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miércoles, 13 de octubre de 2010

“Escándalo del aire”


ACERCA DEL BARROCO

En la plástica, la literatura y la música, en el Siglo de Oro español y en la América latina contemporánea, el barroco –señala el autor de este trabajo– ayuda a intuir “un goce más allá”, “el arte de excederse, derrochar, derrapar” y “dejar restos”.

Por Pablo Fuentes *

En el decadente período de la España de Felipe IV, la poética barroca trata al mundo como oxímoron y, al decir de Gracián, como “concierto de desconciertos”; lleva al uso extremo de la antítesis, dejando la sensación de que todo es inestable y efímero. De ahí uno de los temas obsesivos de la poética barroca: el tiempo. Aparecen muchos textos sobre lo pasajero de la vida, sobre la caducidad de las cosas. Se trata de una poesía sobre las ruinas y lo fugitivo de la existencia. Dice Góngora:

Si quiero por las estrellas

saber, tiempo, dónde estás,

miro que con ellas vas,

pero no vuelves con ellas.

¿Adónde imprimes tus huellas

que con tu curso no doy?

Mas, ay, qué engañado estoy,

que vuelas, corres y ruedas;

tú eres, tiempo, el que te quedas,

y yo soy el que me voy.


De esta mirada trágica de la existencia deriva el gusto barroco por la melancolía, por un tono de desengaño y pesimismo, aun sobre el fondo de fiesta de la exuberancia y de la sensualidad que le son típicas. De ahí también el gusto por las cosas materiales, el aprecio por lo vulgar. Los objetos del mundo aparecen frecuentemente, nombrados, enumerados, llenando el espacio de la enunciación, como la sobrecarga de elementos que aparecen en los cuadros de los pintores del período. Cosas más bien humanas, no tanto naturales: ropas, objetos, herramientas. Cosas en acción, humanizadas.

Si, en la metáfora cristalizada, el barco es llamado “vela”, el poeta barroco lo llamará “llama en fuga”, haciendo el juego, a la vez, con la literalidad y con la extensión de la metáfora inicial. Erupción sobre la superficie del lenguaje, la metáfora es el grumo donde la tersura del discurso encuentra el tropiezo. Sobre el ilusorio grado cero de la lengua, allí donde no habría ninguna figura retórica, la metáfora es lo que delata sus límites, su peligro y su extensión. Es el síntoma de la lengua, su patología. En la poesía barroca, en especial en Góngora, el primer grado del enunciado, el comunicativo, cercano al discurso hablado, desaparece del texto. Como plantea Severo Sarduy, Góngora parte de las metáforas tradicionalmente poéticas y despliega su escritura en un registro suprarretórico, es “una potencia poética al cuadrado”.

La metáfora al cuadrado es la reversión de la metáfora simple, es el tambaleo de su condición significante y, puede decirse, su graduación como escritura misma, su entrada al estatuto de la letra. El texto barroco, como en las Soledades de Góngora, se despliega con progresión geométrica, en una proliferación metastásica que carcome el plano del discurso corriente. Una palabra de valor metafórico, como “cristal”, puede desencadenar una metonimia de objetos brillantes, fríos y transparentes. Lo legible es cercado por la proliferación de los tropos, por el tartamudeo de la aliteración. En la literatura clásica, la distancia entre figura y sentido es mínima, la cristalización entre significante y significado es el objetivo. La escritura barroca, en cambio, hace imposible la coagulación del signo. Sonido y sentido, imagen y concepto se entraman sobre las ruinas de la lengua hablada –construida en realidad con metáforas naturalizadas– y del mundo entendido como ilusión comunicativo.

En el barro de la América de lengua castellana, el barroco encontró una nueva máscara en la corriente poética llamada neobarroca, que tiene en el cubano José Lezama Lima su figura inaugural. Este barroco latinoamericano, cercano a la experimentación pero no con el rigor militante del concretismo, se caracteriza por su disposición impura a entrar en mixturas e hibrideces textuales. A diferencia de la vanguardia histórica, dominada por su preocupación por la imagen y la nueva metáfora, la poesía neobarroca trabaja mejor la alteración de la sintaxis, la problematización del movimiento respiratorio del texto: es difícil leer en voz alta un poema neobarroco sin perder el aliento. Como el barroco áureo, esta corriente repudia lo inerte y lo fijo, colmo del engaño y efecto de la represión de la retórica oficializada por el discurso social, el “bien decir”.

Modelo del mal decir, la maldición del barroco ya había contaminado los diferentes movimientos de las vanguardias históricas que habían cuestionado, en su momento, los parámetros armónicos de lo neoclásico. Con su dinámica de plegado de las formas y de la materia del lenguaje, la poética barroca no implica un yo lírico sino su aniquilación y, en este sentido, es antirromántica: no es la “expresión” de un sujeto, son las fuerzas del lenguaje las que se manifiestan a través del poeta. “Lo confusional en tanto opuesto a lo confesional”, como razona Néstor Perlongher.

Pero, como aclara el mismo Perlongher, la diferencia entre estas escrituras contemporáneas y el barroco del Siglo de Oro pasa por el sustrato en el que se apoyan: el barroco áureo pisa el suelo de la retórica renacentista y se guarda la posibilidad de que su texto sea decodificado, como hizo Dámaso Alonso con los poemas de Góngora. Los textos neobarrocos no permiten la traducción: la sugieren y hasta estimulan pero, a la vez, la perturban y dificultan. Además, su sustrato es la modernidad y ciertas retóricas vanguardistas, como el surrealismo y la crisis del realismo.



Historieta sagrada

Lacan relacionó el barroco con lo que él llama el “anecdotario de Cristo”, con lo que el barroco configura en torno de una historieta sagrada, ya no historia, de la pasión de un cuerpo y, obviamente, de la narración de su goce. Un relato casi ilegible de un cuerpo gozando en el límite mismo de lo mostrable. Ya las escrituras místicas, como las de Santa Teresa o San Juan de la Cruz, habían anticipado esta estrategia en la cual lo que se escribe como íntimo, por ejemplo el poeta hablando de sí mismo, implica ese vaivén ambiguo entre lo interior y lo exhibido, la oscilación entre el pudor y la mostración, la profunda superficialidad de un yo que se desdice en la medida en que el cuerpo goza en las palabras escritas. Es el carácter éxtimo de la escritura lo que el barroco evidencia al relacionar el goce de la lengua en tanto sustancia orgánica, parte de un cuerpo, con la torsión de los tropos como recurso de artificialización y cifrado del discurso. Pero esto lleva a la idea de que la escritura gira en torno de un centro ausente: el misterio de un goce fuera del cuerpo, donde esa representación exasperada se agota en sus ornamentos, un parloteo feroz, justo antes del silencio.

De ahí también la tensión de este modo barroco con la idea clásica de estilo: se trata de una escritura sin estilo porque se apodera de todos ellos, es propensa al mestizaje. Se trata, mejor, de hacer un cuerpo de escritura, de que asome en la frase lo real del cuerpo que habla. En otras artes, el barroco se sirve de esto, como en las esculturas de Bernini, donde, como señala indirectamente Lacan, se trata de exhibición de goces, donde la carne canta en la blancura del mármol. Blancura, en ausencia de unos colores que potenciarían, en la representación, el carácter significante que aquí tambalea: ¿es una historia lo que se cuenta en El rapto de Proserpina o sencillamente es el mármol que goza? (ver ilustración) ¿Es la lengua misma la que goza en estas escrituras?

La escritura barroca configura un contradiscurso que exhibe las entretelas del lenguaje. Es exasperación del decir lo indecible, exhibicionismo de lo invisible, donde los tropos, llevados al límite, terminan operando con el estatuto de letra al rebasar la función significante del escrito. La escritura merodea su objeto. El barroco es el arte del merodeo, expresión estética de la circunferencia de dos centros de Kepler, representación cosmogónica del elipse, figura geométrica de la estrategia de acecho de ese resto no significante del discurso que se vela y se revela en los plegados infinitos, en las “volutas voluptuosas” (Néstor Perlongher dixit) del barroco.

Es esta índole de artificio de la escritura, su carácter cifrado, esta desnaturalización respecto al lenguaje, lo que el barroco expone. Como si se tratara de un síntoma de la lengua. La lengua, cuando asume una posición elidente, barroquizante, como en el delirio o en el sueño, cuando se escribe en los bordes de lo simbólico, produce el rebasamiento de la matriz semántica y se produce como una carnalidad, alcanza cierta relación exasperada con el goce, cuando el placer del decir trastabilla: “Esos híbridos del vocabulario, ese cáncer verbal del neologismo, ese enviscamiento de la sintaxis, esa duplicidad de la enunciación, pero también esa coherencia que equivale a una lógica, esa característica que, de la unidad de un estilo a los estereotipos, marca cada forma del delirio: a través de todo eso, el enajenado, por la palabra o por la pluma, se comunica con nosotros”, plantea Lacan. Pero el artista barroco despliega esas estrategias con un fondo de fiesta, no como la música del infierno de los enajenados. El cáncer verbal de los locos está antes del goce fálico; el del sueño está en él; la metástasis del verbo barroco se sostiene en un goce más allá.

Goce, brillo del objeto, lujo del exceso, el barroco es el arte de excederse, derrochar, derrapar, dejar restos. Es el brillo de las superficies que es toda la profundidad a la que se puede aspirar. Es abusar del poder de las palabras, es ponerlas en tensión, despegarlas de su propia funcionalidad. En La vida es sueño, Calderón de la Barca habla del disparo de un arma “cuyo fuego será escándalo del aire”. Allí animiza lo natural y, a la vez, pone en evidencia el carácter suntuario, excesivo, de una metafórica que está al servicio de sí misma, que se sale del cuadro del sentido y que incendia la realidad que pretende narrar.

Llama dorada como el oro de las capillas barrocas, ornamentadas con el lujo del exceso y la lujuria de un erotismo sagrado y metálico, sangrante y etéreo: oro como el rey mineral, eterno, lascivo y palpitante de una forma, un estilo o una época que se animó a proliferar con su artificiosidad y su sensualidad por sobre la tiranía del sentido y de la ilusión de la armonía. Derroche de oro, río orondo, oropeles del sueño, la poesía, del delirio, río dorado, olas del fuego del deseo en sus desbordes.

* Extractado del trabajo “El deleite de las sombras. Notas sobre escritura barroca y el orden de los goces”.












martes, 12 de octubre de 2010

12 de octubre de 1492: ¿Pasó lo que nos dicen?
Textos de Juan Jose Rossi

La ley del más fuerte

Ante una nueva “celebración oficial” del arribo ibérico a nuestro continente hace 513 años, no es superfluo rememorar los mecanismos utilizados por la posterior y sostenida intervención europea o “primer mundo” hasta nuestros días con el fin de introducir su modelo ideológico, político, económico y religioso. Cuando en el siglo XV nuestro continente, al que luego arbitrariamente se lo llamaría “América”, continuaba con el desarrollo de su propio proceso histórico-cultural extendido a lo largo y ancho de su espacio territorial y marcado por una fecunda variedad de culturas y naciones nativas (inuit, iroquesa, azteca, arawak, chibcha, inca, guaraní, wichí y selk’nam, por nombrar algunas) Europa se debatía en profundas luchas internas y externas (sobre todo la Península ibérica) para poder garantizar poder y recursos a monarcas, príncipes, nobles y ejércitos, objetivo primordial que hizo posible la apropiación y saqueo sistemático de nuestro enorme continente.

Los movimientos expansionistas europeos iniciados en el siglo XV, al principio por españoles y portugueses luego por otros estados europeos, contaron con la participación interesada y motivadora de sus respectivas coronas y del catolicismo, cada uno en su ámbito. Mientras los primeros convenían en capitulaciones con los exploradores para asegurarse un elevado diezmo y la adquisición prepotente de tierras y señoríos sobre los habitantes nativos, el segundo proveía, directa o indirectamente, la permisión moral de acciones aberrantes y un “ideal” que elevaba al rango de “cruzada civilizadora y evangelizadora” un proyecto indiscutiblemente de apropiación territorial, comercial y político expansionista. Sin embargo, cabe preguntarse por qué y cómo lograron el resonante éxito que todavía se considera una gesta heroica y civilizadora.

Al arribar Colón a las islas y posteriores aventureros a otros enclaves, la actitud inmediata adoptada por los habitantes fue, por un lado de enorme sorpresa frente a la presencia de gente surgida del mar con curiosas armas y extrañas vestimentas y, por otro, de absoluta hospitalidad. En los primeros contactos jamás los nativos ofrecieron resistencia ni declararon guerra alguna. Sólo ante el abuso sorpresivo y despiadado reaccionaron tratando de hacerlos retroceder, pero sin éxito ante las poderosas armas y estrategias europeas. Por su parte los recién llegados, a medida que avanzaban “dudaron” que los nativos ―presumiblemente habitantes de “Las Indias”― fueran “descendientes de Adán y Eva”, o sea, que fueran verdaderos hombres. Esta absurda consideración “filosófica” de exploradores, misioneros y filósofos de la época acerca de la naturaleza de los nativos, más allá de algunos extemporáneos documentos oficiales en su contra, se transformó en un justificativo inapelable y siniestro que ante su conciencia “cristiana” legitimó el inicio de una cadena de aberrantes acciones invasoras.

Sostuvieron, por ejemplo que los “bárbaros” podían ser esclavizados ya que, según su arbitraria teoría, los bárbaros eran “infieles” y éstos, a su vez, seres indignos porque rechazaban la “verdadera fe” (¡la de ellos!), en consecuencia merecedores de ser perseguidos y aniquilados en la medida en que se resistieran. Un argumento falaz que les dio luz verde para justificar tanto la esclavitud cuanto el genocidio y saqueo indiscriminado. Este fue uno de los tantos sofismas utilizados por la corona y las instituciones autodenominadas “cristianas” para legalizar cualquier acto de destrucción o imposición de su sistema.

Desde esa posición ideológico-estratégica los “civilizadores” se permitieron imponer por la fuerza su propia cosmovisión, ajena a la humanidad local, e implementar por la fuerza su sistema de vida desvalorizando en tanto “diabólicas” las creencias de nuestro continente y quebrando las estructuras sociales milenarias, inclusive sus idiomas, tradiciones y escritura jeroglífica e ideográfica. En última instancia desactivaron lo medular de aquellos pueblos que hasta ese momento vivían “a su modo”, neutralizándoles la capacidad de reaccionar ante un enemigo insaciable. A partir de allí, los invasores actuaron “seguros” y a cara descubierta sometiendo a la población de nuestro continente a la desesperanza y esclavitud por medio de hipócritas estructuras como la encomienda, mita, factorías, minas reales y otras aberrantes formas “legales” con que explotaron y exterminaron a la humanidad “descubierta para civilizar y cristianizar”.

No resulta extraño, entonces, que, según refiere el sacerdote Las Casas, el cacique Hathucci poco antes de morir en la hoguera por resistirse al sistema europeo sostuviera el siguiente diálogo con un religioso que lo instaba a bautizarse para ir al cielo y salvarse del infierno: – ¿Ustedes también van al cielo?, preguntó la víctima. – Sí, respondió el fraile. – Entonces –contestó el cacique– no quiero bautizarme para no encontrarme de nuevo con los crueles y tiranos españoles.

El sistemático proceder de los españoles y portugueses, sumado a las enfermedades infecto contagiosas traídas desde Europa, provocó una alarmante disminución de la población nativa. En las islas del Caribe, por ejemplo, tras someter a dos o más millones de habitantes en sólo una década (Colón todavía no había muerto) apenas quedaban alrededor de 300 mil nativos; en el valle de México, entre 1520 y 1580, de 25 millones bajó a 1.9 millones y en los Andes centrales de 11 millones a 1.5 millones durante el mismo período. Estos datos resultan agobiantes y son prueba inapelable del genocidio desatado en nuestro continente. Sin embargo se califica aquella intervención masiva como “gesta heroica”.

Si bien en la historia oficial estos hechos persisten con una visión mal idealizada o tergiversada y el sistema educativo no los revela ni propone como aberrantes, es indiscutible que fueron consumados ininterrumpidamente a partir de aquel 12 de octubre 1492. Quizás no nos resulte fácil asumir una crítica de lo que se nos ha enseñado, pero es nuestra responsabilidad desenmascararlos para ubicar los acontecimientos en su lugar y darles el nombre que se merecen, como inclusive lo hicieron algunos europeos de aquella época aunque no fueron escuchados por los intereses mezquinos que motivaban y motivan el sometimiento de América. Bartolomé de Las Casas en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias denunciaba sin atenuantes que “Entraban los españoles en los poblados y no dejaban niños ni viejos, ni mujeres preñadas que no hicieran pedazos. Hacían apuestas sobre quien de una cuchillada abría un indio o le cortaba la cabeza de un tajo. Arrancaban las criaturitas del pecho de las madres y los lanzaban contra las piedras. A los hombres les cortaban las manos, los amarraban con paja seca y los quemaban vivos en las hogueras, les clavaban estacas en la boca para que no gritaran. Para mantener a los perros amaestrados, colocaban indios n cadenas, los mordían y los destrozaban. Yo soy testigo de todo esto y de otras maneras de crueldad nunca vistas y oídas”.

Por Juan Jose Rossi
 
 
Publicado el viernes 5 de septiembre de 2008 en www.contrafestejo.com.ar
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 10 de octubre de 2010

Breve relato sobre los blancos

Por Juan Pascual

Hay miles de formas de no decir esa palabrita, negro, y mantener, al la vez, la voz dentro del paradigma, del punto de vista que la contiene.

Grasas. Menchos. Cabezas.

Esa palabra, y sus variantes, sirven para denominar un “otros” y, más aún, un “ellos”. Una clara posición política hilvana a todas esas variantes. Una es esa posición; en ella hay una cifra que es indispensable reconocer (en el sentido estricto: conocer un fenómeno como conocerse a uno mismo).

Tras miles de años de historia humana (cuestión que incluye a las relaciones sexuales, las migraciones, la mezcla infinita desde el inicio de los tiempos) seguir pensando en términos de pureza biológica racial o de ligazón entre una raza particular y un territorio específico es una cuestión completamente ignorante. Tan obtusa como negar que efectivamente existen las diferencias de fenotipo, de apariencia física, y que tal notoria y vasta diversidad, siempre en mutación, es, antes que nada, un motivo posible de conocimiento y de placer: el gusto por el cuerpo humano puede poseer todo tipo de formas.

Bolas, bolitas, paraguas, perucas, brazucas, boliguayos. Chilotes.

La relación entre raza y biología es nueva. Antes del siglo XIX, ese concepto no se definía con el vocabulario de esa disciplina. Sin embargo, una vez fundidos, rápidamente ese vínculo fue parte de un inusitado proceso de producción de cadáveres. Cuando la raza se tradujo al lenguaje del cuerpo biológico, y cuando en ese lenguaje se comenzó a explicar el crimen, el éxito, la locura y hasta las tendencias políticas, el Estado tomó a su cargo la división entre los cuerpos de las razas deseables y los de las indeseables, purificando las primeras (ya “puras”), extinguiendo a las segundas (las “degeneradas”) y creando una idea general de normalidad para ambas. Así, el fundamento del racismo es, en verdad, positivo: consiste en la política del Estado para producir mejores cuerpos, con mejor vida, que duren más y en mejores condiciones. Y toda política que se base en producir esas separaciones entre lo normal y lo anormal, lo más humano o lo menos humano, es un racismo. El único requisito necesario es separar la paja del trigo y producir una selección precisa de cuáles son los cuerpos beneficiados y cuáles son los que pagarán, con sí mismos, por ello. Luego, no sólo hay que observar qué segmento de la población elige matar el Estado, sobre todo hay que indicar cuál es el privilegiado con el mejoramiento de la vida. Advertir a qué parte de la población el Estado eligió defender respecto de sí misma, de su parte gangrenada. La sociedad debe ser defendida de su parte gangrenada, que también comprende al extranjero. (Dicho en voz baja: que hasta comprende a la mujer, que si osa no estar en la casa -y aún así- tiene que cobrar menos salario).

Forma parte de nuestro imaginario la afirmación de que en Argentina no hay problemas de racismo. Crisol de razas, nos decimos. Inclusive, dentro de esa misma imagen, se admite que hubo un par de problemitas serios (y excepcionales) como los regimientos de negros en la guerra al Paraguay y la avanzada del Estado sobre la Patagonia, de la mano del ejército de Roca. Tras ese asentimiento, se supone que nada más pasó.

El reconocimiento (nuevamente, esa palabra) de la existencia de una parte salvada y protegida es lo que, en Argentina, supimos suprimir eficazmente, sobre todo a partir del encorsetamiento del discurso sobre el otro a dos lugares muy propios. La casa, como espacio de enunciación, es uno. El alma, como objeto del enunciado, es el otro.

Negros.

Hasta hace poco, el uso del término negro se restringió casi exclusivamente al ámbito de la comunicación privada. Negro se decía y se escuchaba sólo entre conocidos; quien alegue no haberlo hecho nunca demuestra una hipocresía inverosímil. Negro, claro, es el modo de llamar a la población-gangrena, a su cultura y su sociedad de negros, a sus actividades económicas de negros. A su política de negros. Cosas de negros, se dice, se escucha en el calor de la casa, en las voces de la familia o de los amigos, apuntando hacia un afuera. Negros de mierda es un grito conocido. Habitual.

Sin embargo, inmediatamente se admite la no negritud de los negros. El problema no está en el color, está en el habla, en los gestos, en los modos. En el tono de la voz. No se usa negro, dice quien dice negro, porque se tenga algo contra los negros de piel. La piel, los rasgos visibles de los pobres, los marginados, los excluidos, no son negras. No son negros, pero son negros. El dilema se explica fácil.

Son negros de alma.

La duplicación es evidente. Se liga un fenotipo a una desviación (racismo clásico) que a su vez se vuelve una esencia espiritual trascendente, por estar fuera de la historia, en el caso de quienes no poseen ese rasgo. El pase de manos tiene su sentido. Aventuraremos un breve relato al respecto.

La invención de una tradición nacional ligada a la tierra y a las costumbres campestres es un producto de la reacción de la oligarquía local frente a las costumbres importadas por los inmigrantes europeos que inundaron las ciudades a comienzo de siglo. No sólo se trataba de nacionalizar a las masas a través de un mito fundante, de la conscripción obligatoria y de la escuela pública; había también que demarcar quiénes eran los argentinos de pura cepa y quiénes eran los intrusos. Es con la inmigración, y como reacción, que cuajan en un mismo punto la propiedad de la tierra diseñada por Roca, el ejército nacional y el escolarizado Martín Fierro (quizá la mayor operación política local lograda desde la crítica literaria, producto de las conferencias de Leopoldo Lugones por el Centenario). “Negros” en ese entonces eran los “gringos”. Habrá que esperar hasta mediados de siglo, hasta los aluviones de “cabecitas negras” en Buenos Aires, para que emerja el formato actual de segregación. ¿Quiénes son, entonces, nuestros negros?

El dato genético posee, en este caso, fuerza explicativa. Más allá de que los afroargentinos son una realidad que superó a la guerra del Imperio Británico y de Mitre, más de la mitad de la población argentina posee, entre sus ancestros menos o más cercanos, a un indio americano. O sea, se le dice negro al descendiente del indio. Se le dice negro al mestizo. Al descendiente de indio que se mudó a la ciudad. Se le dice negra a la piel trigueña que se quema o congela bajo el techo de chapa de una casilla de Santa Rosa de Lima, se le dice negro al hombre de linaje toba que vive entre los chanchos en el barrio El chaquito. Se les dice negros a quienes fueron a la campos de refugiados durante las inundaciones.

Se les dice negros a los expulsados de la tierra que cayeron en los márgenes de la ciudad. Y a sus hijos. Y a los hijos de sus hijos.

Minuciosamente, supimos suprimir a lo largo de las generaciones al reverso, profundamente obsceno, de la así llamada Argentina potencia, del granero del mundo. A uno de los reversos de ese ser nacional pastoril. Bajo el nombre de negro se marca el estigma, pero en el alma, y se produce, en la historia, el borramiento del pasado y la disolución de las acciones y las masacres pasadas y presentes. Los cuerpos de quienes llevan el gen indígena y de quienes son excluidos están superpuestos e incluidos bajo un nombre que borra su (milenaria) historia política. Esos cuerpos no pueden ubicarse ni en el linaje del indio ni en el linaje del explotado: no los hizo la historia del '30 ni el neoliberalismo. Son negros, y los negros son así más allá de las condiciones: llevan la desviación en el alma.

En seco: no los hizo la historia. Los hizo y hace el nombre (y el desplazamiento) que se les otorga. Están, por principio, excluidos del pueblo legítimo, aquel que tiene el derecho social de hacer la política, y del público raciocinante, aquel que puede opinar. Su lugar, su inclusión, es el de la población a controlar y a asistir con caridad de todo tipo. El destino de sus acciones no es el de fundar derecho; aquello que sea la norma establecida, sobre ellos ha de imponerse. Sobre ellos cae el poder ya constituido, fuera de ellos está el poder constituyente. No se trata de que el discurso racista establezca una división; la división existe y el discurso racista la constituye y la alimenta.

De allí el volumen analítico que habilita el posicionamiento explícito del vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina. El 21 de marzo, en radio Mitre, Hugo Biolcati defendió el corte de ruta con una indicación: hay que “mirar el color de la piel de los que están haciendo” el piquete para entender la naturaleza de su legitimidad. La genética naturaleza de su legitimidad. Eso es poder de síntesis.

Fin del relato.

Publicado en Pausa #4, viernes 6 de junio de 2008











martes, 5 de octubre de 2010

LATINOAMÉRICA:
Alianzas políticas mantienen en expectativa a Brasil luego de resultados electorales


Los comentarios de los brasileños no se separan del tema de las alianzas y nuevas estrategias que se esperan antes del balotaje que enfrentará nuevamente a la candidata por el Partido de los Trabajadores, Dilma Rouseff con el derechista, José Serra.


Dilma Rousseff (Partido de los Trabajadores)

Los brasileños amanecieron este lunes con gran expectativa ante la noticia de que nuevamente tendrán que ir a las urnas el próximo 31 de octubre en lo que será la segunda vuelta de las elecciones generales en ese país, que revelará el nombre del presidente que regirá los destinos durante los próximos cuatro años.

La jornada laboral en todas las ciudades se inició con normalidad, igualmente las demás actividades que mueven al gigante del sur. Sin embargo, los comentarios de los ciudadanos no se separan del tema de las alianzas y nuevas estrategias que se esperan antes del balotaje que enfrentará nuevamente a la candidata por el Partido de los Trabajadores, Dilma Rouseff contra el derechista, José Serra.

Marina Silva (Partido Verde)

Luego de saberse los resultados en la noche del domingo, en los que se daba como ganadora a la aspirante gubernamental con 46 por ciento de los votos, la atención se enfocó directamente a la otra candidata por el Partido verde, Marina Silva , quien quedó tercera con un sorprendente 19 por ciento.

Tanto como el partido de los Trabajadores, como el opositor partido de la Social Democracia Brasileña, buscan desde este lunes conquistar la atención de los seguidores de Silva y concretar la alianza que los lleve a la presidencia de uno de los países más importantes a nivel de crecimiento del mundo.

José Serra (Partido de la Social Democracia Brasileña)

Sin embargo, parte de la atención se centra también en bajar el alto índice de abstención (17,6 por ciento) registrado este domingo, pese a que la participación en unas elecciones es de carácter obligatorio para cualquier ciudadano y su falta implica múltiples sanciones.

Rousseff manifestó este domingo después de conocerse los resultados electorales que enfrentará la segunda vuelta "con mucha garra y energía" y considera que "esta etapa un momento muy especial en mi vida".

Por su parte Serra, en su discurso tras el proceso, felicitó a Marina Silva por su juego político y entre líneas le invitó a unirse para llegar a la presidencia.

"Quiero felicitar a Marina Silva. Ella ha contribuido al juego democrático en Brasil", dijo Serra a sus simpatizantes.

Silva es una ambientalista que perteneció al partido de los Trabajadores y al gabinete de Lula de 2003 hasta 2008 cuando decidió renunciar para formar su movimiento.

La única candidata mujer zambo que ha existido en Brasil, dijo este domingo que el partido se reunirá en la semana para decidir a quién apoyará, sin embargo, dejó claro que "el voto no es de Marina, no es de Serra y no es de Dilma. El voto es del elector".

Con 99,71 por ciento de los votos escrutados por el Tribunal Superior Electoral (TSE) Rousseff se mantiene arriba con 46,85 por ciento de los votos, la sigue José Serra con 32,63 por ciento y en tercer lugar Silva con 19,36 por ciento.

La abanderada del PT ha logrado acumular un total de 47 millones 473 mil 679 votos, le sigue el líder del Partido de la Social Democracia brasileña con 33 millones 65 mil 45 y finalmente, la postulada por el Partido Verde con 19 millones 616 mil 408 papeletas contabilizadas.

Los niveles de abstención se sitúan en 18,10 por ciento, se registraron además 3,13 por ciento de votos en blanco y nulos 5,50 por ciento.















lunes, 4 de octubre de 2010

Respaldo al Pueblo de Ecuador


F.A.T.U.N.

Comunicado

La Mesa Ejecutiva de la FATUN manifiesta su solidaridad con la mayoría del Pueblo Ecuatoriano y a su Presidente Rafael Correa y su estricto respaldo a la vigencia del orden constitucional y del proceso democrático en la hermana República de Ecuador.

Del mismo modo expresa su apoyo y acompañamiento al Movimiento Obrero Organizado de Ecuador en todas aquellas medidas que adopten con el fin de preservar el estado de derecho, la defensa de las legítimas garantías democráticas y la salvaguarda de los derechos de los Trabajadores, nunca mejor preservados que en el marco de un estado democrático y de un gobierno elegido y surgido de la mayoritaria voluntad popular.

Asimismo declaramos nuestro más enérgico repudio a las expresiones minoritarias que pretenden, de manera ilegítima e irresponsable, desconocer el respeto a la investidura presidencial e impedir el normal desarrollo del proceso democrático sostenido por la inmensa mayoría del Pueblo Ecuatoriano.

Carlos Francisco Bogado
Secretario de Organización
F.A.T.U.N

Nelso Oscar Farina
Secretario General
F.A.T.U.N












viernes, 1 de octubre de 2010

INTERNACIONALES:
ECUADOR


Luego de rechazar cualquier tipo de negociación con sus secuestradores, Rafael Correa fue liberado por el Ejército leal
 Rápida reacción internacional
Los uniformados ocuparon el principal regimiento policial de Quito. Correa fue hasta el lugar y desafió: "Señores, si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana". Luego debió ser internado por los gases lacrimógenos tirados a su alrededor.
Durante una comunicación con la televisión pública desde el hospital donde lo mantenían retenido, el presidente de Ecuador había afirmado que "el operativo de rescate" ya estaba listo pero que no había querido dar la orden de asalto para evitar derramamiento de sangre. Ratificó que de allí lo sacarían "cadáver o Presidente".
El jefe de Gabinete, Venicio Alvarado, confirmó que el canciller, Ricardo Patiño, a pesar de haber sido golpeado por el cerco policial, logró ingresar al hospital donde se encontraba retenido Correa, quien volvió a denunciar "un intento de golpe de Estado de un grupo de policías, víctimas de una formidable campaña de desinformación", apoyado por un sector de la Fuerza Aérea, que ocupó el aeropuerto internacional de Quito.
Correa acusó por Radio Nacional a sectores opositores cercanos al ex mandatario Lucio Gutiérrez por la asonada. El Gobierno declaró el estado de excepción y dispuso que las Fuerzas Armadas se hagan cargo de mantener el orden público.
Los presidentes de los países que integran la Unasur, mientras tanto, se reunirán de emergencia esta noche en Buenos Aires. Alvarado reconoció la gravedad de lo ocurrido pero limitó el enfrentamiento a "una iniciativa criolla, expertos en desinformación". El presidente boliviano Evo Morales, al llegar a Buenos Aires, calificó el alzamiento como "un golpe a toda Latinoamérica" y adelantó que le propondrá a sus pares de la Unasur viajar mañana a Quito para respaldar al gobierno constitucional.
 
Desde la Casa de Gobierno y frente a una multitud, Correa afirmó que fue "es un día de profunda tristeza" para Ecuador. Lamentó que se hubiera derramado sangre de "nuestros hermanos" por un grupo de "desquiciados, que avergüenzan a la policía nacional". Brindó detalles acerca de su cautiverio, luego de haberse acercado voluntariamente a dialogar con los uniformados descontentos y defendió la nueva Ley de servicio público, "que nos permitirá terminar con las prebendas" de un sector privilegiado de la población. Acusó "a los conspiradores de siempre, que han tergiversado todo para obtener por la fuerza lo que no consiguen por las urnas". "Pero el Presidente no ha claudicado, y cuando me extorsionaban les contesté que no perdieran el tiempo, que saldría del Hospital como presidente de una República digna o como cadáver." Más adelante agradeció la solidaridad de todos los presidentes latinoamericanos y de sus colaboradores y afirmó que "la ley no será revocada". Por último exhortó a defender "nuestra revolución ciudadana con más convicción". Los presidentes de los países que integran la Unasur, mientras tanto, se reunieron esta noche en Buenos Aires. El presidente boliviano Evo Morales, al llegar a la Argentina, calificó el alzamiento como "un golpe a toda Latinoamérica" y adelantó que le propondrá a sus pares de la Unasur viajar mañana a Quito para respaldar al gobierno constitucional.
La sublevación de unos dos mil policías ecuatorianos y algunos efectivos militares provocaron el caos en Ecuador, donde el presidente Rafael Correa, se declaró "secuestrado" por los insurrectos en el Hospital Policial de Quito, y los instó a deponer su actitud para poder negociar. A las 20,30 (22,30 de Argentina) Correa seguía dentro del hospital, donde estuvo "secuestrado" por los sublevados, según sus propias palabras, y se esperaba que de un momento a otro saliera para dirigirse al Palacio Carondelet, donde lo aguarda una multitud.
Los policías se amotinaron desde la mañana en el Regimiento de Quito, el principal cuartel del país, en protesta por la Ley de Servicio Cívico, sancionada ayer, por la que se modifican algunos beneficios salariales de esa y otras fuerzas armadas. La actitud policial se expandió a otras dependencias del país, y generó igual reacción en algunos miembros de tropas regulares, entre ellos de la Fuerza Aérea, que en principio tomaron la pista del aeropuerto de Quito.
El amotinamiento provocó que los bancos y comercios cerraran sus puertas ante eventuales saqueos, mientras se suspendieron los vuelos locales e internacionales y las clases en las escuelas. El Poder Ejecutivo declaró el estado de sitio en todo el territorio por el término de una semana, y delegó el control de la seguridad en las Fuerzas Armadas.
Poco después de ser informado del motín, Correa acudió al Regimiento Quito para intentar dialogar con los sediciosos pero fue agredido por los policías con gases lacrimógenos, según relató el propio mandatario, desde el hospital policial, hacia donde fue trasladado luego del ataque.
Antes, desde una ventana del Regimiento, Correa se quitó la corbata y se abrió la camisa para mostrar que no llevaba protección antibalas, y dijo que no dará marcha atrás en la Ley de Servicio Público. Ya desde el hospital, el mandatario declaró a Radio Nacional que la actitud de la policía "va más allá de un simple reclamo", y atribuyó la rebelión a "un intento de golpe de Estado de la oposición", producto de "una conspiración que se viene preparando desde hace tiempo".
Lo mismo declaró por la noche, cuando seguía en el hospital, ya que un cerco de policías sublevados impedía su salida, por lo que el mandatario se consideró "secuestrado". Correa informó entonces que recibió por la tarde a tres comisiones de los policías insurrectos, a las que les manifestó que "no negociará absolutamente nada" mientras no depongan su actitud. El mandatario aclaró que de los 42 mil efectivos que tiene la Policía Nacional sólo unos dos mil están involucrados en la sublevación, actitud que calificó como "desquiciada, irracional y absurda". cusó a "la prensa corrupta" de distorsionar la información acerca de la Ley de Servicio Civil aprobada ayer y atribuyó a esas distorsiones la reacción de un grupo de policías, a los que consideró mal informados acerca de la norma.
Correa informó, además, que "el operativo de rescate" de la crisis generada por la insurrección de los policías "está listo hace rato", pero que no dio aún la orden de inicio "para permitir que estos insensatos recapaciten". No obstante, advirtió que "los cabecillas de esta traición serán sancionados", y abogó porque este episodio "nunca más vuelva a ocurrir en esta república".
El apoyo a Correa y a mantener la continuidad del estado de derecho se manifestó de inmediato tanto por parte de la ciudadanía, que se congregó en las inmediaciones del hospital, como del resto de las instituciones democráticas y de la comunidad internacional. Los manifestantes, que intentaban llegar hasta el lugar donde estaba Correa, fueron atacados por los policías sublevados con gases lacrimógenos, enfrentamiento que causó al menos un muerto y un número indeterminado de heridos, según informó en conferencia de prensa el ministro de Seguridad Interna y Externa de Ecuador, Miguel Carvajal.
La cúpula militar, a través de un comunicado, leído por el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Ernesto González, emitieron a poco de iniciado el motín policial un comunicado en el que manifestaron su "respeto al estado de derecho" y llamaron a la policía nacional a deponer su actitud de insubordinación. La misma actitud adoptaron casi de inmediato la Corte Nacional de Justicia, Asamblea Nacional, Consejo de Participación Ciudadana, Tribunal Contencioso Electoral, Fiscalía, Contraloría y Procuraduría, principales instituciones democráticas de Ecuador, manifestaron su apoyo al presidente y llamaron a los policías insubordinados a "deponer actitudes" a través del diálogo por los "canales democráticos".
La crisis motivó una convocatoria urgente a una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), que en una resolución condenó el intento de golpe de Estado y manifestó su preocupación por la insubordinación policial. La Unión Suramericana de Naciones (Unasur) también convocó a una reunión de presidentes de los países del bloque en Buenos Aires, hacia donde esta noche viajaban los mandatarios para celebrar mañana el encuentro. La solidaridad llegó vía comunicados, declaraciones de voceros oficiales y llamados telefónicos a Correa, desde todos los países de América latina, la Unión Europea, Estados Unidos y las Naciones Unidas.
El vicecanciller ecuatoriano, Kintto Lucas, destacó la preocupación mundial por la crisis y aseguró que su gobierno acudirá a todas las instancias internacionales para evitar que se consume un golpe de Estado. Lucas señaló que han recibido el pronunciamiento "de todos los presidentes de América latina prácticamente", así como de naciones europeas y de grupos como la OEA y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en respaldo a la democracia.
En declaraciones a Radio Nacional, realizadas desde el hospital, Correa sugirió que detrás de la sublevación hay opositores, y se consideró "traicionado" por esos policías, "que no son todos los de la fuerza". "Es un intento de golpe de Estado de la oposición y son ciertos grupos enquistados en Fuerzas Armadas y la Policía que siempre estuvieron, básicamente grupos de la Sociedad Patriótica (el partido de Lucio Gutiérrez)", acusó Correa. "Es clarísimo de dónde viene este intento desestabilizador", añadió el mandatario.
 
 
 
Correa afirma que policías sublevados eran infiltrados de Lucio Gutiérrez
Correa agradeció al pueblo ecuatoriano por su apoyo
TeleSUR 30/09/10
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que los policías que se sublevaron este jueves contra su Gobierno y lo mantuvieron secuestrado por más de 10 horas, eran infiltrados al servicio del ex presidente, Lucio Gutiérrez.
"Pronto se descubrió (...) ahí salieron los verdaderos motivos 'nadie ha subido los sueldos como gobierno de la Revolución Ciudadana', me gritaron: '¡Mentiroso, fue Lucio (Gutiérrez)!'. La gente de Lucio, infiltrada, incitando a la violencia, ¡Cuanta irresponsabilidad!", dijo Correa en su primera aparición pública desde que inició la intentona para derrocarlo.
"Tuvo que ir el Ejército a rescatarnos (...) hay muchos infiltrados de partidos bien conocidos que quieren conspirar", agregó.
Ratificó que la ley de Servicios Públicos, aprobada la noche del miércoles y que era, según los rebeldes, la única causa de sus acciones, no será derogada.
"Por supuesto la Ley no será revocada. Con el diálogo todo, con la fuerza nada", dijo.
"Los cancilleres están trabajando en el planteamiento del SICA, todos lo vamos a apoyar" aseguró, al tiempo que dijo que todo el mundo respalda a Correa y la democracia de nación andina.
Por otro lado, subrayó que desconoce si existe alguna conexión entre los grupos de desestabilizadores que han intentado llevar un golpe de Estado en Bolivia y Guatemala, en años anteriores.
Manifestó que apoya a Rafael Correa, quien se encontraba secuestrado en el Hospital Metropolitano de la Policía, en Quito, la capital ecuatoriana.
A Correa "lo vamos a apoyar hasta las últimas consecuencias", aseguró el jefe de Estado guatemalteco, quien además dijo que no permitirán que los fusiles se apropien del Estado de derecho.
En cuantos a las acciones a tomar, señaló que en una primera fase se llevó el pronunciamiento de organizaciones multilaterales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y espera que el Grupo de Río también lo haga.
A su juicio, debido al golpe de Estado de Honduras y a este intento en Ecuador se ha luchado por el fortalecimiento de mecanismos multilaterales.
"Hemos estado luchando para fortalecer los mecanismos multilaterales, para hacer más contundente esto se va a fortalecer la Carta democrática de la OEA, para evitar que dinosaurios del pasado puedan quitarle a los pueblos su carácter democrático", aseguró.
A criterio de Colom, la unidad de Latinoamérica apuesta por la democracia, "pese a los dinosaurios que todavía piensan en un golpe mediático, de mercado para justificar y dejar a nuestros países pobres".
Correa explicó que, con la aplicación de la Ley de Servicio Civil, por la que protestaban los policías, se evitan los a busos, aprovechamientos de "bonos espirituales, sobresueldo cada tres meses", por lo tanto el Gobierno prohíbe ese tipo de barbaridades.
"Prohibimos todos esos bonos, canastas, condecoraciones. Lo prohibimos", reiteró.
Subrayó que los efectivos de la Policía Nacional, antes de la llegada de la Revolución Ciudadana, ganaban unos 250 dólares. Ahora "el policía que menos gana, gana 700 dólares, sin necesidad de bonos".
Sobre los señalamientos de los policías que le secuestraron, Correa indicó que los uniformados rebeldes le manifestaron que "no se han tomado en cuenta sus condiciones especiales de trabajo", y dijo que "es todo lo contrario, porque es la primera vez que un Gobierno reconoce beneficios a los funcionarios".
"Por primera vez se toman en cuenta, en el artículo 115, por primera vez se reconoce para la Fuerza Armada, policías, bomberos, sus horas extras, jornadas especiales y remuneraciones".
Rechazó que los policías no hayan leído la ley antes de sublevarse, en este sentido, el presidente Correa culpó a los conspiradores por manipularlos.
"La culpa la tienen los conspiradores de siempre, a través de los email (correos) que mandan tergiversando todo para ver si con la conspiración logran lo que no logran en la urnas", aseveró.
Expresó sentirse profundamente triste por la pérdida de vidas, y pidió un minuto de silencio por los fallecidos en el operativo que lo rescató.
"Los conspiradores de siempre secuestraron al Presidente y para liberarlo han caído hermanos ecuatorianos. Es un día de profunda tristeza que jamás creí que iba a llegar en mi gobierno de paz (...) la Policía que ha sido manipulada les pido empezar la reunión haciendo un minuto de profundo silencio", por los caídos.
Reiteró que los policías alzados no son todo el cuerpo, sino sólo unos pocos.
 
Relato de un valiente
El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, relató a los medios de comunicación de su país cómo se aproximó a las inmediaciones del Hospital Metropolitano de manera pacífica para rescatar al presidente Correa, junto a miles de personas.
''Miles de gases lacrimeógenos y finalmente con la mayor tranquilidad con una actitud pacífica llegamos hasta las puertas del hospital y miles de personas'', afirmó.
Explicó la forma violenta y agresiva como fue recibido en el centro de salud, donde los policías sublevados mantenían secuestrado al líder ecuatoriano.
''Dije que yo voy a sacar al Presidente, nos respondieron con gases lacrimógenos, a mí me pegaron en la cabeza'', declaró.
 
 
Venezuela advierte que golpe en Ecuador fue fabricado en un laboratorio de EE.UU.
El vicepresidente llamó a los venezolanos a movilizarse a favor de la democracia en Ecuador
TeleSUR 30/09/10
El vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua, aseguró este jueves que el conflicto en Ecuador no es una simple manifestación de la Policía Nacional sino "es otro golpe de Estado de laboratorio" de Estados Unidos.
"No es una huelga de policías, sino es otro golpe de Estado de laboratorio del Departamento de Estado de Estados Unidos", sostuvo el vicepresidente venezolano durante un acto público con el embajador de Ecuador en Caracas, Ramón Torres.
Jaua anunció una vigilia permanente a las afueras de la legación diplomática ecuatoriana hasta que triunfe el pueblo, que se encuentra en las calles para intentar liberar al gobernante ecuatoriano, Rafael Correa.
"El comandante en jefe (presidente venezolano, Hugo Chávez) ha pedido que el pueblo venezolano se mantenga en vigilia", declaró.
Chávez llamó a "mantener la movilización en toda las ciudades del país, en respaldo incondicional" a los ecuatorianos.
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 27 de septiembre de 2010

Red de solidaridades para luchadoras incansables


EL APOYO INTERNACIONAL A LA POSTULACIÓN DE LAS ABUELAS DE PLAZA DE MAYO AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ

El 8 de octubre el Comité Nobel anunciará quién resultó electo como ejemplo de la paz en el mundo. Agradecida por la candidatura que impulsó el senador Daniel Filmus, Estela de Carlotto dijo que “el mejor premio, siempre, es encontrar otro nieto”.

El juez español Baltasar Garzón, la senadora chilena Isabel Allende, el cantante Joan Manuel Serrat y la Selección Argentina de fútbol son algunos de los embajadores de lujo que impulsan la postulación de las Abuelas de Plaza de Mayo para el Premio Nobel de la Paz. Convocados por la asociación civil Abuelas de la Paz, todos ellos brindaron su respaldo a la organización que preside Estela de Carlotto y abogaron por que el premio que el comité noruego entregará en dos semanas se lo lleve Abuelas “por su incansable tarea”.

La candidatura, impulsada por tercer año consecutivo por el senador Daniel Filmus, fue aceptada por el comité el 20 de abril. Desde entonces, decenas de artistas y personalidades que por su prestigio y trayectoria gozan de una fuerte visibilidad pública se sumaron a la iniciativa y comenzaron a oficiar como sus embajadores ante el mundo.


El arte

“Su causa es la mía”, manifestó Serrat en su carta de apoyo. “Su ejemplo, su compromiso y su trabajo incansable a lo largo de todos estos años han hecho posible no sólo rescatar y restituir a las legítimas familias a muchos niños secuestrados por la dictadura sino también mantener encendida en la sociedad, dentro y fuera de la Argentina, la llama de la conciencia que nos empuja a conocer la verdad”, escribió.

El músico catalán forma parte del Consejo de Notables que el mes pasado hizo su presentación oficial en el Senado argentino. En aquel entonces, el juez Baltasar Garzón –suspendido en su país por investigar los crímenes del franquismo– dio su apoyo a las Abuelas en un acto que compartió junto a la senadora Isabel Allende, la hija del ex presidente Salvador Allende; y el ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak.

El madrileño Ismael Serrano también se manifestó a favor de la iniciativa. Las Abuelas –dijo– “forman parte de una asociación que lucha por la identidad y la justicia, contra el olvido y el silencio. Hubieran preferido no asumir el protagonismo que hoy tienen, pero terribles circunstancias las obligaron a tomar la responsabilidad que al día de hoy las ha convertido en indispensables referentes morales en todo el mundo”, expresó el músico. El autor de “Principio de incertidumbre” relató algunas de las charlas que compartió con Carlotto y con Tati Almeida, la referente de Madres de Plaza de Mayo, y luego confesó: “En cada encuentro trato de contagiarme de su arrebatadora juventud”.

“Aun hoy, hombres y mujeres nacidos entre el ’75 y el ’80, con dudas con respecto a su identidad biológica, siguen acudiendo a las Abuelas en busca de la verdad”, contó Serrano. “Tras el análisis de ADN, después de tantos años, vuelven a nacer al reconocerse en las fotos de los padres reencontrados que las abuelas siempre guardan como un tesoro”, concluyó.

Para el músico Miguel Angel Estrella, embajador argentino ante la Unesco, la acción de Abuelas es “una causa de amor y justicia para pacificar nuestra sociedad”. “Su acción humanista, valiente y de gran coraje ha contribuido no sólo a resistir una dictadura cruel, sino también a preparar el retorno a la democracia –escribió Estrella desde París–. Conquistada ésta, con nobleza e inteligencia ejemplares comenzaron las investigaciones sin pausas para llegar a los juicios de los represores, responsables de la desaparición de sus hijos y del robo de los nietos nacidos durante el cautiverio de sus madres.”


Apoyos locales

Uno de los respaldos argentinos más difundidos recibidos por Abuelas fue el del ex entrenador de la selección nacional Diego Maradona. Junto con el suyo, llegó el de todo el equipo celeste y blanco, que el pasado 24 de mayo desplegó una bandera en el estadio Monumental apoyando la postulación.

En los días previos a la Copa del Mundo, el ex DT recibió en Sudáfrica a Carlotto. Maradona, quien había conocido a la titular de Abuelas en un acto por el 1º de mayo en Cuba, expresó su respaldo a las acciones emprendidas por la organización. “Todos tenemos que estar con ellas”, expresó Maradona, antes de abrazarse con Carlotto en una imagen que recorrió el mundo. Ella prefirió aclarar que que “el mejor premio, siempre, es encontrar otro nieto”.

Otros apoyos locales fueron los de los músicos León Gieco y Gustavo Santaolalla, el rabino Daniel Goldman, el historiador Felipe Pigna, el periodista Pedro Brieger y el filósofo Ricardo Forster. En esa misma línea, Abuelas de la Paz organizó durante las últimas semanas juntas de firmas en distintos puntos del país, buscando darle un espaldarazo popular a la iniciativa. Hasta ayer se habían recolectado más de 12 mil adhesiones.


Las chances

Este año llegó a Oslo la cifra record de 327 propuestas de nominaciones. Se habló, por ejemplo, de una potencial candidatura del presidente de Bolivia, Evo Morales –que obtuvo el respaldo del ex Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel–, pero hasta ahora los integrantes del jurado mantuvieron un fuerte hermetismo sobre los potenciales competidores de Abuelas. Todo parece indicar que, fiel a su estilo, el Comité que desde 1901 entrega los premios mantendrá en secreto la nómina final.

El ganador será anunciado en Oslo el viernes 8 de octubre y la ceremonia de entrega de premios tendrá lugar el 10 de diciembre, cuando se conmemore la muerte del sueco Alfred Nobel, ideólogo del galardón.

“Se lo merecen por muchas razones, no sólo por las históricas –expresó Filmus al justificar la iniciativa–. No sólo por haber peleado en épocas en las que el terrorismo de Estado imperaba en la Argentina, sino porque siempre han buscado justicia y memoria, y nunca la venganza ni la revancha personal”, agregó.

Argumentos similares brindó la organización Abuelas de la Paz. “Con su lucha infatigable se han transformado en uno de los principales paladines y símbolos del valor de la democracia y la paz en América latina, uno de los continentes más golpeados por las interrupciones del orden constitucional”, expresaron sus referentes. En menos de dos semanas se sabrá si finalmente llegó la hora de ese reconocimiento.

Producción: Federico Poore











miércoles, 1 de septiembre de 2010


FIDEL CASTRO CUENTA POR PRIMERA VEZ COMO VIVIÓ SU CRISIS DE SALUD DURANTE LOS ULTIMOS CUATRO AÑOS

“Soy una especie de resucitado”



El líder de la Revolución Cubana dio su primer reportaje tras la enfermedad que lo obligó a delegar el mando en su hermano. Además de hablar crudamente de su salud, analiza “el mundo de locos” que encontró tras “resucitar” y plantea el objetivo de crear un movimiento antiguerra nuclear. “Tenemos que persuadir a Obama”, asegura.

Desde La Habana
Estuvo cuatro años debatiéndose entre la vida y la muerte. En un entrar y salir del quirófano, entubado, recibiendo alimentos a través de venas y catéteres y con pérdidas frecuentes del conocimiento...

“Mi enfermedad no es ningún secreto de Estado”, habría dicho poco antes de que ésta hiciera crisis y lo obligara a “hacer lo que tenía que hacer”: delegar sus funciones como presidente del Consejo de Estado y, consecuentemente, como comandante en jefe de las fuerzas armadas de Cuba.

“No puedo seguir más”, admitió entonces –según revela en ésta, su primera entrevista con un medio impreso extranjero desde entonces–. Hizo el traspaso del mando y se entregó a los médicos.

La conmoción sacudió a la nación entera, a los amigos de otras partes; hizo abrigar esperanzas revanchistas a sus detractores y puso en estado de alerta al poderoso vecino del Norte. Era el 31 de julio de 2006 cuando se dio a conocer, de manera oficial, la carta de renuncia del máximo líder de la Revolución Cubana.

Lo que no consiguió en 50 años su enemigo más feroz (bloqueos, guerras, atentados) lo alcanzó una enfermedad sobre la que nadie sabía nada y se especulaba todo. Una enfermedad que al régimen, lo aceptara o no, iba a convertírsele en secreto de Estado.

(Pienso en Raúl, en el Raúl Castro de aquellos momentos. No era sólo el paquete que le habían confiado casi de buenas a primeras, aunque estuviera acordado de siempre; era la delicada salud de su compañera Vilma Espín –quien poco después fallecería víctima de cáncer– y la muy probable desaparición de su hermano mayor y jefe único en lo militar, en lo político, en lo familiar.)

Hoy hace 40 días que Fidel Castro reapareció en público de manera definitiva, al menos sin peligro aparente de recaída. En un clima distendido y cuando todo hace pensar que la tormenta ha pasado, el hombre más importante de la Revolución Cubana luce rozagante y vital, aunque no domine del todo los movimientos de sus piernas.

Durante alrededor de las cinco horas que duró la charla-entrevista –incluido el almuerzo– con La Jornada, Fidel aborda los más diversos temas, aunque se obsesione con algunos en particular. Permite que se le pregunte de todo –aunque el que más interrogue sea él– y repasa por primera vez y con dolorosa franqueza algunos momentos de la crisis de salud que sufrió en los pasados cuatro años.

“Llegué a estar muerto”, revela con una tranquilidad pasmosa. No menciona por su nombre la diverticulitis que padeció ni se refiere a las hemorragias que llevaron a los especialistas de su equipo médico a intervenirlo en varias o muchas ocasiones, con riesgo de perder la vida en cada una.

Pero en lo que sí se explaya es en el relato del sufrimiento vivido. Y no muestra inhibición alguna en calificar la dolorosa etapa como un calvario.

“Yo ya no aspiraba a vivir, ni mucho menos... Me pregunté varias veces si esa gente (sus médicos) iban a dejarme vivir en esas condiciones o me iban a permitir morir... Luego sobreviví, pero en muy malas condiciones físicas. Llegué a pesar cincuenta y pico de kilogramos.”

“Sesenta y seis kilogramos”, precisa Dalia, su inseparable compañera, que asiste a la charla. Sólo ella, dos de sus médicos y otros dos de sus más cercanos colaboradores están presentes.

–Imagínate: un tipo de mi estatura pesando 66 kilos. Hoy alcanzo ya entre 85 y 86 kilos, y esta mañana logré dar 600 pasos solo, sin bastón, sin ayuda.

“Quiero decirte que estás ante una especie de re-su-ci-ta-do”, subraya con cierto orgullo. Sabe que además del magnífico equipo médico que lo asistió en todos estos años, con el que se puso a prueba la calidad de la medicina cubana, ha contado su voluntad y esa disciplina de acero, que se impone siempre que se empeña en algo.

–No cometo nunca la más mínima violación –asegura–. De más está decir que me he vuelto médico con la cooperación de los médicos. Con ellos discuto, pregunto (pregunta mucho), aprendo (y obedece)...

Conoce muy bien las razones de sus accidentes y caídas, aunque insiste en que no necesariamente unas llevan a las otras. “La primera vez fue porque no hice el calentamiento debido, antes de jugar básquetbol.” Luego vino lo de Santa Clara: Fidel bajaba de la estatua del Che, donde había presidido un homenaje, y cayó de cabeza. “Ahí influyó que los que lo cuidan a uno también se van poniendo viejos, pierden facultades y no se ocuparon”, aclara.

Sigue la caída de Holguín, también cuan grande es. Todos estos accidentes antes de que la otra enfermedad hiciera crisis y lo dejara por largo tiempo en el hospital.

“Tendido en aquella cama, sólo miraba a mi alrededor, ignorante de todos esos aparatos. No sabía cuánto tiempo iba a durar ese tormento y de lo único que tenía esperanza es de que se parara el mundo”, seguro para no perderse de nada. “Pero resucité”, dice ufano.

–Y cuando resucitó, comandante, ¿con qué se encontró? –le pregunto.

–Con un mundo como de locos... Un mundo que aparece todos los días en la televisión, en los periódicos, y que no hay quién entienda, pero el que no me hubiera querido perder por nada del mundo –sonríe divertido.

Con una energía sorprendente en un ser humano que viene levantándose de la tumba –como él dice– y con la mismísima curiosidad intelectual de antes, Fidel Castro se pone al día.

Dicen, los que lo conocen bien, que no hay un proyecto, colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada y que en especial lo hace si tiene que enfrentarse a la adversidad, como había sido y era el caso.

“Nunca como entonces parece de mejor humor.” Alguien que cree conocerlo bien le dijo: “Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante”.

La tarea de acumulación informativa cotidiana de este sobreviviente comienza desde que despierta. A una velocidad de lectura que nadie sabe con qué método consigue, devora libros; se lee entre 200 y 300 cables informativos por día; está pendiente y al momento de las nuevas tecnologías de la comunicación; se fascina con Wikileaks, la garganta profunda de Internet, famosa por la filtración de más de 90 mil documentos militares sobre Afganistán, en los que este nuevo navegante está trabajando.

–¿Te das cuenta, compañera, de lo que esto significa? –me dice–. Internet ha puesto en manos de noso-tros la posibilidad de comunicarnos con el mundo. Con nada de esto contábamos antes –comenta, al tiempo que se deleita viendo y seleccionando cables y textos bajados de la red, que tiene sobre el escritorio: un pequeño mueble, demasiado pequeño para la talla (aun disminuida por la enfermedad) de su ocupante.

–Se acabaron los secretos, o al menos eso pareciera. Estamos ante un periodismo de investigación de alta tecnología, como lo llama el New York Times, y al alcance de todo el mundo.

–Estamos ante el arma más poderosa que haya existido, que es la comunicación –ataja–. El poder de la comunicación ha estado, y está, en manos del imperio y de ambiciosos grupos privados que hicieron uso y abuso de él. Por eso los medios han fabricado el poder que hoy ostentan.

Lo escucho y no puedo menos que pensar en Chomsky: cualquiera de las trapacerías que el imperio intente debe contar antes con el apoyo de los medios, principalmente periódicos y televisión, y hoy, naturalmente, con todos los instrumentos que ofrece Internet.

Son los medios los que antes de cualquier acción crean el consenso. “Tienden la cama”, diríamos... Acondicionan el teatro de operaciones.

Sin embargo, acota Fidel, aunque han pretendido conservar intacto ese poder, no han podido. Lo están perdiendo día con día. En tanto que otros, muchos, muchísimos, emergen a cada momento...

Se hace entonces un reconocimiento a los esfuerzos de algunos sitios y medios, además de Wikileaks: por el lado latinoamericano, a Telesur de Venezuela, a la televisión cultural de Argentina, el Canal Encuentro, y a todos aquellos medios, públicos o privados, que enfrentan a poderosos consorcios particulares de la región y a transnacionales de la información, la cultura y el entretenimiento.

Informes sobre la manipulación de los poderosos grupos empresariales locales o regionales, sus complots para entronizar o eliminar gobiernos o personajes de la política, o sobre la tiranía que ejerce el imperio a través de las trasnacionales, están ahora al alcance de todos los mortales.

Pero no de Cuba, que apenas dispone de una entrada de Internet para todo el país, comparable a la que tiene cualquier hotel Hilton o Sheraton.

Esa es la razón por la que conectarse en Cuba es desesperante. La navegación es como si se hiciera en cámara lenta.

–¿Por qué es todo esto? –pregunto.

–Por la negativa rotunda de Estados Unidos a darle acceso a lnternet a la isla, a través de uno de los cables submarinos de fibra óptica que pasan cerca de las costas. Cuba se ve obligada, en cambio, a bajar la señal de un satélite, lo que encarece mucho más el servicio que el gobierno cubano ha de pagar, e impide disponer de un mayor ancho de banda que permita dar acceso a muchos más usuarios y a la velocidad que es normal en todo el mundo, con la banda ancha.

Por estas razones el gobierno cubano da prioridad para conectarse no a quienes pueden pagar por el costo del servicio, sino a quienes más lo necesitan, como médicos, académicos, periodistas, profesionales, “cuadros” del gobierno y clubes de Internet de uso social. No se puede más.

Pienso en los descomunales esfuerzos del sitio cubano Cubadebate para alimentar al interior y llevar hacia el exterior la información del país, en las condiciones existentes. Pero, según Fidel, Cuba podrá solucionar pronto esta situación.

Se refiere a la conclusión de las obras de cable submarino que se tiende del puerto de La Guaira, en Venezuela, hasta las cercanías de Santiago de Cuba. Con estas obras, llevadas adelante por el gobierno de Hugo Chávez, la isla podrá disponer de banda ancha y posibilidades de acometer una gran ampliación del servicio.

–Muchas veces se ha señalado a Cuba, y en particular a usted, de mantener una posición antiestadounidense a rajatabla, y hasta han llegado a acusarlo de guardar odio hacia esa nación – le digo.

–Nada de eso –aclara–. ¿Por qué odiar a Estados Unidos, si es sólo un producto de la historia?

Pero, en efecto: hace apenas como 40 días, cuando todavía no había terminado de “resucitar” se ocupó –para variar–, en sus nuevas Reflexiones, de su poderoso vecino.

“Es que empecé a ver bien clarito los problemas de la tiranía mundial creciente... –y se le presentó, a la luz de toda la información que manejaba–, la inminencia de un ataque nuclear que desataría la conflagración mundial.”

Todavía no podía salir a hablar, a hacer lo que está haciendo ahora, me indica. Apenas podía escribir con cierta fluidez, pues no sólo tuvo que aprender a caminar, sino también, a sus 84 años, debió volver a aprender a escribir...

“Salí del hospital, fui para la casa, pero caminé, me excedí. Luego tuve que hacer rehabilitación de los pies. Para entonces ya lograba comenzar de nuevo a escribir. El salto cualitativo se dio cuando pude dominar todos los elementos que me permitían hacer posible todo lo que estoy haciendo ahora. Pero puedo y debo mejorar... Puedo llegar a caminar bien. Hoy, ya te dije, caminé 600 pasos solo, sin bastón, sin nada, y esto lo debo conciliar con lo que subo y bajo, con las horas que duermo, con el trabajo".

–¿Qué hay detrás de este frenesí en el trabajo, que más que a una rehabilitación puede conducirlo a una recaída?

Fidel se concentra, cierra los ojos como para empezar un sueño, pero no... vuelve a la carga:

“No quiero estar ausente en estos días. El mundo está en la fase más interesante y peligrosa de su existencia y yo estoy bastante comprometido con lo que vaya a pasar. Tengo cosas que hacer todavía.

–¿Como cuáles?

–Como la conformación de todo un movimiento antiguerra nuclear –es a lo que viene dedicándose desde su reaparición. Crear una fuerza de persuasión internacional para evitar que esa amenaza colosal se cumpla representa todo un reto, y Fidel nunca ha podido resistirse a los retos–.

“Al principio yo pensé que el ataque nuclear iba a darse sobre Corea del Norte, pero pronto rectifiqué porque me dije que ése lo paraba China con su veto en el Consejo de Seguridad...

”Pero lo de Irán no lo para nadie, porque no hay veto ni chino ni ruso. Luego vino la resolución (de Naciones Unidas), y aunque vetaron Brasil y Turquía, Líbano no lo hizo y entonces se tomó la decisión.”

Fidel convoca a científicos, economistas, comunicadores, etcétera, a que den su opinión sobre cuál puede ser el mecanismo mediante el cual se va a desatar el horror y la forma en que puede evitarse. Hasta a ejercicios de ciencia ficción los ha llevado.

“¡Piensen, piensen!”, anima en las discusiones. “Razonen, imaginen”, exclama el entusiasta maestro en que se ha convertido en estos días.

No todo el mundo ha comprendido su inquietud. No son pocos los que han visto catastrofismo y hasta delirio en su nueva campaña. A todo esto habría que agregar el temor, que a muchos asalta, de que su salud sufra una recaída.

Fidel no ceja: nada ni nadie es capaz de frenarlo siquiera. El necesita, a la mayor brevedad, convencer para así detener la conflagración nuclear que –insiste– amenaza con hacer desaparecer a una buena parte de la humanidad. “Tenemos que movilizar al mundo para persuadir a Barack Obama, presidente de Estados Unidos, de que evite la guerra nuclear. El es el único que puede, o no, oprimir el botón.”

Con los datos que ya maneja como un experto, y los documentos que avalan sus dichos, Fidel cuestiona y hace una exposición escalofriante:

–¿Tú sabes el poder nuclear que tienen unos cuantos países del mundo en la actualidad, comparado con el de la época de Hiroshima y Nagasaki?

“Cuatrocientas setenta mil veces el poder explosivo que tenía cualquiera de las dos bombas que Estados Unidos arrojó sobre esas dos ciudades japonesas. ¡Cuatrocientas setenta mil veces más!”, subraya escandalizado.

Esa es la potencia que tiene cada una de las más de 20 mil armas nucleares que –se calcula– hay hoy día en el mundo.

Con mucho menos de esa potencia –con tan sólo 100– ya se puede producir un invierno nuclear que oscurezca el mundo en su totalidad.

Esta barbaridad puede producirse en cosa de unas días, para ser más precisos, el 9 de septiembre próximo, que es cuando vencen los 90 días otorgados por el Consejo de Seguridad de la ONU para comenzar a inspeccionar los barcos de Irán.

–¿Tú crees que los iraníes van a retroceder? ¿Tú te los imaginas? Hombres valientes, religiosos, que ven en la muerte casi un premio... Bien, los iraníes no van a ceder, eso es seguro. ¿Van a ceder los yanquis? Y, ¿qué va a pasar si ni uno ni otro ceden? Y esto puede ocurrir el próximo 9 de septiembre.

“Un minuto después de la explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo”, escribió Gabriel García Márquez con ocasión del 41º aniversario de Hiroshima. “Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes... La era del rock y de los corazones trasplantados estará de regreso a su infancia glacial...”

Por Carmen Lira Saade
De La Jornada de México.
Especial para Página/12.





El libro de Fidel

Semanas atrás fue publicado el libro La victoria estratégica, escrito por Fidel Castro en los últimos cuatro años, cuando delegó el poder en su hermano Raúl. A lo largo de las 900 páginas, el dirigente cubano narra cómo el Ejército Rebelde libró una batalla que terminó con el triunfo de la revolución socialista en 1959. “La derrota de la ofensiva enemiga, después de 74 días de incesante combate, significó el viraje estratégico de la guerra. A partir de ese momento, la suerte de la tiranía quedó definitivamente echada, en la medida en que se hacía evidente la inminencia de su colapso militar”, relata Castro los últimos momentos del régimen de Fulgencio Batista. El veterano líder cuenta también sus dudas acerca de cómo titular el texto. Barajó posibilidades como “La última ofensiva de Batista” y “Cómo 300 derrotaron a 10 mil”. Días atrás, el político de 84 años anunció que planea escribir la segunda parte, que se llamará La contraofensiva estratégica final.