintos puntos del país, buscando darle un espaldarazo popular a la iniciativa. Hasta ayer se habían recolectado más de 12 mil adhesiones.


Las chances

Este año llegó a Oslo la cifra record de 327 propuestas de nominaciones. Se habló, por ejemplo, de una potencial candidatura del presidente de Bolivia, Evo Morales –que obtuvo el respaldo del ex Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel–, pero hasta ahora los integrantes del jurado mantuvieron un fuerte hermetismo sobre los potenciales competidores de Abuelas. Todo parece indicar que, fiel a su estilo, el Comité que desde 1901 entrega los premios mantendrá en secreto la nómina final.

El ganador será anunciado en Oslo el viernes 8 de octubre y la ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el 10 de diciembre, cuando se conmemore la muerte del sueco Alfred Nobel, ideólogo del galardón.

“Se lo merecen por muchas razones, no sólo por las históricas –expresó Filmus al justificar la iniciativa–. No sólo por haber peleado en épocas en las que el terrorismo de Estado imperaba en la Argentina, sino porque siempre han buscado justicia y memoria, y nunca la venganza ni la revancha personal”, agregó.

Argumentos similares brindó la organización Abuelas de la Paz. “Con su lucha infatigable se han transformado en uno de los principales paladines y símbolos del valor de la democracia y la paz en América latina, uno de los continentes más golpeados por las interrupciones del orden constitucional”, expresaron sus referentes. En menos de dos semanas se sabrá si finalmente llegó la hora de ese reconocimiento.

Producción: Federico Poore











viernes, 17 de septiembre de 2010

A 34 años de La noche de los lápices


Se trató del secuestro de 10 estudiantes de la Escuela Normal Nro. 3 de la Plata por parte de fuerzas de seguridad, la noche del 16 de septiembre de 1976, tras participar en una campaña por el boleto estudiantil. Tenían entre 14 y 17 años.

Ayer se conmemoró en todo el país el 34º aniversario de "La noche de los lápices", una serie de secuestros de diez estudiantes de secundaria, ocurridos durante la noche del 16 de septiembre de 1976 y días posteriores en la ciudad de La Plata.

"La noche de los lápices" se trató de estudiantes de la Escuela Normal Nro. 3 de la Plata que fueron secuestrados por fuerzas de seguridad tras participar en una campaña por el boleto estudiantil. Tenían entre 14 y 17 años.

El operativo fue realizado por el Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida en ese entonces por el general Ramón Camps, que calificó al suceso como lucha contra "el accionar subversivo en las escuelas".

Los estudiantes asesinados durante ese operativo fueron: Daniel Alberto Racero, María Claudia Falcone, María Clara Ciocchini, Francisco “Panchito” López Muntaner, Claudio De Acha y Horacio Ungaro.

Cuatro de los estudiantes secuestrados sobrevivieron a las posteriores torturas y traslados impuestos por la dictadura: Gustavo Calotti, Pablo Díaz, Patricia Miranda y Emilce Moler.

La mayoría de ellos pertenecía a la Unión de Estudiantes Secundarios de La Plata, agrupación con un alto compromiso en la lucha contra la dictadura.





La noche de los lápices

El 16 de Septiembre de cada año, el calendario de la memoria derrama más de una lágrima.

Ese día de 1955 se produjo el golpe militar que derrocó al gobierno democrático y popular de Juan Domingo Perón e instaló la dictadura cívico-militar, llamada “Revolución libertadora”.

Ese día de 1974 la banda fascista “Tres A”, comandada por José López Rega, asesinó a uno de los más honestos, lúcidos y combativos de los dirigentes sindicales argentinos, el Negro Atilio López.

Ese día de 1976 la última dictadura cívico-militar de Videla, Massera y Agosti, secuestró y desapareció a militantes juveniles que militaban en la ciudad de La Plata, tragedia conocida como “La Noche de los lápices”.

Ese día de 1973 en Santiago de Chile, la dictadura de Pinochet asesinó al cantor popular Víctor Jara.

Estos hechos parecieran a la distancia como un reflujo en escala de los horrores causados por el Inquisidor General de España, el temible Torquemada, el que quemó en la hoguera cientos de bibliotecas y más de 10 mil personas acusadas de herejes y contrarias al orden establecido por la Corona y la Santa Inquisición.

Estremece recordar que también un 16 de setiembre, de 1498, falleció Torquemada.

Como si en su estertor final, dejara un mandato siniestro a los inquisidores del futuro.

Lo cierto es que el terror siempre vino del mismo lado, es decir, de la derecha.

Hay que celebrar que hoy no tengan la capacidad de fuego que en el pasado tenían. Podrán agredir de palabras, como lo hacen las plumas ricas y famosas del Clarín y La Nación; podrán reagruparse por su gusto al azufre y la naftalina; podrán montar un show mediático antidemocrático y autoritario como el que ejercieron los diputados de la Coalición Cívica agrediendo al Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; justo ayer, 16 de setiembre. Cualquier coincidencia ¿es sólo casualidad?

Pero lo que no podrán hacer es girar las agujas del reloj hacia atrás. Nunca más.

Por más que se esfuercen en presentar una realidad virtual de un país virtual nacido de sus odios, de sus frustraciones y de su impotencia política.

¿Saben porqué? Porque la Argentina está atravesando el crecimiento económico más importante de los últimos 200 años, como afirmó ayer la Presidenta ante los directivos y empresarios de medios de comunicación provinciales y locales.

Los sectores populares corrigen sus errores en el tiempo, los asumen, los enmiendan, los superan. Pero la derecha pisa la misma piedra una y otra vez. Son tan autoritarios que se abrazan con los viejos aliados de la última dictadura pero le niegan el saludo respetuoso a un ministro de un gobierno democrático elegido por el pueblo. Fue lo que pasó ayer con diputados que responden a Elisa Carrió. Un bochorno y una vergüenza para la calidad institucional y los buenos modales que tanto declaman. Contaron con la solidaridad republicana de las huestes de Pino Solanas y Claudio Lozano.

Para colmo de males TN adelantó una hora antes, en vivo y en directo, que este grupo se iba a retirar del recinto y que sólo esperaría la ocasión propicia.

La delación está en su naturaleza.

La vida en el país real anda por otros carriles.

El consumo interno sigue aumentando; el sector industrial crece a tasas chinas; por unanimidad la Argentina fue elegida para presidir el llamado G 77 de Naciones Unidas; la venta de electrodomésticos creció un 20 % en lo que va del año como consecuencia de la vuelta de los planes de créditos en 50 cuotas fijas; en la bolsa suben los bonos; la venta de autos a crédito registró un crecimiento del 54,36 % en términos interanuales.

Y un dato muy significativo: el país volverá a producir chapas de acero para uso naval. La noticia dice que hace más de 30 años que no se fabrica ese producto siderúrgico en el país. Los empresarios del sector aseguran que los astilleros estarán en condiciones de construir una embarcación de porte mayor cada quince días.

Lo que sí continúa bajando es el riesgo país y el consumo de tabaco.

“¡Y el gobierno no hace nada!”

 Por Jorge Giles




"Eran hombres grandes en el pensamiento pero muy chicos en edad"

En un escenario montado frente al Pozo de Banfield, Cobacho reclamó que el antigüo centro clandestino de detención sea "el recuerdo de todos los que no están", y sadvirtió que "si no terminamos de juzgar a los genocidas, nos comprometería mucho". Además, recordó "la enorme carga de la desaparición de López".

La funcionaria estuvo acompañada por el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde; por Madres de Plaza de Mayo Zona Sur; HIJOS Zona Sur y familiares de detenidos y desaparecidos. Insaurralde afirmó que "la fecha que recordamos es una de las más dolorosas, porque condensa lo más horroroso de la dictadura". También destacó los avances realizados durante las presidencias de Néstor y de Cristina Kirchner en el campo de la memoria y la justicia: "Los juicios a los genocidas, la recuperación de la ESMA y la nulidad de las leyes son invalorables. (...) Para nosotros, como lomenses, este lugar era una deuda histórica, y lo vamos a recuperar", señaló en referencia al Pozo.


Multitudinaria marcha por La noche de los lápices

Miles de estudiantes secundarios, universitarios y docentes, acompañados por organizaciones de derechos humanos y prácticamente todos los partidos políticos recordaron anoche a los adolescentes secuestrados y asesinados en 1976 durante la última dictadura militar.













jueves, 16 de septiembre de 2010

Trimarco Genocida. El Pueblo te condena


Hoy, martes 14 de septiembre, en el marco de la causa “TRIMARCO, JUAN CARLOS RICARDO Y OTROS S/ SUP. INF. ARTS, 139 INC 2º Y 146 SIGUIENTES Y CONCORDANTES, TODOS DEL CÓDIGO PENAL DE LA NACIÓN (LEY Nº 11.179)” conocida como “Hospital Militar” se llevó a cabo una audiencia en la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná en la cual se dispuso suspender la tramitación de la causa contra el Genocida Trimarco por su supuesta incapacidad mental sobreviniente.

Es necesario aclarar que la causa continúa en trámite y a la espera de la elevación a juicio oral y público en lo que refiere a los otros 6 imputados (Pascual Oscar Guerrieri, Juan Daniel Amelong, Walter Salvador Pagano, Jorge Alberto Fariña, Mario H. González y Juan Antonio Zaccaría) y también continúa en la búsqueda del otro hijo de Raquel Negro nacido en el cautiverio de su madre en el Hospital Militar, junto con Sabrina quien restituyó su identidad en diciembre de 2008 en el marco de la presente causa.

Desde la Agrupación H.I.J.O.S. Regional Paraná queremos decir que, a pesar de las cuestiones procesales, el General de División (R) de la Nación Juan Carlos Ricardo Trimarco es un Genocida. Los extensos expedientes judiciales de las causas penales por los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en la provincia de Entre Ríos lo nombran incontable cantidad de veces como uno de los mayores responsables del Genocidio perpetrado en la provincia de Entre Ríos contra los ciudadanos argentinos.

En ese sentido queremos remarcar que imputabilidad en términos procesales penales no es lo mismo que inocencia. No hay lugar para la inocencia de Trimarco. El pueblo de la provincia lo sabe.

Trimarco es uno de los mayores responsables del genocidio en la provincia. Desde la ejecución de un capitulo del conocido Plan Cóndor con el secuestro y desaparición del médico paraguayo Agustin Goiburu el 9 de febrero de 1977 en la capital entrerriana. Los secuestros en Paraná y posteriores desapariciones de Pedro Miguel Sobko, Claudio Marcelo Fink, Victorio “Coco” Erbetta. El simulacro de enfrentamiento conocido como “la masacre de la tapera” en el que asesinan y desaparecen a Juan Alberto “Beto” Osuna y Carlos José María Fernández, en Paraná el 25 de septiembre de 1976. El secuestro y desaparición de Oscar Dezorzi y Norma “Noni” González en la ciudad de Gualeguaychú. El secuestro y desaparición de Sixto Francisco Zalasar, Julio Alberto Solaga y Jorge Emilio Papetti en Concordia. El funcionamiento de una maternidad clandestina en el Hospital Militar de Paraná. Centenares de secuestros, torturas, exilios y cesantías.

En el Juzgado Federal de Paraná Trimarco está imputado en causa “Sr. Fiscal General solicita desarchivo de causas que tramitaran por art 10 ley 23.049” Expte. N° 7824 por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por la especial calidad de funcionario público, en abuso de funciones, mediante el uso de violencias y amenazas; aplicación de severidades, vejaciones y apremios ilegales, e imposición de tormentos, conductas agravadas por haber durado más de un mes; homicidio doblemente calificado, que se enmarcan dentro del tipo genérico de delitos de lesa humanidad de desaparición forzada de personas. Y en la causa "Trimarco Juan Carlos Ricardo y otros si supo inf. arts. 139 inc. 2° y 146 siguientes y concordantes, todos del código penal de la nación (ley 11.179)", por los delitos de sustracción y retención de menores de 10 años y sustitución de identidad de menores de 10 años (arts. 139 inc. 2 y 146 siguientes y concordantes del C.P. y de conformidad a los arts. 306 y 308 del C.P.P.N.).

34 años de impunidad le dan un trasfondo de complicidades a una situación que de ninguna manera se circunscribe únicamente a un proceso penal. 34 años de lucha le dan sentido a un profundo deseo de justicia por parte del pueblo argentino y sus organizaciones. 26 años de democracia nos posibilitan pensar que Poder Judicial no es lo mismo que Justicia. Ésta última incluye a la primera y la excede en tanto que es una construcción colectiva del pueblo en su incansable caminar sobre los pasos de Memoria, Verdad y Justicia.

También queremos destacar algunos elementos que clarifican el lugar que ocupa como sujeto histórico este General Genocida de la Nación (Retirado en su calidad de militar; no así en su calidad de verdugo del pueblo):

Durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) se cometieron delitos de lesa humanidad en el marco de un plan sistemático de represión y exterminio organizado de los disidentes políticos, llevados a cabo de un modo clandestino por el aparato de poder “gobernado” al margen de la legalidad, por las Fuerzas Armadas.

Durante la última dictadura, y por decisión de la Junta Militar, el país quedó dividido en cuatro zonas militares, las cuales llevaban los nros. 1, 2, 3 y 5 cuyos límites coincidían con los que demarcaban la jurisdicción de los Cuerpos del Ejército 1, 2, 3 y 5; creándose posteriormente el Comando de Zona 4, el cual dependía del Comando de Institutos Militares. En dichas zonas militares actuaron comandantes, subcomandantes, jefes, personal de inteligencia, y funcionaron distintos centros clandestinos de detención en los que se privaba ilegítimamente de la libertad a las personas secuestradas, se las torturaba, vejaba, en la mayoría de los casos, se los mataba y desaparecía.

El General Genocida Juan Carlos Trimarco ocupó posiciones intermedias en el aparato organizado de poder, dirigiendo una parte de la organización de acuerdo a la planificación y zonificación dispuesta por la Junta Militar, con facultades de impartir órdenes a sus subordinados, y de utilizar sus competencias para que se cometan acciones punibles. Esto hace que sin dificultad, puedan serle imputadas las mismas en calidad de autor.

La carrera militar de este genocida, hasta su retiro voluntario en julio de 1985, permite ver los asensos en un camino teñido de sangre:

*El 1º de diciembre de 1975 lo nombran 2º Comandante y JEM del Comando de Brigada de Caballería Blindado II

*Desde el 24 de marzo de 1976 al 19 de abril de 1976 fue Interventor Militar de la Provincia de Entre Ríos

*Desde el 30 de diciembre de 1976 fue el Comandante del Comando de Brigada de Caballería Blindado II

*Desde el 18 de diciembre de 1979 fue el 2° Comandante y JEM del Comando del Cuerpo de Ejército I

*Desde el 5 de diciembre de 1980 fue el Comandante del II° Cuerpo de Ejército.

*Desde el 2 de julio de 1982 fue el Comandante del Ier Cuerpo de Ejército.

A los efectos de analizar su responsabilidad penal y demostrar la cadena de mandos existente dentro de toda organización militar, cabe detenerse en la consideración de los ‘instrumentos normativos’ (si cabe llamarlos así) que regularon la actuación de las Fuerzas Armadas en la represión de lo que denominaron, afectando así el lenguaje y la verdad, ‘el accionar subversivo’.

Así, por Decreto 2722 dictado el 6 de octubre de 1.975, se dispuso: “Ejecutar las operaciones militares y de seguridad que sean necesarias a efectos de aniquilar el accionar de los elementos subversivos en todo el territorio del país”. El 28 de octubre de 1975, el Comandante General del Ejército – Jorge Rafael Videla- (nombrado mediante decreto 2291) impartió la directiva secreta N° 404/75, dirigida a fijar las pautas de la ‘Lucha contra la subversión’, y a poner en ejecución inmediata las medidas y acciones contempladas para implementar la ‘lucha contra la subversión’. En la distribución de las competencias de cada Fuerza, se estableció que la “Armada operará ofensivamente contra la subversión en el ámbito de su jurisdicción y fuera de ella con el apoyo de otras Fuerzas Armadas para detectar y aniquilar a las organizaciones subversivas...”. Por su parte, “La Fuerza Aérea operará ofensivamente contra la subversión en el ámbito de su jurisdicción y fuera de ella en apoyo de otras Fuerzas Armadas para detectar y aniquilar a las organizaciones subversivas...”.

En lo que atañe a la organización, se dispuso que la Policía Federal y el Servicio Penitenciario Nacional, así como las Policías y Servicios Penitenciarios Provinciales se hallaran bajo control operacional de la Fuerzas Armadas, mientras que la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE) estaba bajo su control funcional. La Gendarmería era considerada un elemento orgánico.

En este esquema represivo, el Ejército se reservaba para sí la misión de operar ofensivamente contra la subversión en el ámbito de su jurisdicción y fuera de ella en apoyo de las otras F.F.A.A., para “…detectar y aniquilar a las organizaciones subversivas...”. Tenía además la “responsabilidad primaria en la dirección de las operaciones contra la subversión en todo el ámbito nacional”, conduciendo “con responsabilidad primaria, el esfuerzo de inteligencia de la comunidad informativa contra la subversión”.

En febrero de 1976 Videla y Viola suscribieron el documento “Plan del ejército (contribuyente al Plan de Seguridad Nacional)”, donde se planifica el golpe de estado y se define a las organizaciones enemigas. Sabido es que derrocado el gobierno democrático se sancionó el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional, al cual se le dio el carácter de norma fundamental del estado. Con posterioridad, la Directiva 404/75 fue complementada con la Orden Parcial 405/76, firmada por el General Viola, entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército.

La planificación de los crímenes de lesa humanidad perpetrados se revela además por dos reglamentos vigentes en 1976, los cuales por otro lado muestran la responsabilidad militar y penal de quienes tenían, como Trimarco, la facultad de dictar órdenes, lo que los convierte en “hombres de atrás” o “autores de escritorio”, y por ende en autores mediatos.

NI OLVIDO NI PERDÓN

TRIMARCO GENOCIDA

30.000 COMPAÑEROS

DETENIDOS-DESAPARECIDOS

PRESENTES

H.I.J.O.S.
Regional Paraná en la Red Nacional





H.I.J.O.S.
Hijos e hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
Regional Paraná


BLOG: www.hijosparana.blogspot.com

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Los sábados a las 15.30hs. escuchá La raíz del grito, un programa de la Agrupación H.I.J.O.S., por LT14, la radio pública:  www.lt14.com.ar
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domingo, 5 de septiembre de 2010

Operación de riesgo con permiso judicial


PERMITEN REALIZAR TRASPLANTES PULMONARES A PARTIR DE DONANTES VIVOS

En el caso de las dos gemelas cordobesas, un juez federal concedió la excepción para que reciban un trasplante pulmonar de donantes vivos, algo no permitido por la ley. El Incucai intervendrá en el consentimiento informado de los donantes.

La Justicia autorizó la realización de los trasplantes pulmonares con donantes vivos a las gemelas Oviedo, las adolescentes cordobesas que, por padecer fibrosis quística, pidieron ser exceptuadas de la prohibición que establece la ley argentina para esas operaciones. El juez, sin embargo, señaló que aún “hay que esperar” a que el fallo quede firme, porque “va a ser notificado al Estado nacional, que puede recurrir eventualmente a una apelación”. Mientras el Hospital Privado de Córdoba, donde se atienden las jóvenes, aún no ha dispuesto fecha para las operaciones de las hermanas y de los dos donantes necesarios para cada una de ellas, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, pidió un acuerdo científico “serio” sobre ese tipo de práctica. El Incucai, que inicialmente se había manifestado contrario a la autorización, resolvió no opinar sobre el caso Oviedo “porque es estrictamente una decisión del Poder Judicial”, pero sí dio a conocer que su Comisión Asesora de Trasplante de Pulmón “ha elaborado nuevas definiciones clínicas y criterios” para facilitar, en estos casos, el acceso a órganos de donantes muertos y señalar que “la opción de trasplante pulmonar con donante vivo deberá ser informada al paciente”.

En su fallo, el juez federal Nº 2 de Córdoba, Alejandro Sánchez Freytes, aceptó el recurso de amparo que, a fines de la semana pasada, presentó la familia Oviedo para pedir una “excepción” a la ley de trasplantes, que sólo permite donantes vivos para los casos de médula, hígado y riñón. En declaraciones periodísticas, el magistrado señaló que, si bien el tipo de trasplante solicitado por la familia de las jóvenes “no está reglamentado” en la ley de trasplantes, tampoco se encuentra “expresamente prohibido”.

“Mis hijas van a tener la oportunidad que están esperando. En todo momento fuimos optimistas”, declaró Mariana Oviedo, madre de las adolescentes, que, según relató, supieron la noticia por televisión. El abogado de la familia, Daniel Quinteros, aseguró haberse “sorprendido” por la “grata noticia”, aunque, como el juez, indicó que “hay que esperar” que la resolución “quede firme”. El Estado, añadió, “sería el principal actor interventor que podría presentar un recurso”, por lo que agregó: “Apelamos a que el Estado lleve adelante la palabra empeñada que manifestó en la audiencia de ayudar a la familia y no verse como una contraparte en ese sentido. Aún quedan 48 horas para que la sentencia quede firme”.

En la tarde de ayer, el Hospital Privado de Córdoba, donde son atendidas las jóvenes, aún no había establecido las fechas para las intervenciones que implican los casos. “Posiblemente no se realicen la próxima semana, porque es preciso hacer preparativos con todos los pacientes, donantes y receptores”, explicaron voceros de la institución a este diario. Según comentó la madre de las adolescentes, en caso de no mediar apelación, la operación podría realizarse dentro de seis semanas.

En el fallo, el juez Sánchez Freytes consideró que, para las jóvenes, “está demostrado que la necesidad de recibir el trasplante surge a partir del agotamiento o insuficiencia de otros medios disponibles y que existen en su favor perspectivas de éxito en cuanto al mejoramiento de su salud, en tanto que en los donantes ha quedado plasmada su voluntad libremente expresada, sin condicionamiento alguno y con un objeto lícito, que es donar parte de sus pulmones en el intento de conservar la vida o mejorar la salud de las menores, a lo que debe sumarse que existe consenso entre los facultativos que han intervenido en la causa, en el sentido de que la ablación no causará un grave perjuicio para su salud”. Quienes se habían ofrecido como donantes son, en todos los casos, familiares de las adolescentes: tres de ellos, tíos de 45, 40 y 37 años; el tercero, un primo de 18.

La misma resolución insta “al Estado Nacional para que a través de las dependencias pertinentes promueva un amplio, ágil y efectivo debate sobre el trasplante de pulmón con donantes vivos relacionados, no contemplado actualmente en el régimen legal”. Precisamente ayer el Incucai dio a conocer las resoluciones de la Comisión Asesora de Trasplante Pulmonar, reunida durante la jornada.

Operaciones quirúrgicas para el trasplante de lóbulos pulmonares “son complejas y de triple riesgo”, advirtió el director médico del Hospital Privado de Córdoba, Ricardo Pieckenstainer. En cada caso, se trabaja sobre tres cirugías de manera simultánea, en tres quirófanos donde se encuentran la paciente y sus dos donantes. Según explicó el profesional, “primero se someterá al trasplante a una de las mellizas”. De acuerdo con su evolución, se programará la cirugía de la hermana.













lunes, 30 de agosto de 2010

En Paraná inician las excavaciones para buscar restos de desaparecidos durante la dictadura


Las excavaciones serán en un predio donde funcionó una escuela. Integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense inician hoy las excavaciones.

Integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) comenzarán hoy a trabajar en Paraná en la búsqueda de restos de desaparecidos que pudieran estar enterrados clandestinamente en un predio ubicado en la zona de Las Piedras en el que funcionara una escuela. Las actuaciones fueron autorizadas hace algunas semanas por el juez federal de Paraná, Gustavo Zonis. Fuentes judiciales confirmaron que inicialmente se realizará un análisis técnico para determinar si en el lugar se produjeron movimientos de tierra, especialmente alrededor de un pozo de más de 30 metros de profundidad, ubicado en la parte posterior del predio, que se utilizaba para la extracción de agua.

Los trabajos estarán a cargo del mismo equipo de profesionales que en los primeros días de junio localizó una fosa común en un campo del Ejército ubicado en la zona de San Pedro, una localidad cercana a Laguna Paiva, ubicada a 50 kilómetros de la capital santafesina, y que ya han realizado excavaciones en Paraná. Se trata del grupo de antropólogos que tiene a su cargo todas las tareas en lo que fue el Segundo Cuerpo de Ejército, que durante la dictadura cubrió las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa.

De todas maneras, un estudio geotécnico realizado por una empresa privada mediante un software de última generación permitió realizar modelaciones de excavación para determinar la pendiente máxima admisible y confirmó que el aljibe fue rellenado con distintos materiales. Los sondeos que se realizaron dentro del pozo de agua alcanzaron una profundidad de unos 30 metros. En la parte superior, hasta los 13,5 metros de hondo, fue rellenado con suelo firme y arcilloso mezclado con algo de escombros finos irregulares; luego hay otros 10 metros de escombros de mayor tamaño y fragmentos de mampostería de ladrillo común; y en los últimos metros se encontraron restos más finos y de distintos materiales como maderas y plásticos.

En el voluminoso expediente en el que están acumuladas las actuaciones de la denominada “Causa Área Paraná” obran testimonios que indican que en el lugar podría haber restos de detenidos-desaparecidos durante la última dictadura.

En noviembre la Justicia Federal dispuso una custodia permanente en el predio. En la esquina de Selva de Montiel y Pablo Crauzac –poco antes de calle Juan Báez– un cartel delata la presencia de agentes de Gendarmería Nacional, apostados durante las 24 horas con un campamento en ese predio.

El lugar es un gran descampado en el que antes funcionaba la Escuela Número 19 María Rosa Balbarrey. Algunos pastizales rodean un gran ombú –había otro pero fue volado durante una tormenta– y entre la vegetación surgen los escombros. La construcción fue totalmente destruida y los restos de lo que fue un aljibe que tiene una profundidad de 32 metros, justo antes de un gran paredón y al lado de un viejo molino, que servía para abastecer de agua al establecimiento.

Durante la dictadura el lugar fue ocupado por militares de la Segunda Brigada de Caballería Blindada de Paraná y hasta allí trasladaban a los detenidos políticos para someterlos a torturas. Es que el predio está ubicado muy cerca del Batallón de Comunicaciones del Ejército, donde funcionó el mayor centro clandestino de detención de la provincia de Entre Ríos, por el que se sospecha que pasaron alrededor de un centenar de presos políticos entre 1976 y 1977.

El lugar fue reconocido el año pasado por ex detenidos que participaron de una inspección ocular del predio que los militares denominaban “La Escuelita”, junto con la entonces jueza federal ad-hoc, Myriam Galizzi. El eufemismo alude no sólo a que allí funcionaba un establecimiento educativo sino también a lo que las Fuerzas Armadas denominaban escuelas para el sometimiento y la tortura de detenidos.

Un vecino de la zona declaró en sede judicial que en 1976 “personas vestidas con uniforme verde” cerraron la circulación por la zona e instalaron puestos de guardia en ambos extremos de acceso con controles sorpresivos de personas y vehículos. El testigo contó también que en 1979 se retiraron los militares de la zona y el lugar quedó completamente deshabitado. Allí es donde el Equipo Argentino de Antropología Forense realizará las excavaciones en busca de desaparecidos.

y










lunes, 23 de agosto de 2010

“Lucho por no olvidar”


LA HISTORIA DE SARA RUS, SOBREVIVIENTE DE AUSCHWITZ Y MADRE DE PLAZA DE MAYO

Su infancia en el gueto de Lodz. Auschwitz y el trabajo en una fábrica de aviones. Su entrada clandestina en una Argentina que no recibía judíos y una carta a Eva Perón. La desaparición de su hijo y la búsqueda de justicia. Una mujer que recibió en 2008 el premio Azucena Villaflor que da el gobierno nacional y fue declarada ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires hace un mes.

La mujer levanta la vista. Tiene los ojos húmedos, enrojecidos. “Mayormente no lloro”, dice. Se seca con un pañuelo de papel. Revuelve el té que acaba de servir en la mesa de su departamento de Belgrano. “Mayormente no lloro”, repite Sara Rus. Tiene 83 años. Pero habla y es una nena de doce años que separan de la fila de la lechería del gueto de Lodz, donde fue con su jarrito para conseguir alimento para su hermano porque su madre está enferma y no puede amamantar. Es una nena que ve morir al bebé y no puede contener las lágrimas. Después será la joven que salvó a su mamá de las cámaras de gas de Auschwitz, la que trabajó esclava en una fábrica de aviones y la que se enamoró a pesar de todo. La mujer que llegó a la Argentina tras cruzar de forma ilegal la frontera con Paraguay, la que empezó de nuevo y fue feliz y perdió a su hijo mayor, cuando una patota de la última dictadura se lo llevó de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Hoy es la abuela que conmueve a estudiantes en sus charlas y va al gimnasio y baila rikudim. La que cree que la vida vale la pena porque después de todo lo que vivió tiene una mesa para recibir visitas y compartir el pan con una familia que la rodea de amor. “Hago lo que hice toda mi vida, lucho por no olvidar. Para que los nazis de Alemania y los que estuvieron acá nunca más tengan la fuerza que tuvieron.”


 Lodz

Schejne María (Sara) Laskier de Rus nació en Lodz, Polonia, en 1927. Fue, hasta 1939, la única hija consentida de Jacobo y Carola Laskier. Su papá era sastre. Hacía trajes a medida para los señores y tapados de piel para las señoras. Sara iba a la escuela y estudiaba violín. Hasta que llegaron los nazis. “Yo no tenía noción de qué pasaba. Mi madre decía ‘si ganan los alemanes vendemos todo y nos vamos de Polonia’. Mi padre creía que iba a ser como en la Primera Guerra. Pero después teníamos que bajar de las veredas, usar la estrella de David para identificarnos. Hubo mucha discriminación que probablemente yo no entendía. Con el correr del tiempo empecé a darme cuenta. Un tío, hermano de mi madre, emigró porque un grupo de chicos polacos le dio una paliza por ser judío. Ya teníamos familia en la Argentina y se vino acá”, cuenta.

Recuerda bien la primera vez que sintió en carne propia la violencia antisemita, aunque en esa oportunidad ni siquiera la tocaron: “Un día aparecieron los alemanes en casa. Cuando entran, con esa prepotencia, ven mi violín sobre la mesa. Uno pregunta ‘¿acá quién toca el violín?’. Mi madre, toda orgullosa, dice ‘mi hija está aprendiendo’. ‘Ah, ¿Te gusta el violín?’, dice y con una fuerza terrible lo revienta en la mesa”.

Pronto tuvieron que dejar el departamento e instalarse en un pieza del gueto. Empezaron las “selecciones”: los vecinos que se subían a un tren con la promesa de una vida mejor en otra parte. El trabajo era obligatorio. El que no trabajaba, no comía. Y el que trabajaba casi no comía. A Sara la mandaron a una fábrica de sombreros: sombreros para mujer, sombreritos para chicos y manguitos de piel para protegerse las manos en invierno. Carola estaba débil y no podía cumplir con las obligaciones impuestas por los nazis. Su hija, que tenía catorce años, se llevaba trabajo a su casa, preparaba una producción extra y la entregaba en nombre de su madre para que no le quitaran la carta de alimentación.

“Mi madre en el año ’40 tuvo un bebé, un nene. Ella estaba muy enferma. Tenía tifus, prácticamente no tenía leche para alimentar al nene. Había hospitales pero con muy pocos recursos. Yo, como una hermanita todavía chiquita, iba a la madrugada a la lechería donde repartían un poquito de leche a la gente que tenía bebés, tenían que presentar un papel. A mí no me consideraron, me ponía en la fila y me echaban, no podía conseguir... El nene vivió tres o cuatro meses y lo más terrible, que mi madre un tiempo largo no se enteró por qué mi padre y yo íbamos al hospital. Casi al año quedó otra vez embarazada, tuvo otro varoncito, que fue liquidado al nacer.” Sara se quiebra. Llora. Aunque en general no lo haga.

Las lágrimas obedecen a la impotencia, a no haber podido intervenir para alejar la muerte. Lo mismo pasaría 37 años después. Frente a los SS, en cambio, sus acciones, sobre todo las más atrevidas, parecen haber salvado su vida y la de su madre.

Pero antes de que la llevaran al campo de concentración le pasó otra cosa. Le pasó Bernardo. “Porque también hay una historia de amor, también pasaban cosas como ésta, por lo menos a esta niña que está hablando”, dice Sara y ahora sus ojos se iluminan.

Bernardo Rus llegó a su casa de la mano de papá Jacobo, que lo encontró un domingo en la calle y lo invitó a cenar porque era “un muchacho muy interesante y daba gusto conversar con él”. Luego, la madre le reprocharía haber traído a un hombre a quien la nena miraba demasiado. Y era verdad. Se llevaban doce años pero Sara se sentía adulta: “Yo lo miré, él me miró... y empezó a venir más a menudo. Estábamos enamorados. Yo tenía una libretita en la que él me anotó que si algún día sobrevivimos, el 5 del 5 del ’45 nos vamos a encontrar en el edificio Kavanagh de Buenos Aires. El sabía que yo tenía familia en Argentina, se hablaba de eso en mi casa y él leía mucho sobre Argentina”. Pero antes de esa fecha Sara y sus padres tuvieron que dejar el gueto.


 Auschwitz

Habían sobrevivido a muchas “selecciones”. A la madre, que era flaquita, le rellenaban la ropa y le pintaban la cara para que tuviera mejor semblante. De todas formas llegó el día en que rodearon la casa y les dijeron que llevaran lo mínimo posible. Sara eligió una mochila muy chiquita que ella misma había cosido antes de la vida en el gueto. No reparó en meter bombachas. En cambio, puso algunas fotos familiares y la libretita en la que Bernardo anotó la fecha de su reencuentro: “Yo pensaba que podía ser... algún día, pero llegó un momento que dejamos de pensar. Y empezó el viaje a Auschwitz”.

–¿Cómo fue?

 –Nos fuimos los tres, con algunos vecinos y otros que no conocíamos.

–¿Ya sabían de qué se trataba?

 –Absolutamente no sabíamos a dónde nos llevaban. En el viaje fuimos apretujados, sucios. Ponían un balde para hacer las necesidades. Se viajaba en un tren de animales. Se veía que la gente se caía de hambre.

–¿Cuánto duró?

 –Nunca supe. Perdí la noción del tiempo. Llegamos a Auschwitz. Nos llevaron a Birkenau, a una plaza enorme y empezó la selección. A los hombres directamente los sacaron. Nunca más vi a mi padre. Te dabas cuenta quién iba a un lado y quién a otro por cómo estaban físicamente. Mi madre estaba a la miseria, pero era una mujer muy bonita y todavía muy joven. Pero me la llevaron. La pusieron de un lado y a mí del otro. En mi casa hablábamos alemán y cuando veo que me encuentro sin mi madre... me atreví a acercarme a un SS con un rebenque que estaba en el medio de la plaza. La gente me miraba. Pensaba que me iban a matar. El me mira y me dice ‘cómo te atrevés a acercarte’. Le dije en alemán ‘¿por qué me sacaste a mi madre?’. Si hoy pienso lo que hice... Me mira y me dice ‘¿de dónde hablás alemán?’. Le dije que en mi casa se hablaba. Me preguntó ‘¿cuál es tu madre?’ y me dijo: ‘Andá a buscarla’. La primera salvada. Desde ese entonces mi madre estaba siempre conmigo. Sobrevivió a la guerra conmigo. Pero pasamos momentos muy duros.
Las mandaron a los baños, les cortaron el pelo, les dieron ropa que no les quedaba y las llevaron a una barraca donde se amontonaron en el piso de cemento. No tenían que hacer nada, excepto salir y formar para que las contaran. Todos los días sacaban algunas mujeres de la fila. Mujeres que no volvían. A diferencia de la mayoría de los prisioneros, no las marcaron con un número. “Llegamos en el ’44, estábamos destinadas a ir al gas.” Pero no fueron. Las seleccionaron para trabajar en una fábrica. 


Alemania, Austria

Después de dos meses en Auschwitz, se subieron otra vez a los trenes para viajar como animales que van al matadero. Las ubicaron en una fábrica de aviones en Alemania. Sara tenía que remachar las chapas de las alas con una pistola de aire comprimido que casi no podía sostener. “Siempre decíamos, ningún avión de acá se va a levantar”, recuerda. En un turno nocturno, no vio los rieles que estaban en el piso y se cayó para atrás. Casi se corta en dos. En la enfermería, una rusa la trató como a una enemiga de guerra.

“Había que trabajar todos los días. Pero yo no podía levantarme de la cama. Apareció un alemán que me dijo: ‘qué bien que te lo hiciste, vos pensaste que no vas a trabajar, que vas a estar acá descansando’. Yo era un poco atrevida, o no me importaba más nada. Se ve que no pensé o no me interesó. Era bastante rebelde, parece. Le dije en alemán: ‘¿qué me dijiste, que me hice esto a propósito? Sí, señor, me lo hice a propósito para quedarme acá, pero no me imaginaba que iba a perder tanta sangre’. Mi mamá empezó a gritar ‘no le hagas caso, está loca, no sabe lo que dice’. Las chicas que estaban en la habitación se quedaron mudas de miedo. pensaban que nos iban a matar a todas por mi culpa. Un rato después aparece una alemana, una SS, y me dice ‘tenés suerte, el jefe dijo que te mandemos algo de comer’. No podía creerlo”, relata.

–Todas las veces que se rebeló le fue bien.

 –Una vez, en una charla que di, un abogado explicó que pude sobrevivir porque, para los alemanes, mientras vos no te rebelás, no les contestás, no sos nadie, nada. Se ve que los impacta que alguien se les anime a contradecirlos y enfrentarlos. Igual, mi descanso no duró mucho.

Después del accidente la mandaron a trabajar a la cocina como pelapapas. A veces podía comerse una papa cruda y también traficaba en el forro de un tapadito cáscaras y pedazos de papas para sus compañeras. “Uno no se puede dar idea de lo que puede significar una papa o la cáscara de una papa. Es el alimento más importante que uno puede imaginarse”, dice. Y sabe.

Los aliados estaban cerca, así que otra vez subieron a los trenes. Esta vez rumbo al campo de concentración de Mauthausen, en Austria, donde finalmente fueron liberadas: “El mismo día que llegamos la Cruz Roja ocupó el campo. Y dejaron de matar. Los alemanes se estaban empezando a organizar para retirarse y todavía tenían ese descaro de decirnos si queríamos ir con ellos porque venían los americanos. Fuimos liberados el 5 del 5 del ‘45. Este día yo fui liberada. Esta fecha quedó en mi mente pero yo no sabía nada de Bernardo y él no sabía nada de mí”.

En Mauthausen Sara recibió una carta. Bernardo la estaba buscando. Y ella fue a verlo. No fue en el Kavanagh, pero no importó. Se casaron y buscaron trabajo. Sara se incorporó a una compañía de teatro. Empezaba a reponerse pero un médico le dijo que debido al accidente que había sufrido en la fábrica no iba a poder tener hijos. “Mi esposo estaba totalmente resignado, basta que me tenía a mí, que nos habíamos podido reencontrar y estar juntos. Para mí, fue un golpe terrible.”


Argentina, vía Paraguay

En Buenos Aires, el tío de Sara estaba dispuesto a recibirla junto a su madre y su esposo. Pero el gobierno de Juan Domingo Perón no le abría las puertas a los judíos. Después de un viaje en avión accidentado, en el que se incendió una turbina y algunos religiosos querían también prender velas porque era viernes, llegaron a Paraguay.

“Oficialmente no podíamos entrar a la Argentina –relata–; teníamos que pasar ilegalmente con un barquito, juntar un poco de plata para dar a una persona que nos cruce la frontera. Eramos diez. Nadie hablaba una palabra de castellano. Nos llevaron a Clorinda. Y el tipo se mandó a mudar. Nos dejó solos, de noche, con lluvia. Hasta que vino un policía a caballo con un rifle. Sentó a mi madre arriba del caballo y a mí me dio el rifle. Nos llevó a su casa a los diez, con su mujer y no sé cuántos chicos y nos dieron de comer. Pero al otro día nos llevaron en micros a Formosa y nos metieron en la cárcel. Pero era una cárcel... qué querés que te diga, los muchachos, los vigilantes nos tenían tanta lástima. Había más de cien personas. A algunos los llevaron después a casas particulares y a nosotros al templo. ¿Pero cómo se hace para ir a Buenos Aires? Nos decían que nos iban a mandar de vuelta a Paraguay. Mi esposo era un hombre muy inteligente. Ya sabíamos que existía Eva Perón, que ella hacía mucho por la gente. El se atrevió a mandar una carta en polaco a Eva Perón. Le contaba nuestra historia. Se ve que le llegó, la hizo traducir y mandó a decir que no nos asustemos y que nos iban a mandar pases para ir a Buenos Aires. Efectivamente después de un tiempo nos mandaron los pases a todos los que estábamos allá. Y nos vinimos a Buenos Aires.”

Había que empezar de cero. Bernardo se inició en el oficio de anudador textil y, asegura su mujer, llegó a ser el mejor de Villa Lynch. Sara no se resignó a la idea de no tener hijos y fue a ver a un médico que para su sorpresa le dijo que no tenía nada, sólo un cuerpo que había sufrido mucho y necesitaba reponerse. Daniel nació el 24 de julio de 1950. Y cinco años después llegó Natalia: “El de Daniel fue un embarazo complicado porque era un cuerpo complicado. Pero resistí. Era un chico hermoso y desde chiquito fue brillante en todo: en el colegio, se recibió de lo que él quería, fue físico nuclear.... Hasta el año ’76 lo tenía yo”.

Sara dice que Daniel no militaba, pero que seguramente era peronista. Que ella no sabía nada porque su única preocupación era rehacerse. “Recién empezábamos a vivir”, apunta.

El 15 de julio de 1977, a las dos y media de la tarde, Daniel Rus fue secuestrado en la puerta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde trabajaba. Otros veinte físicos empleados de ese organismo fueron detenidos ilegalmente durante la última dictadura. A Daniel lo subieron a una camioneta. Esa fue la última vez que alguien lo vio. No hay testimonios que lo ubiquen en algún centro clandestino de detención, aunque su madre sospecha que estuvo en la Escuela de Mecánica de la Armada, ubicada en la vereda de enfrente de la CNEA.

Cuando Daniel no llegó a casa, Sara y Bernardo pensaron que había tenido un accidente. Recorrieron comisarías y hospitales, hasta que fueron a la CNEA y se enteraron de que estaba desaparecido. “Ahí empecé yo a luchar – dice Sara, como si su vida anterior quedara reducida ante la pérdida de su hijo–. Fui al Ministerio del Interior, presentamos hábeas corpus, mi esposo escribió cartas a todo el mundo, el Papa incluido, y me incorporé a las Madres de Plaza de Mayo y empecé a dar vueltas a la plaza. Antes había entrado a una agrupación de sobrevivientes de la guerra. Lo más triste fue que cuando desapareció Daniel esa gente, hasta los mismos sobrevivientes, empezaron a alejarse de nosotros por el miedo que había en el país. Una chica que también fue secuestrada, hermana de un muy amigo de Daniel que está desaparecido, nos contó que en la sala de torturas había esvásticas. Estaba claro que acá habían aprendido una buena lección de los nazis... A mí me parecía que era imposible perder a este hijo. Un día subí a la terraza de mi casa y grité tan fuerte, llamándolo, pensando que él en algún lado podía estar escuchando. El siempre decía ‘vos sos tan fuerte mamá’. Y yo no pude hacer nada por él.” Sara llora. Es otra vez la impotencia.

–Lo buscó, reclamó a las autoridades, a la Justicia, se unió a las Madres...

 –Es verdad, pero me imagino que eso es lo que él pensó. No sé de qué manera lo mataron, cómo lo hicieron sufrir. Mi madre vivió hasta los noventa años conmigo, pero en el momento en que me llevaron a mi hijo dejó casi de hablar. No le interesó más la vida. Murió con su dolor y no pudo ver todavía bisnietas, lo que yo estoy deseando.

–¿Y qué pasó con su esposo?

 –En el ’77 dijo que estaba esperando que venga la democracia, que en algún momento vamos a tener que pasar a estos asesinos. Y en el ’83 dijo: ‘si mi hijo en seis meses no vuelve, yo ya no tengo nada que hacer’. Vino la democracia, pasaron seis meses, mi esposo se enfermó de un tumor y falleció el 2 de mayo de 1984.
“¿Sabés lo que todos me preguntan –se adelanta Sara–, de dónde saco mis fuerzas? Yo lucho por no olvidar. Lucho por la memoria. Para que jamás los nazis de Alemania y los que estuvieron acá tengan la fuerza que han tenido. La memoria es lo más importante, porque si no se tiene memoria las cosas vuelven a pasar. La fuerza sale de que gracias a Dios tengo una familia, una hija, un yerno, dos nietas, las Madres de Plaza de Mayo, los amigos que hice y que me quieren... Mi madre me decía, cuando estábamos en Alemania, ‘vas a ver que todavía vamos a tener un pan sobre la mesa’ y yo le contestaba ‘¿en qué mesa?’. Yo digo que la vida es linda porque si pasó todo eso y tengo una mesa y puedo recibir visitas, puedo servir y estar rodeada de amor... qué más se puede pretender. La vida es hermosa, si uno no quiere vivir es fácil morirse.” Y apunta: “Yo tengo mis recuerdos bien adentro. Si todavía puedo pensar, puedo contar, y mientras pueda contar, lo voy a seguir haciendo”.

Por Victoria Ginzberg
Fuente: www.pagina12.com.ar
Domingo, 22 de agosto de 2010