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jueves, 15 de abril de 2010

GREMIALES: Información sobre el Colegio Electoral del día 10 de abril de 2010



Publicamos el Acta del Colegio Electoral realizado el día 10 de abril en la ciudad de Villaguay, a los efectos de que se tome conocimiento de los resultados del mismo.



Atentamente

Consejeros Superiores electos
Lic. M. Rosa Gorelik 
Jorge Bairatti



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miércoles, 14 de abril de 2010

GREMIALES: PROPUESTA UNER 2010 - 2014 del candidato a rector Miguel Fernández



PROGRAMA DE GESTIÓN PARA LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE ENTRE RÍOS
PERÍODO 2010 - 2014

Cr. Miguel Fernández – Lic. Elías Stang


La UNER en el contexto del Sistema Universitario Nacional

Al examinar los desafíos del nuevo siglo, y las potencialidades muchas veces latentes de nuestra querida UNER, resulta difícil no llegar a conclusiones alentadoras.
La educación superior en la Argentina ha experimentado profundos cambios en los últimos años. La significativa diversificación educativa tanto horizontal como vertical (instituciones y niveles), la variedad de instituciones de educación superior con programas de formación de distintas modalidades y la fluctuante matrícula, son parte de nuevas oportunidades, exigencias y desafíos a los que se enfrenta actualmente nuestra Universidad.
En el mundo globalizado de nuestros días, el importante desarrollo de la ciencia y la tecnología ha contribuido a transformar los procesos productivos, las condiciones de acceso y los modos de distribución de la información, las formas de organización de las economías y las dinámicas sociales, de una manera inequitativa y consecuentemente con desiguales efectos. Sin embargo, las instituciones educativas como la UNER, deben visualizar esta realidad como una oportunidad para aportar todo su potencial intelectual y, a través de su presencia, brindar a la comunidad la posibilidad concreta de construir una sociedad mejor.
En el año 2004, los Rectores de todas las Universidades Nacionales se reunieron en Horco Molle (Tucumán) en las Primeras Jornadas de Reflexión sobre la educación superior en la Argentina. En ese espacio, emitieron un documento en donde asumen el compromiso de afianzar:

1. Una universidad que forme ciudadanos libres, con firmes convicciones éticas y comprometidos con una sociedad democrática, con el más alto nivel de calidad y en toda la diversidad de los saberes científicos, técnicos, humanísticos y culturales.

2. Una universidad con el afán permanente de ampliar fronteras del conocimiento, en un adecuado equilibrio entre la investigación fundamental y la orientada hacia objetivos específicos para beneficio de toda la sociedad.

3. Una universidad que interactúe con el sector productivo y el Estado, generando un ambiente propicio de innovación científica y tecnológica para el desarrollo sustentable de todo el país.

4. Una universidad inclusiva que asuma un rol protagónico en la construcción de una sociedad en la que la educación, el conocimiento y los demás bienes culturales se distribuyan democráticamente.


Para el logro de estos objetivos se acordó entre otros:

1. Afianzar la política universitaria como forma de búsqueda de consensos entre la universidad autónoma y los poderes del Estado, en permanente diálogo con la sociedad.

2. Actualizar y consolidar los proyectos institucionales de cada universidad como herramienta para el desarrollo.

3. Impulsar el compromiso de la vinculación de la universidad con la sociedad.

4. Fortalecer la función docencia en la universidad.

5. Impulsar la articulación entre las distintas modalidades de la educación superior y con los demás niveles del sistema educativo argentino.

6. Promover la progresiva organización por ciclos que faciliten el diseño de contenidos básicos disciplinares comunes por familias de carreras.

7. Construir un sistema de créditos para grado y posgrado, a fin de estimular la articulación dentro y fuera de la universidad.

8. Mejorar las condiciones y estrategias institucionales para facilitar el tránsito del nivel medio a la universidad, los procesos de aprendizaje, la calidad de la formación, el progreso en los estudios y la graduación.


Los momentos actuales de la vida universitaria nacional exige de parte de las autoridades de cada Universidad, definiciones muy claras acerca de lo que se aspira para el futuro tanto inmediato como de mediano y largo plazo, de manera que cada acción que se emprenda tenga sentido dentro del proyecto que cada institución haya trazado.
La UNER tiene principios claramente establecidos en su estatuto. El régimen de autarquía administrativa, la posibilidad de fijarse sus mecanismos administrativos, ejercer con plena libertad su autonomía académica y elegir libremente a sus autoridades. Sin embargo, en la actual etapa de su vida institucional, es menester definir su visión estratégica ante los desafíos del mundo moderno, establecer metas y prioridades, y un sistema de evaluación integral que facilite el cumplimiento de su misión.


Algunas consideraciones sobre su misión.

Cual todo territorio de la república argentina, nuestra provincia de Entre Ríos y su región debe aspirar a un desarrollo económico y social que garantice el bienestar de su población. Esto es posible lograrlo con políticas claras pero fundamentalmente con la participación de todos y de cada uno de los integrantes de su comunidad. La UNER, tiene entonces la misión fundamental de formar profesionales científica, tecnológica y humanísticamente capacitados y comprometidos con su provincia, con su región y su país.
Un compromiso que implique abocarse a la búsqueda de soluciones a la problemática presente y previsible en el futuro, con altos valores éticos en el ejercicio de su profesión, capaces de adaptarse exitosamente al cambiante entorno económico, político y científico, y generar conocimientos nuevos, útiles y pertinentes. Con dicha misión fundamental, la UNER debe aspirar a:

1. Ser reconocida como una institución de excelencia académica.

2. Convertirse en el mediano y largo plazo en un importante aliado de los micro emprendedores locales y nacionales, vinculándose con los mismos a través de la transferencia en la investigación y desarrollo de productos.

3. Transformarse en una Universidad cooperativa y cohesionada, sustentada en la creatividad y calidad de sus docentes, investigadores, personal administrativo y de servicios, capaz de lograr una producción de excelencia en los ámbitos de la ciencia, la tecnología y las humanidades.


En síntesis, la UNER debe definirse como una comunidad de trabajo, integrada por docentes, no docentes, alumnos, graduados, autoridades y, sobre todo, fuerzas vivas de la sociedad en su conjunto, constituyéndose en una institución totalmente abierta a las exigencias de su tiempo y de su medio, con una imagen pública que se proyecte con respeto hacia la comunidad en virtud de los servicios que le ofrece, y a su vez, que sea respetada por dicha comunidad, por el compromiso que ha asumido en tal sentido.


La tarea de la Autoevaluación

No caben dudas que para definir con precisión los objetivos institucionales, es necesario conocer con certeza en qué situación se encuentra actualmente la UNER. Esta información es una herramienta imprescindible para la determinación de las estrategias a seguir para ayudar al cumplimiento de su misión.
Debe ponerse en marcha en forma inmediata, un proceso en el que se analicen los aspectos vinculados con las actividades docentes, de investigación, extensión y transferencia y gestión de gobierno. Debe ser éste, una actividad que involucre a todos y cada uno de los actores de la comunidad educativa, y cuyo resultado represente un diagnóstico real y concreto sobre las debilidades y fortalezas institucionales, a partir del cual construir el Plan estratégico institucional.


Aspectos a Considerar en la Propuesta de Gestión

I. Gestión

a) Rectorado debe ser una unidad de gestión cuya misión debe ser coordinar y potenciar las capacidades de las Facultades. Debe romperse la lógica actual en la que el rectorado es un “superior jerárquico” que distribuye las participaciones y recursos en función de intereses desconectados de la realidad de las unidades académicas.

b) Es imprescindible la conformación de equipos de trabajo, con el aporte de las diferentes disciplinas que integran nuestra Universidad, y que incluya al personal docente y no docente como eslabones fundamentales. De tal forma, a la vez que se construye en forma colaborativa, se rompe el eje de la lógica de la toma de decisiones personalistas.

c) Resulta indispensable trabajar a partir de la búsqueda permanente de los consensos, pero también con la consideración de los disensos. El disenso es una forma de construcción colectiva; la existencia de opiniones distintas debe dejar de ser tratada como un intento de obstaculizar la labor, sino como una forma de construcción colectiva de propuestas mejoradas y legitimada desde su génesis.

d) En forma urgente debe encararse la tarea de diseñar el Planeamiento estratégico de la Institución. Nuestra Universidad carece de “políticas institucionales” de mediano y largo plazo. Es necesario definir un claro posicionamiento institucional frente a las oportunidades y desafíos del contexto universitario y regional para el corto, mediano y largo plazo. Pero este proceso debe ser la resultante de un trabajo “de abajo hacia arriba” lo que lo investirá de verdadera legitimidad.


II. Desarrollo de la Docencia

a) Cuerpo Docente
a. Capacitación docente. Becas de Cuarto Nivel. Reglamentar mas adecuadamente el uso del presupuesto destinado a la formación en cuarto nivel del personal docente, procurando que se complete la formación del docente, manteniendo posteriormente su vinculación con la Universidad.
b. Conformación de equipos de cátedra. Necesidad de conformar adecuados equipos de cátedra. Resolver el problema de cátedras unipersonales.
c. Puntos docentes: enérgico reclamo ante el gobierno nacional para que todas las carreras tengan una cobertura docente adecuada en cargos y dedicaciones.

b) Captación, Rendimiento y Retención de alumnos.
a. Matrícula: iniciativas para mejorar ingreso. Desarrollo de imagen institucional, políticas de difusión sostenidas en el tiempo, material de difusión más adecuado a los tiempos actuales.
b. Creación de gabinetes de apoyo psico-pedagógico.
c. Sistemas de tutorías disciplinares y de técnicas de estudio. Alumnos librescursantes.
d. Estrategias de articulación con escuelas de nivel medio.

c) Cobertura educativa de Grado y posgrado.
a. Educación a distancia: impulsar un liderazgo regional de nuestra universidad en educación a distancia.
b. Programa de fortalecimiento de Postgrados: reasignación de puntos docentes de rectorado, para fortalecer/crear ofertas de posgrado en todas las unidades académicas.
c. Se debe fortalecer las relaciones inter-facultades, de modo de aprovechar los recursos disponibles en cada asentamiento, y atender necesidades de formación no satisfecha. Es menester acentuar el análisis sobre la posibilidad del dictado de ciclos comunes, e incluso de cualquier carrera (grado y posgrado) de la UNER en otros asentamientos donde la Institución tenga presencia.


III. Desarrollo en Investigación y Tecnología

a) Fortalecimiento de la investigación científica, desarrollo e innovación.
a. Formación de investigadores: El programa de noveles investigadores se visualizó como una iniciativa interesante, pero que no se agota en sí mismo. Tal como está instrumentada puede considerársela como una manera de “nivelar hacia abajo”. Es insuficiente si no se complementa con un programa agresivo de formación de investigadores a través del cuarto nivel, de la conformación de equipos entre varias facultades, de modalidades de radicación de investigadores en áreas de vacancia o de desarrollo incipiente.

b) Redes de vinculación interna y con el sector productivo
a. Proyectos interdisciplinarios para encarar temáticas complejas, de interés regional y sobre los que resulta impostergable la voz de la Universidad: pobreza, educación, energía, modelos productivos, entre otros.
b. Acceso al financiamiento: insuficiencia de fondos internos y gran oferta de fondos externos. Las estructuras no se encuentran preparadas para detectar posibilidades y para aplicar a las mismas en tiempo y forma.

c) Creación de una unidad de gestión.
a. Unidad coordinadora de proyectos: no solo para brindar apoyatura técnico-administrativa, sino también para actuar como agente promotor en la creación de equipos interfacultades.
b. Dar “visibilidad” a las capacidades existentes en la UNER para investigar. Convertir en referentes regionales a nuestros equipos de investigación.


IV. Desarrollo en Extensión Universitaria

a) Equipos para asistencia técnica

b) Vinculación Universidad – Empresa
a. Régimen de pasantías
b. Desarrollo de incubadoras de empresas

c) Vinculación académica

d) Radios Universitarias
a. Radios Universitarias: puesta en marcha en todos los asentamientos, aprovechando las potencialidades existentes.


V. Bienestar Estudiantil

a. Becas
Necesidad de otorgar incrementos presupuestarios basados en índices o pautas que aseguren su sustentabilidad

b. Salud
Lograr que la totalidad del alumnado complete un certificado de aptitud física real, y que los mismos puedan contar con un sistema de salud preventiva mínimo.


VI. Graduados

a) Seguimiento y orientación laboral al graduado
a. Realizar relevamiento que permitan identificar la inserción del graduado en el ámbito científico, académico, laboral y social.
b. Constituirse en un nexo entre las inquietudes de los graduados y sus necesidades respecto de la Universidad. Programas de capacitación continua.


VII. Personal Administrativo y de Servicios

a) Capacitación
a. Posibilitar y facilitar la capacitación del personal administrativo y de servicios, apuntando a la educación continua, la formación interdisciplinaria y la especialización en materia de procesos rutinarios.
b. Implementación de becas para el cursado de programas de posgrados.


VIII. Presupuesto

Documento

Breve análisis de la situación 2002‐2010

En el 2002 el presupuesto de la UNER según la ley respectiva de ese año fue de $20.841.184, representando una participación relativa para nuestra universidad del 1,41% sobre el total de $1.473.827.302 que constituían la asignación directa a las 37 universidades existentes a esa fecha.

Transcurridos 8 años, si se toma el valor consignado en la planilla de “Universidades Nacionales” anexa al proyecto de presupuesto 2010 elevado por el PEN al Congreso, vemos que corresponden a la UNER $130.292.335 lo que representa un porcentual de 1,281% sobre los $10.173.938.090 del total de asignaciones directas para este año.

En un análisis superficial podría atribuirse totalmente a la aparición en el período de nuevas universidades que se incorporan a la planilla (Chilecito, Noroeste, Río Negro, Chaco Austral), pero si se profundiza la mirada se advertirá que no es así. Si se corrige el total de “asignación directa” quitando las nuevas UUNN, y reincorporando el peso relativo de 0,22% de la Fundación Miguel Lillo en 2002, se observa que la participación porcentual de la UNER corregida alcanza un escaso 1,294%, lo que representa una caída del 0,12% en 8 años. Los cálculos pueden verse en los Anexos I y II que acompañan al presente informe.

En términos concretos esto equivale a decir que la UNER ha resignado más de doce millones de pesos (exactamente $12.066.880) en estos 8 años al perder peso dentro del presupuesto universitario. Esta suma, de contarse hoy dentro de las arcas de la UNER, permitiría evitar las profundas penurias que atraviesan las unidades académicas para cumplir con sus funciones sustanciales de formar, generar conocimiento y vincularse con su entorno.

Podría argumentarse también que la razón de esta pérdida está por el lado de una política nacional que benefició a las universidades “grandes” en detrimento de las chicas (crecimiento UBA, Córdoba, La Plata, UTN). Pero este argumento se hecha por tierra por falso al verse como otras universidades de las denominadas chicas (Formosa, Gral. San Martín, Jujuy, La Pampa, Patagonia SJB, La Rioja, Litoral, Nordeste, Patagonia Austral, Lanús, Tres de Febrero, Villa María, IUNA) han mejorado notablemente su situación.

No se pretende fomentar una lucha entre universidades para lograr presupuestos unas en detrimento de las otras, sino señalar que lo observado tiene otras explicaciones que pueden buscarse en:

• Falta de una estrategia para gestionar la mejora presupuestaria. Basta al respecto señalar dos estrategias usadas por otras universidades. La UBA elaboró, de una manera participativa, de abajo hacia arriba, con la participación de todas sus facultades y claustros, un presupuesto con sus reales e impostergables necesidades mínimas, lo que le ha permitido tener un argumento sólido y con alta legitimidad para lograr sustanciales refuerzos. Ejemplo 2: la Universidad de Luján rescató su historia e identidad para gestionar y obtener una “reparación histórica”. En nuestro caso, y a pesar de que el Consejo Superior de la UNER instó en diversas oportunidades al Sr. Rector una enérgica presentación y defensa de la problemática de la universidad ante legisladores y el Ministerio de Educación, este solo se limitó al envío de notas protocolares, y a poco fructíferas reuniones con los legisladores (caracterizadas por la baja asistencia de los congresistas, y el poco el aprovechamiento del tiempo en la proyección de archivos powerpoint, y la falta de un diálogo político franco).

• El C.I.N. como ámbito insuficiente para la expresión de necesidades. Nadie pretende desconocer la función del prestigioso organismo interuniversitario, ni la necesidad de participación activa y constante en el mismo. Pero no puede ignorarse que es esto absolutamente INSUFICIENTE a los fines de obtener una mejora presupuestaria. Hasta el extremo de haberse planteado al Consejo Superior por parte del Rector que si se querían otras gestiones para solicitar refuerzos presupuestarios, esto equivaldría a una “salida” de la UNER del CIN. Nada más inexacto. Es prioritario entender que deben existir múltiples caminos que se emprendan en paralelo, y que se complementen para el logro de un resultado positivo.


Los mecanismos de cálculo del ME

Se ha escuchado muchas veces la explicación matemática sobre las razones por las que el presupuesto de la UNER se ha erosionado. “En el cálculo de las partidas para financiar los incrementos salariales nos consideran una planta de personal desactualizada”, “No nos consideran la antigüedad”, “nos informaron que los fondos son insuficientes”.

Debe dejar de ser simples cronistas de la realidad. Debemos motorizar su mejora. Debemos encabezar a nuestra comunidad en aquellas luchas que definen el rumbo de la institución.

Más allá de los estilos personales, la universidad necesita con imperiosa urgencia una representación más enérgica y determinada.


La “Ley de Financiamiento Educativo”

Todos recordamos cuando años atrás nos era presentada en reunión de Consejo Superior la “Ley de financiamiento educativo” del gobierno de Néstor Kirchner. Se recuerdan las cifras que proyectara el rector sobre los millones que reforzarían nuestro presupuesto hasta llegar al 2010.

Hoy ese momento ha llegado, y ese recuerdo nos hace enfrentarnos violentamente con una realidad que duele: aulas con alumnos que no saben si llegarán a fin de año, comedores universitarios deficitarios, becas congeladas, equipamiento obsoleto, imposibilidad de adquirir bibliografía actualizada en cantidad suficiente, gastos de funcionamiento que crecen al ritmo de una inflación que no respeta estadísticas oficiales, estructura edilicia deficitaria.

A diferencia de otros momentos en que la UNER fue pionera en rechazar leyes que minaban el futuro de la educación, nuevamente la falta de una dirección enérgica nos colocan ante el hecho consumado.


El presupuesto anti-participativo y su distribución interna

El presupuesto es una cuestión importante en el andamiaje de gestión. No es lo único, ni siquiera lo más importante, pero es una construcción en la que deben apoyarse las restantes decisiones para poder llevar a cabo con éxito (o al menos dignamente) las funciones sustantivas de la universidad.

La Universidad co-gobernada es uno de los espacios públicos en el que las premisas de un presupuesto participativo encuentran su ámbito natural. No por adherirse a simples “slogans” de moda, sino porque se encuentra en su esencia la activa participación de los distintos claustros en su discusión y construcción, así como en su revisión tantas veces como la realidad lo amerite.

Durante estos últimos años la dinámica presupuestaria se ha limitado prácticamente a la aprobación a libro cerradote una propuesta central, sin una profunda discusión sobre los objetivos políticos que se quieren apoyar mediante los instrumentos presupuestarios.

Esta estrategia tiene un aliado inseparable: la falta de normas claras de distribución interna de los incrementos presupuestarios que existan. ¿Cómo puede explicarse que se defienda en el CIN del “Modelo de pautas”, y a su vez se propongan distribuciones internas sin criterios objetivos? Nuestra Universidad necesita imperiosamente avanzar en modelos internos que permitan dar previsibilidad de largo plazo a las políticas que se adoptan, mediante mecanismos claros de distribución de fondos.


La propuesta de cambio del 2009

En los meses de abril y mayo de 2009 se presentaron en Consejo dos medidas que, más allá de los nombres y apellidos que técnicamente se le intenten dar, proponían la desaparición de los “Puntos docentes” y la licuación de los “Gastos de funcionamiento” de las facultades.

Acertadamente un grupo de consejeros advirtieron la gravedad de la modificación que intentaba aprobarse sobre tablas y propuso posponer su tratamiento para analizar en profundidad la cuestión.

Con argumentos que no resultaban del todo convincentes, se señaló que el Ministerio de Educación de la Nación había “hecho mal los cálculos” por lo que el sistema de Puntos Docentes creado hace más de una década para dar previsibilidad y sustentabilidad al andamiaje académico de las facultades debería dejar de existir para reemplazarlo por una nueva fórmula numérica que convalidara la licuación propuesta por el Gobierno Nacional.

Idéntica situación con los denominados gastos de funcionamiento (partidas para pagar la energía eléctrica, gas, teléfono, papelería, limpieza, servicios esenciales, mantenimiento edilicio, insumos para la enseñanza, concursos docentes, etc.), que se modificaría de manera tal que cada unidad académica se hiciera cargo individualmente de sus problemas presupuestarios. El individualismo (nota saliente de la estructura conceptual liberal) y el recorte como forma de hacer cargo de los problemas a las unidades académicas, y no de situar la discusión en su verdadero lugar.

Estas medidas que posteriormente se impusieron por el uso de las mayorías automáticas contribuyeron a agravar aún más el deteriorado estado presupuestario de las unidades Académicas.


Resumen de situación

La raíz de todos los inconvenientes enumerados es la misma. En el modelo de gestión descripto hay 3 elementos constitutivos, siempre presentes, y que podrían resumirse en:

• conservadurismo

• falta de liderazgo y estrategias

• individualismo

La apremiante situación marca la necesidad de un viraje en la dirección de la política presupuestaria, que lejos de ser planeado anticipadamente como una maniobra estratégica y adoptada a tiempo, deberá ser inmediata e impostergable para evitar prolongar una situación de agonía que nuestra querida universidad ya no soporta.

Propuestas

a) Defensa del presupuesto genuino de la Universidad ante el Gobierno Nacional, con mecanismos de reclamos enérgicos y efectivos. Movilización de la comunidad académica.

b) Elaboración de un verdadero presupuesto (Presupuesto normativo) de nuestra Universidad, con la participación de todas las unidades académicas, y en función a un relevamiento de las reales necesidades de cada una. Esta herramienta servirá de base para las acciones de reclamo y de sensibilización social.

c) Análisis y restablecimiento de los sistemas de “Gastos Fijos” y de “puntos docentes” para evitar el vaciamiento de las unidades académicas.

d) Desarrollo de un modelo de distribución interna que elimine las distorsiones actuales. Modelos participativos de decisión.



Cr. Miguel Fernández – Lic. Elías Stang












martes, 13 de abril de 2010

GREMIALES: PROPUESTA UNER 2010 - 2014 de la candidata a rectora Laura Méndez



Introducción

Toda instancia de cambio de autoridades en una institución, sobre todo cuando éste es el resultado de un proceso de elección de quienes la integran, como en la universidad pública, implica necesariamente generar un tiempo para la reflexión en torno a las intencionalidades, a las convicciones y a las acciones que han signado la gestión que finaliza, al tiempo que supone la creación o profundización de ámbitos para pensar el modelo que se propone hacia el futuro.

Como parte de este proceso de reflexión no podemos dejar de pensar en nuestra propia historia como universidad, ya que la manera en que ésta se fue configurando sin dudas nos ubica en un tiempo y en un espacio propios que no se podrán soslayar a la hora del análisis.

La Universidad Nacional de Entre Ríos creada en el año 1973, acontecimiento que no estuvo exento de arduas confrontaciones entre diversos sectores sociales, académicos, profesionales y políticos que se involucraron en dicha gestación, se constituyó sobre la base de instituciones pre-existentes, dependientes de otras universidades, tanto estatales como privadas así como de otras que se crearon junto con ella. A lo largo de todos estos años de vida institucional se fueron sumando unidades académicas, carreras de grado, así como otras importantes carreras de posgrado, acorde a las necesarias actualizaciones pedagógicas, profesionales y disciplinares.

Asimismo, esta Universidad ha estado signada desde su origen por una característica que la ha distinguido, la distribución de su oferta académica en la geografía entrerriana.

Esta particularidad, de una expansión al interior de su territorio, no es menor en una provincia que pudo constituirse en ejemplo de lucha contra los proyectos unitarios y que supo en distintos momentos de su historia protagonizar gestas educativas que la ubicaron en la vanguardia.

Esta peculiar manera en que se ha desarrollado su territorialidad ha tenido algunas implicancias en su forma de integración y articulación en su propio interior.

Así, no en pocos casos al momento de las definiciones de proyectos de gestión y de las referencias para su concreción, se ha debatido en torno a un necesario equilibrio que dé cuenta de la amplia geografía que como Universidad se representa. Esto, asimismo, en algunos casos, ha operado como un fuerte condicionamiento a la hora de pensar en torno a las propuestas y a los sujetos que las encarnen.

Esta situación no es ajena a otros ámbitos. Por caso, en el plano estrictamente político similares discusiones se suelen generar cuando se trata de propiciar proyectos que den cuenta de toda la entrerrianía. Así, por tomar solo los ejemplos de los últimos 25 años de vida democrática, hemos asistido a fórmulas gubernamentales que abrazan a ambas márgenes que nos definen como provincia. Sin embargo, en los últimos periodos, la política ha sabido generar otras perspectivas, ofreciendo proyectos que trascienden esta forma de organizar sus propuestas.

Centrándonos en nuestra historia universitaria, también desde nuestra institución hemos podido discutir y eventualmente decidir en torno a proyectos encarnados desde una mirada que, en algunos casos, ha trascendido esa condicionalidad a la que hacíamos referencia. Más allá de las diversas situaciones, determinadas por el lugar de procedencia, sea éste académico, institucional, epistémico e incluso geográfico, desde la Universidad debemos pensarnos como proyecto totalizador, capaz de cobijar las diferencias, la pluralidad de orígenes, geografías y peculiaridades que nos caracterizan. Porque justamente la Universidad debe constituirse en el locus donde se generen proyectos que se definan por sus metas, sus propósitos y por los medios que los hagan posible, sin estrechar la mirada en su conformación.

En este marco es que desde Proyecto 2010 miembros de la comunidad académica de la Universidad Nacional de Entre Ríos, planteamos de inicio una definición clara y sin rodeos, a fin de que lo que proponemos no dé margen a un discurso que pueda entenderse en clave táctico-oportunista: la necesidad de adoptar una lógica diferente a la que tradicionalmente ha operado en su seno, una lógica que, en algún sentido, nos animamos a sostener, rompa con algunas conductas que han caracterizado definiciones anteriores en similares contextos, una lógica que se asocia a un modelo de gestión diferente, a una forma de llevar adelante las ideas y de concretar las iniciativas distinta, capaz de generar un movimiento convocante e incluyente. Venimos a interpelarnos como miembros de una comunidad que se sabe en permanente debate, en constante reflexión acerca de su propia existencia como institución, nunca conforme porque le es inherente cuestionarse a sí misma.

Convocamos a compartir un proyecto que lejos de pensarse acabado, más bien tiene la característica de ir construyéndose con la riqueza que sólo se logra con la concurrencia de la multiplicad de voces, de miradas, de perspectivas y de pensamientos diversos, a un proyecto, en definitiva, colectivo.

También y a modo de exigencia con nosotros mismos para ser fieles con la palabra, sin rodeos, decimos que desde este Proyecto proponemos a María Laura Méndez y a Víctor Casco como candidatos a Rectora y Vice-Rector de nuestra Universidad. No hacerlo o apelar a argumentaciones que esquivasen esta definición supondría infligir una contradicción con nosotros mismos, toda vez que estas palabras que, a modo de convocatoria estamos compartiendo, constituyen un momento en un proceso de discusión, debate, y reflexión, generado entre miembros de la comunidad académica, desde hace ya un tiempo, reunidos por las mismas preocupaciones en torno del presente y del futuro de nuestra institución.

Esta propuesta supone una apuesta fuerte en pos de nuestra Universidad, ya que quienes la encarnan tienen un claro perfil académico, una aquilatada trayectoria en el campo de la investigación y, al mismo tiempo, cuentan con una significativa experiencia de gestión, la Lic. María Laura Méndez como Decana de la Facultad de Ciencias de la Educación y el Dr. Víctor Casco como Secretario de Investigación de la Facultad de Ingeniería.

Invitamos a compartir algunos trazos gruesos de una propuesta que se define como abierta a la contribución de todos aquellos que anhelan una Universidad Nacional de Entre Ríos en constante movimiento, capaz de cobijar las diversas perspectivas que la hagan cada vez más plural, democrática, ágil, permeable a los cambios a la par que firme e intransigente en los principios que sostiene. Una Universidad que no se inmovilice ante las adversidades de distinta índole que puedan presentarse, sino que se reafirme en su constitución como centro de excelencia de formación de profesionales comprometidos social y éticamente.

Una elección de autoridades de una universidad pública en la República Argentina, cuna de la Reforma Universitaria, es un acontecimiento político-académico de fundamental relevancia. Protagonizarlo es el deber de todos aquellos que luchamos por la universidad pública, gratuita, democráticamente gobernada y con un fuerte compromiso emancipatorio.


De la autonomía universitaria

Adherimos a las principales disposiciones constitucionales que en realidad han sido vulneradas en parte por la actual Ley de Educación Superior aún vigente desde 1995. En este sentido, postulamos a la educación como un derecho humano, y por tanto social, y “la obligación indelegable del Estado de mantener los principios de gratuidad y equidad de la educación universitaria nacional; en la consideración integral de la autonomía como categoría constitucional”.

Proponemos continuar el debate colectivo y la lucha de nuestra Universidad a fin de “ubicar nuevamente al sistema universitario nacional en el lugar que en parte se le sigue reconociendo, no precisamente como seguidor de las pretendidas imposiciones de las hegemonías transnacionales de turno, sino como innovador y transformador.

Autonomía significa elementalmente la condición esencial del ser humano que hace a su dignidad de tal, como basamento de su libertad, con todo el margen de fundamentación e interpretación filosófico-política que permite.

Pero autonomía comprende también la capacidad que se otorga a ciertas instituciones, para que lleven adelante sus cometidos dotadas de la mayor libertad posible. En algunos supuestos considerando a la institución como un todo, tal como en el caso que nos ocupa y, en otros, atendiendo esencialmente al objeto principal que tiene como cometido esa institución. Las primeras constituyen las autonomías institucionales; las segundas, las funcionales. Presentamos así a la autonomía como un concepto jurídico unívoco.

“Las universidades nacionales gozan de lo que se denomina autonomía especial, en ese sentido no son integrantes del aparato del Estado Nacional, por el contrario se declaran como personas jurídicas públicas que reafirman y esclarecen su independencia de la conducción administrativa del Estado.

Es así como se propone una personería jurídica pública especial de las universidades nacionales y de esta manera todo organismo ajeno a ella carece de competencia para regular, reglamentar y controlar, tanto sobre criterios de oportunidad conveniencia como también para ejercer el control administrativo tanto de legalidad, como de gestión, ni administrativa, ni financiera, ni menos aún académica, acentuando entonces el carácter además de autarquía que garantiza el ejercicio pleno de la autonomía.

Autonomía y autarquía son en consecuencia conceptos que como gratuidad y equidad, se retroalimentan.

Esto significa “excluir a la educación de las reglas del mercado económico, de las medidas de su eficiencia, o del ahora denominado control de calidad de gestión”.

Queremos reafirmar el papel político-académico de la universidad nacional para la cual es necesario acentuar los criterios de coordinación cooperativa entre las facultades, de planeamiento, evaluación y muy especialmente la asignación colectiva de recursos presupuestarios desde el ámbito del gobierno universitario.

Reafirmamos entonces que frente a las relaciones de competitividad propias de las concepciones economicistas y de mercado se propone una ética de la cooperación, sin que esto signifique llevar a cabo un permanente proceso de evaluación integral de la gestión pero bajo un sistema autogestionado por el conjunto de las facultades.

Con ello estamos manifestando que no solo se garantiza a la universidad su libertad académica, sino también los aspectos nucleares o esenciales referidos a lo estatuyente, lo normativo, lo político, lo administrativo y su autarquía económico-financiera.

Dispersión y distribución de poder que no es caos ingo¬bernable, pues existe la coordinación, o en términos educativos la articulación, la que debe ser definida desde la supremacía de la Constitución Nacional e interpretada en los conflictos concretos por el imprescindible Poder Judicial independien¬te.

Es importante reafirmar el papel del co-gobierno universitario como práctica política democrática de horizontalización, dando lugar al funcionamiento de los consejos directivos y superior y muy especialmente de la asamblea universitaria, que reiteramos, debe reunirse como mínimo una vez al año.


De la función académica de la universidad

Las instituciones educativas en su conjunto y en especial la universidad deben realizar una acción política constante en torno a la ruptura con matrices de pensamiento dogmáticas y jerárquicas en pos de una construcción permanente de saberes colectivos, construcción que debe darse conjuntamente con el campo social en su totalidad.

Esto supone plantearse los nuevos desafíos que caracterizan hoy a nuestro planeta, tales como exclusión social, degradación ambiental, migraciones poblacionales, narcotráfico, pandemias, desocupación, variadas formas de violencia y abuso, así como las complejas formas de transferencia tecnológica que requieren de una formación académica más allá de lo meramente profesional, que permita la debida anticipación en el mundo global a problemas regionales, nacionales y locales.

Manteniendo plenamente las funciones de docencia, investigación y extensión, deben realizarse acciones concretas y permanentes en relación a la revalorización del grado universitario, recalcando la responsabilidad social de las universidades nacionales frente a la complejización del conocimiento.

Esta tarea requiere de la construcción de espacios multidisciplinares y transdisciplinarios que supere la fragmentación de saberes y preparen para la complejidad existente. La tarea formativa de las universidades consiste además en crear los vínculos con la propia institución y muy especialmente con la sociedad en su conjunto, “esta forma de enlazar sociedad-universidad con docentes-estudiantes-graduados debe darse desde el inicio del cursado de las carreras por parte de los estudiantes, para que después, una vez graduados, sus egresados no solamente acerquen la experiencia de los campos profesionales al seno de la misma, sino también a la manera de contraprestación a la sociedad en su conjunto”.

La dimensión académica de la UNER es concebida como un espacio en el que se priorizarán los procesos de relación con el conocimiento desde el cruce de diversas perspectivas científicas inherentes a cada campo disciplinar, con problemáticas situadas propias del país y la región.

En este marco se propiciará la reflexión crítica de teorías y prácticas que han conformado históricamente el campo de los diseños curriculares y los abordajes pedagógicos y didácticos involucrados en cada carrera, a fin de analizar sus implicancias epistemológicas, sociales y políticas.

Desde esta dimensión se reconocen como prioritarios para nuestra universidad, dos movimientos: articulación y circulación. Ambos tienen que ver con la dispersión de nuestras unidades académicas en el territorio de la provincia, la presencia de otras universidades públicas en el espacio regional y las características sociales y económicas de la población estudiantil del entorno cercano.

Esto supone apostar a procesos de participación y cooperación para pensar propuestas educativas destinadas no sólo al nivel de la educación superior. La idea es situar a la universidad como parte integrante del sistema educativo y desde allí aportar al tratamiento de problemáticas desde el espacio de lo público, a fin de propiciar el estudio y la elaboración de proyectos que incluyan a estudiantes y profesores como sujetos sociales.


De la funciones de investigación y desarrollo

Creemos que la Universidad no debe apoyar a la ciencia… sino más bien, debe apoyarse en la ciencia, sólo así, se creará el conocimiento necesario para formar seres humanos que sepan y puedan resolver los problemas de nuestra sociedad.

Nuestro objetivo debería ser cambiar la lógica del pensamiento tradicional, la diferencia entre el saber y la ignorancia, no puede ser considerada como una cuestión de grado que se refleje en variables tales como número de investigadores, número de artículos científicos por año, relación entre los gastos para equipos con los gastos para su operación, etc. Estas son variables económicas, seguramente útiles para entender aspectos económicos de la ciencia. Sin embargo, adoptar estas variables como herramientas y normas para administrar estos campos constituye una prueba de profundo analfabetismo científico. La ciencia, según nuestra concepción, debería desarrollarse de acuerdo a los principios que emanan de su epistemología, su sociología, de la frontera del conocimiento, etc. En las concepciones que emergen actualmente en nuestro sistema, lo común es la adecuación de la ciencia a las exigencias administrativas. Esto da como resultado una epistemología absurda, en virtud de la cual, el conocimiento se interpreta como ignorancia financiada.

Actualmente, la ciencia se basa en instrumentos complejísimos y costosísimos, pero todos ellos resultan irrisorios ante el único instrumento imprescindible para desarrollar la ciencia: los recursos humanos y su capacidad infinita de cooperación.

En la UNER hemos desarrollado un aparato administrativo para articular un sistema de Investigación y Desarrollo. Sin embargo, según nuestra concepción hasta el presente ha faltado una mirada profunda sobre qué tipo de ciencia queremos construir. Sin minimizar la importancia de contar con una sólida estructura administrativa, pensamos que la premisa que debería guiar una política científica debería basarse en un debate sobre qué tipo de ciencia queremos y para qué. ¿Significa esto que sólo promoveremos el debate y, hasta no contar con claridad conceptual sobre la visión social de la ciencia que queremos para nuestro país y nuestra región, nos quedaremos esperando?

Absolutamente no, nuestra propuesta apuesta a que nuestro aparato de investigación actúe como combustible de la ciencia que queremos desarrollar. Pero además, que sea capaz de trascender las meras consignas administrativas que empobrecen dicho debate.

Creemos que la base de todo sistema científico descansa sobre la formación de recursos humanos y en tal sentido, una política concreta debería apoyar la formación de investigadores en todas las áreas posibles.

Sin embargo, la formación de recursos humanos no garantiza la consolidación de los grupos de trabajo, para ello deben pensarse mecanismos de retención de los recursos formados a través de cargos, becas u otros instrumentos que permitan la radicación de esos investigadores en los grupos formados. Asimismo, es fundamental que la investigación realizada en estos grupos sea adecuadamente conocida y luego debatida por la sociedad. La difusión de la ciencia que creamos es clave para que la sociedad entienda la importancia que esta posee en la mejora de las condiciones de vida.

Una de las primeras tareas a las que deberá abocarse la gestión será la elaboración de un proyecto coherente en el que se realice una planificación del crecimiento y consolidación de los grupos existentes y la creación de los grupos que desarrollen las investigaciones que resulten necesarias para las carreras que se dictan en la UNER.

Asimismo, es indispensable generar redes de intercomunicación entre los distintos grupos existentes ya que esto permitirá avanzar en una mejor utilización de los recursos humanos y la infraestructura existentes.

Creemos que hay que formalizar instancias de construcción de una comunidad científica participativa con un valor superior al que hoy tienen, ya que de otro modo, la meta u objetivo pasa a ser el cumplimiento de las instancias formales de presentación de informes-evaluación tendiendo a un aislamiento de los grupos de investigación-extensión que a veces, poseen más valor para otras instituciones que para la propia Universidad y lo que es peor, para la sociedad.

A menudo la discusión más intensa en los ámbitos de gestión de ciencia e investigación en la UNER ha girado alrededor de desarrollar herramientas de evaluación más dinámicas, sin embargo, aunque resulte necesario “agiornar” los mecanismos de evaluación y adecuarlos a las nuevas modalidades que nos brindan las tecnologías de las comunicaciones, esto no es el nudo central de los problemas. Habrá que desarrollar estas metodologías, pero sobre todo, habrá que re-significar sin prejuicios el modo de ponderar lo que entendemos por producción científica en la Universidad, en los distintos escenarios en los que se concibe la ciencia.

El sistema ha tenido un crecimiento importante, pero desde hace unos años parece encontrarse en un estado de amesetamiento y los grupos de investigación, excepto en pocos casos, no logran trascender hacia el sistema científico nacional. Uno de los principales problemas verificados es que en su mayoría los grupos, carecen de masa crítica y por ende una política de la UNER deberá ser la promoción y apoyo a las unidades académicas para que desarrollen y consoliden sus posgrados, fundamentalmente los doctorados, ya que estos garantizan la preparación de los futuros investigadores.

Nuestra gestión intentará en primera instancia relevar dónde y con qué hacen ciencia nuestros investigadores, para después plantear qué necesitan para hacerlo. Sistemáticamente el presupuesto de Ciencia y Técnica ha sido subejecutado y nuestra propuesta incluye generar mecanismos para que esto no vuelva a ocurrir nunca más. Adicionalmente, ya que existen a nivel nacional instancias que permiten solventar planes para el mejoramiento de la infraestructura y el equipamiento científico, será nuestra tarea tramitar y conseguir esas vías de financiamiento.


De la extensión universitaria

Se hace necesario redefinir también, las categorías de políticas de extensión y de transferencia. Ambos espacios han sido especialmente afectados por las lógicas neoliberales que hegemonizaron las prácticas universitarias en las décadas de los 80 y los 90, y que por haber sido, en muchos casos , naturalizadas dejaron secuelas de difícil visualización.

Por esta razón señalamos que las políticas de extensión deberán concebirse en el marco de la construcción de prácticas colectivas y solidarias, en todos los ámbitos en que se requiera la presencia activa de la universidad, respondiendo tanto a demendas puntuales, como a la construcción de saberes y prácticas junto a otras instituciones y/o agrupaciones ( profesionales, gremiales, barriales ,etc.) .

La transferencia de la producción académica no puede, en ningún caso, quedar limitada a la vinculación entre universidad y empresa, para este propósito es necesario que la formación de grado, de las diversas carreras, permita, más allá de la formación profesional, la construcción de una visión crítica y situada que posibilite el cuestionamiento de las lógicas del mercado y de las relaciones basadas en la pura competencia. No ponemos en duda que se trata siempre de posicionamientos político- académicos que deben atravesar toda nuestra labor en la universidad pública. La pregunta es en realidad cómo debe la universidad hoy, y en especial en nuestra regíón, construir los lazos entre el sistema productivo y el campo social en su conjunto.

La labor de extensión de las universidades, caracterizada en la década del 60, como una manera de “salir afuera” de sus muros, y por lo tanto, de devolver lo que la sociedad en su conjunto le posibilita, se ha convertido en una función centrada casi exclusivamente, en una forma de vinculación científica y tecnológica, caracterizada por la asistencia técnica y la venta de servicios, lo que solapadamente constituye otra forma de privatización dando lugar a la mercantilización de lo que es patrimonio social.

En este sentido proponemos otro modelo de transferencia “ hacia proyectos de interés social y comunitario caracterizada por experiencias que articulen la universidad con las necesidades de aquellos sectores sociales que están en el margen, o casi en el margen y que se expresan en campos como la salud, la organización social, la formación, la capacitación, la ecología, la educación ( formal y no formal), entre otros”.

Las relaciones de la UNER con la sociedad regional y las comunidades locales, deben avanzar en un proceso interactivo que comprometa profundamente a nuestra Institución con las demandas territoriales, las necesidades de los medianos y pequeños productores, las luchas de los movimientos sociales, las expectativas de municipios y comunas, la producción conjunta de saberes y emprendimientos que retomen mandatos fundacionales y propongan a futuro un conocimiento cada vez más público y disponible en su proceso de construcción y docencia. El trabajo interdisciplinario y en red, que articule y potencie los proyectos institucionales de cada Facultad y de estas con el sistema universitario regional y educativo en general, será prioridad de la gestión de la UNER.

Una especial consideración merecen los espacios culturales que está en condiciones de brindar nuestra universidad, especialmente en el ámbito teatral y coral, no dudamos de la urgente necesidad de fomentar encuentros de expresión estética, teniendo en cuenta que por ahora no poseemos carreras de orientación estético expresivo- ; lejos estamos de la clásica división positivista entre arte y ciencia, por el contrario, su articulación e interrelación contribuyen a la construcción del pensamiento y ,a su vez son tal vez, la mejor forma de adquirir presencia activa en toda la provincia, tarea que nos posibilitaría la relación más estrecha con los municipios y con los jóvenes.

Proponemos continuar y profundizar la labor editorial, como otra forma de transferencia a la comunidad , posibilitando así la divulgación de la investigación científica y la promoción de la creación artística, literaria, pictórica, fotográfica, cinematográfica de nuestro ámbito.

Queremos destacar que es nuestro primer propósito en esta área, innagurar la radio universitaria en las tres frecuencias otorgadas hace dos décadas.

Las radios de la UNER debieran estar hoy en el centro del debate para que las facultades de ambas orillas se sumen – a través de sus consejeros- para impulsar definitivamente la instalación de las radios y –sobre todo- la definición de la política comunicacional de nuestra universidad. En esta tarea colectiva se define un rumbo que, seguramente, contribuirá a sostener en el tiempo los objetivos de un sistema de medios propiamente universitario y en función de los objetivos de una universidad comprometida con su comunidad.

Si bien en este breve documento hemos separado las distintas áreas, no dudamos que en nuestra labor cotidiana, de gestión , de docencia, de investigación y de extensión unas y otras se implican, articulan y enriquecen recíprocamente.

Somos conscientes que esta ardua tarea, que constituye un gran desafío, está destinado especialmente a nuestros estudiantes que son quienes otorgan sentido a nuestro quehacer y a nuestros sueños, y que no es posible realizarlo sin contar con la tarea cotidiana y permanente, que en muchos casos se invisibiliza, de nuestro personal administrativo y de servicio. Por otro lado, la masa crítica de docentes y auxiliares, acumulada durante décadas en cada una de nuestras Facultades en función de sus respectivas especificidades, son la garantía de nuestros futuros compromisos.Siendo nuestro anhelo, que creemos compartido, incorporar en tareas de todas las áreas a nestros graduados a fin de que cada vez nos sintamos todos más implicados en esta lucha incansable por la universidad pública.

Marzo 2010

Lic. María Laura Méndez, Dr. Víctor Casco y equipo.












En el transcurso de esta semana iremos publicando las propuestas de los candidatos Miguel Fernandez y Jorge Gerard.






lunes, 12 de abril de 2010

GREMIALES: Los candidatos a rectores de la UNER participarán de un foro de debate‏



SECRETARIA GREMIAL APUNER INFORMA

Los candidatos a rectores de la UNER participarán de un foro de debate.

Será el miércoles 14 de abril a la hora 20 en el salón de la Asociación Judicial de Entre Ríos (AJER), con sede en Libertad 150 de la ciudad de Paraná.

La actividad es organizada por el Sindicato de Trabajadores Docentes Universitarios (SiTraDu) y hasta el momento será la única instancia de presentación conjunta de la que participarán las tres fórmulas de candidatos que apisran a conducir la Universidad Nacional de Entre Ríos para el período 2010-2014.

María Laura Méndez, Miguel Fernández y Jorge Gerard, con sus respectivos candidatos a Vicerectores       -Víctor Casco, Elías Stang y Cristina Benintende- expondrán públicamente sus ideas y proyectos para el futuro de la Universidad.

La participación en esta actividad es libre y se invita a ser parte de la misma a la comunidad académica de la Universidad -docentes, estudiantes, graduados y personal administrativo y de servicios-, como así también a todo aquél que esté interesado en el tema de la convocatoria.

(Fuente UNER)














domingo, 11 de abril de 2010

DERECHOS HUMANOS: Más cerca del examen de ADN para los Noble Herrera



LA SALA II DE LA CAMARA DE CASACION PENAL RECHAZO EL RECURSO DE LOS ABOGADOS DEL GRUPO CLARIN Y DIO LA RAZON A ABUELAS

Los camaristas Gustavo Mitchell, Guillermo Yacobucci y Luis García rechazaron la legitimidad del recurso presentado por los abogados que no hicieron firmar los escritos a Marcela y Felipe Noble Herrera. Queda pendiente una apelación ante la Corte.


La Sala II de la Cámara de Casación Penal rechazó ayer el último recurso dilatorio presentado por los letrados que en teoría representan a Marcela y Felipe Noble Herrera. El motivo quedará en la historia de los papelones del micromundo abogadil: Jorge Anzorreguy, Alejandro Carrió y Roxana Piña apelaron las medidas de prueba que permitirían esclarecer el origen de los jóvenes, pero omitieron hacerles firmar el escrito. Gustavo Mitchell, Guillermo Yacobucci y Luis García también encomendaron al juez Conrado Bergesio que se esmere en esclarecer si Anzorreguy y Horacio Silva representan a las víctimas, rebautizadas tras una adopción irregular o a la imputada Ernestina Herrera viuda de Noble, dueña del grupo Clarín.

Las Abuelas de Plaza de Mayo destacaron en un comunicado que el tribunal “avaló la decisión de comparar las muestras genéticas de Felipe y Marcela Noble Herrera con todas las muestras del Banco Nacional de Datos Genéticos” e informaron que exigieron al juez Jorge Bergesio que “ordene al Banco comenzar las pericias cuanto antes para saber si Marcela y Felipe son hijos de desaparecidos”. Los abogados de Clarín tiene diez días para decidir si paleán ante la Corte Suprema.

Los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo y de familias querellantes que desde hace treinta años buscan a sus seres queridos celebraron la resolución. “Es un fallo muy importante, un paso decisivo que sólo puede ser revertido por la Corte Suprema de Justicia”, evaluó Alan Iud, de Abuelas. “Por fin logramos después de tantos años que se abra la posibilidad de encontrar verdad y justicia”, afirmó Alcira Ríos. “Es un cachetazo a la impunidad judicial de los abogados de Clarín y tal vez sea el inicio del fin de tanto ocultamiento”, se esperanzó el abogado y periodista Pablo Llonto, autor de una biografía de la imputada.


La cajita feliz

Según el expediente de adopción de Marcela, el 13 de mayo de 1976 la viuda del fundador de Clarín se presentó ante la jueza Ofelia Hejt, de San Isidro, con una beba en sus manos. Dijo que la había encontrado once días antes en una caja abandonada en la puerta de su casa de Lomas de San Isidro y ofreció como testigos a una vecina y al cuidador de la casa de la vecina. En 2001, Roberto Antonio García, de 85 años, declaró ante el juez Roberto Marquevich que nunca fue cuidador de esa casa. Su trabajo durante cuarenta años fue como chofer de Roberto Noble y, tras su muerte en 1969, de la viuda. Tampoco la presunta vecina vivía allí, según declaró su nieta y corroboró la policía. El juez confirmó en registros oficiales otra afirmación del chofer: la señora de Noble no vivió en la casa que declaró.

El expediente de adopción de Felipe sostiene que la madre, Carmen Luisa Delta, se lo entregó a la jueza Hejt el 7 de julio de 1976. El mismo día, sin disponer un estudio ambiental ni determinar las circunstancias del nacimiento, la jueza concedió la guarda a la viuda de Noble. Marquevich determinó que la señora Delta nunca existió. Según Abuelas, el dato falso sobre el domicilio en San Isidro y la omisión del sistema de turnos fueron decisivos para determinar la competencia del tribunal. (Hejt, ya fallecida, es la misma jueza que en abril de 1977, sin disponer medidas para ubicar a su familia y pese a las evidencias de que sus padres habían sido secuestrados por el Ejército, entregó en guarda a Andrés La Blunda, de tres meses, quien recuperó su identidad en 1984.)

Las irregularidades en las adopciones derivaron en 2002 en la detención de la viuda de Noble, decisión que le costó a Marquevich su destitución en un juicio político impulsado por los abogados de Clarín. Días después de ser liberada, Herrera de Noble emitió su primera y única declaración pública sobre el tema: “Muchas veces he hablado con mis hijos sobre la posibilidad de que ellos y sus padres hayan sido víctimas de la represión ilegal”, escribió, y no escatimó esfuerzos para impedirles corroborarlo.

Bergesio, que reemplazó a Marquevich, durmió la causa durante siete años. A principios de febrero, intimado por la Cámara Federal de San Martín y denunciado por retardo de justicia, ordenó dos medidas: cruzar con todo el Banco Nacional de Datos Genéticos las muestras de ADN de los jóvenes (obtenidas en allanamientos irregulares, según denunció Abuelas), y extraerles sangre, salvo que aceptaran enviar al BNDG las muestras que se realizaron en el Cuerpo Médico Forense. Anzorreguy, Carrió y Piña apelaron ambas decisiones. La Cámara respaldó lo ordenado por Bergesio y remarcó que los jóvenes no habían firmado la apelación. Casación ordenó suspender las medidas y escuchó a las partes en una audiencia pública.

Carrió sostuvo que avanzar con las medidas derivaría en un “gravamen irreparable” para las víctimas, pues “una vez que se determine su origen genético el develamiento (de sus identidades) es irreversible”, y pidió que Casación le ordenara a la Cámara pronunciarse sobre ese tema de fondo. Iud recordó que Abuelas fue admitida como querellante para determinar la identidad de los jóvenes, cuestionó que no habían firmado la apelación y remarcó la “doble representación” de Anzorreguy y Silva (en medio del proceso, por causas desconocidas, las víctimas emitieron poderes a favor de Silva y de Ignacio Padilla, quinto abogado en cuestión).

Casación le dio la razón a Abuelas y no llegó a pronunciarse sobre el tema de fondo. Anzorreguy, Carrió y Piña “no acreditaron en ningún momento tener poder de representación o mandato para recurrir en interés” de quienes dicen representar, explicaron. Tampoco fundaron “las razones de necesidad y urgencia que les han impedido cumplir con las exigencias procesales”, sostuvieron. “No se trata de un mero rigorismo formal. La legitimación para actuar es uno de los puntos centrales en el proceso”, apuntó Yacobucci. Marcaron “la incompatibilidad de intereses entre la imputada y quienes se alega serían víctimas”, le encomendaron a Bergesio esclarecer a quién representan Anzorreguy y Silva, y ordenaron remitir copia del expediente al Colegio Público de Abogados para que evalúe eventuales sanciones. “Si fuera abogado de Noble buscaría el diploma y se lo tiraría a los chanchos”, reflexionó Llonto. “Me daría vergüenza ser recordado como el abogado que presentó escritos sin firma de los apelantes y que además pretende defender a víctimas y apropiadores. Ojalá el juez de turno lleve a fondo la denuncia y el Colegio les saque la matrícula. El lunes puede empezar otra historia”, concluyó.

del Sábado 10 de abril de 2010










 

DERECHOS HUMANOS: No tan noble



Por Walter Motto *

Durante la década del noventa en algún momento Menem, y ante ciertos reclamos sociales, dijo algo así como "ojo con esto porque nos puede hacer volver a la plaza y a las Madres", invocaba el fantasma de la represión, de la muerte; sugería de alguna manera no hablar más del tema, cerrarlo porque podía venir otra ola de desaparecidos. Hoy es certero decir que si este país no se prendió fuego fue gracias a la cordura de esas Madres de Plaza de Mayo, de esas Abuelas, de esos Hijos de detenidos y desaparecidos y de todas las agrupaciones de derechos humanos, que si de algo pueden jactarse, y son ejemplo, en estos 34 años que han pasado desde la última dictadura, es de haber clamado valientemente y con paciencia -habiendo soportado las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final por Justicia.

Haber perdido a un familiar y de una manera tan atroz es algo que quizá en otras latitudes podría haber sido la mecha para encender toda una serie de venganzas, de interminables matanzas que tuviesen como modelo a la ley del Talión, al ojo por ojo y al diente por diente, y muchas de ellas se hubiesen sucedido por mano propia. Nada más lejano a los organismos de Derechos Humanos, que respetaron y siguen respentando a rajatablas los pasos de la Justicia, y que jamás dudaron en seguir insistiendo que todos los argentinos nos debemos claridad y justicia; una Justicia que sus familiares no tuvieron, quizá esa sea otras de las características de la calidad ética que los distingue de los asesinos que hoy son enjuiciados.

En relación con esa política durante la instauración de la democracia y a instancias de Abuelas de Plaza de Mayo se sanciona en 1987 la ley 23511, que crea el Banco Nacional de Datos Genéticos. En este Banco se conservan muestras de sangre de los familiares de los casos documentados destinados a los jóvenes que quiera buscar su identidad. Dicho Banco tiene por objeto realizar informes y dictámenes técnicos, y realizar pericias genéticas a requerimiento judicial para determinar la identidad de un menor que se suponga hijo de desaparecidos.

Justicia para todos los crímenes de lesa humanidad que no prescriben y Justicia para que muchas de sus víctimas tengan derecho a su identidad.

En relación a la apropiación ilegal de hijos de detenidos y desaparecidos y a la serie de trabas que viene interponiendo ante la Justicia la dueña del multimedios Clarín, que fue beneficiada por la dictadura, entre otras cosas, en el caso de Papel Prensa, me refiero a la señora Ernestina Herrera de Noble, sería bueno que colabore por el bien de esos jóvenes y porque además con su reticencia está siendo sospechada de los delitos que produjo la dictadura militar, a saber: delito de sustracción de menor; de supresión y suposición de estado civil; de falsificación ideológica de documento público, y de privación ilegal de la libertad. Hay algo peor aún, está siendo sospechada de cometer el más siniestro de todos los crímenes, justamente el mismo que cometió la dictadura, a saber: negarle a alguien la condición que sirvió para que el hombre se convierta en hombre. Para que el hombre pase de la Naturaleza, en donde no rige la ley de los hombres, a la Cultura.. La ley fundamental de la Cultura, la que organiza primero la Cultura y luego el psiquismo, la ley de la exogamia, es decir: saber quién es tu padre, quién tu madre, quiénes tus hermanos. Conocer a los progenitores para luego estar en condición de no cometer el crimen del incesto, justamente ese por el que Edipo, por no saber y después de acostarse con su madre, tuvo que arrancarse los ojos. Lo que ignora entonces la señora de Noble es que con su proceder le está vedando a esos dos jóvenes esa condición. Con el entorpecimiento que pone a la Justicia está haciendo que estos jóvenes carezcan de la garantía de que sus posibles objetos sexuales no sean parientes, al menos desde un registro inconsciente. Mientras tanto todo tipo de fantasmas, temores y terrores seguramente están pasando por sus cabezas. La libertad también implica eso, señora de Noble, darle al prójimo, y en este caso a un prójimo tan prójimo, tener el derecho más primario entre los derechos. En psicoanálisis hay una frase, que es casi un axioma, que dice que lo reprimido retorna como síntoma, y lo hace con más fuerza, a veces muy violentamente., Ojalá haya tiempo para que no estalle de manera demoledora en esos jóvenes que usted dice querer. Si no tuvo la valentía de denunciar a una dictadura de la que fue cómplice, al menos tenga la noble actitud de hacer algo por esos jóvenes, seguramente no reparará el daño causado, pero algo es algo.











Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario