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viernes, 18 de junio de 2010

APORTE del compañero No Docente, Profesor GUSTAVO SIROTA de la Secretaría de Extensión del Rectorado de la UNER



De la Revolución a la Independencia

El primer lustro revolucionario en Concepción del Uruguay

Pocas ciudades han tenido un protagonismo decisivo en los primeros momentos del proceso revolucionario iniciado en mayo de 1810 como Concepción del Uruguay. Quizás sea, aunque suene audaz y temerario, la ciudad que mejor sirva para ilustrar los complejos y cruciales momentos vividos en el primer lustro de nuestra vida como Nación.

Dos semanas apenas habían pasado de la instalación de la Primera Junta, cuando Concepción del Uruguay se convirtió en el primero de los Cabildos entrerrianos en adherir y reconocer al gobierno surgido del movimiento de Mayo. La resolución capitular del 8 de junio que lleva la firma de José Miguel Díaz Vélez, Augusto Urdinarrain, Domingo Morales y José Aguirre es el primer documento emitido en Entre Ríos de aceptación “de los justos motivos y fines de la instalación de la Junta provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del señor don Fernando VII”. La notificación es respuesta a la circular del día 27 de mayo que emitiera la Junta instalada en Buenos Aires informando lo sucedido dos días antes e instando a los cabildos del interior a sumarse a los dispuesto por la “hermana mayor”.

Poco más de un mes debió pasar para que en otra jornada histórica se realice la elección del representante de la villa al gobierno instalado el 25 de mayo. El treinta de julio cuarenta y cuatro vecinos respondieron a la convocatoria. Treinta y cuatro son las firmas que acompañan el acta de la sesión, en tanto José Víctor de Alzáa y Olade representó a diez de los vecinos que por no saber escribir no pudieron estampar su rúbrica en el Acta.

“El señor Cura Vicario, don José Bonifacio Redruello” fue el elegido para representar al “cabildo y su vecindario” ante la “Junta Superior Provisional Gobernadora de las Provincias Unidas del Río de la Plata”. En la provisión con que se alude al nombramiento se recalca la “guarda y consideración de los derechos de nuestro amado Soberano don Fernando VII”, jurando “no reconocer otro soberano que al mismo Señor Fernando VII y sus legítimos sucesores…”. El mismo juramento realizó de manera personal el “Diputado José Bonifacio Redruello”, nada más y nada menos que el representante del Cabildo de Concepción del Uruguay ante la Junta de Mayo.

Redruello nunca viajaría con destino a Buenos Aires y jamás se integraría a la Junta. Cuando en noviembre de ese mismo año 10 las armas realistas al mando del capitán de la marina española Juan Ángel Michelena ocuparon la villa lo veremos actuar a nuestro “diputado”, solo que esta vez saludando la presencia de las tropas de ocupación. José Bonifacio Redruello será uno de los muchos vecinos que tomaron partido por los ocupantes, en uno de los sucesos más interesantes – y contradictorios - de estos primeros momentos del proceso iniciado en mayo del 10.

Tras la caída de las villas entrerrianas a manos de las tropas realistas Buenos Aires aparecía como el próximo destino de aquella avanzada militar. La reconquista de las villas del Occidente del río Uruguay, por la acción decidida de las armas entrerrianas al mando de Bartolomé Zapata, salvará un momento de zozobra indudable que puso en jaque el destino mismo de la revolución. Atrás queda el peligro español, ganando definitivamente los pueblos de Entre Ríos para la revolución.

No será la última de las intentonas enemigas sobre nuestra villa. En enero del 13 y luego en marzo del año siguiente, en el heroico combate del “Arroyo de la China”, las armas patriotas vuelven a inscribir su nombre a fuego derrotando nuevamente las huestes invasoras.

Este segundo momento sirve para templar de forma definitiva el espíritu de aquellos hombres que no dudaron en abrazar la causa libertaria, dejando cualquier interés personal en pos de asegurar el camino iniciado en mayo de 1810.

Pero todavía el destino guardaba un sitial singular en el firmamento de nuestra América para Concepción del Uruguay. Ganadas por la prédica antigüista, los pueblos de Entre Ríos se convierten en firmes adherentes de la causa del caudillo Oriental. Bajo el mando del comandante militar José Antonio Berdún, la villa se suma a la Liga de los Pueblos Libres, siendo consecuente con el ideario y los principios proclamados en el Cabildo del 8 de junio de 1810.

Será nuestra ciudad la elegida por el “protector” para convocar a las provincias y villas que le son adictas a “tratar la organización políticas, el comercio interprovincial y con el extranjero…y la posibilidad de extender la confederación – Liga de los Pueblos Libres – al resto del ex virreinato”.

Concurrieron representantes de la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Misiones – acaudillados por Andrés Guacurarí, más conocido como “Andresito” -, Santa Fe y Córdoba, los que amén de algunas cuestiones de orden general se abocaron a tratar la delicada situación planteada por el enfrentamiento entre el gobierno de Buenos Aires – que había puesto un precio de 6.000 pesos a su cabeza y lo trataba de “bandido incorregible, obstinado, delincuente, perjuro, ingrato…de carácter sanguinario y traidor…enemigo de la humanidad y de su patria” – y el caudillo federal.

La arrogante ciudad puerto ofrece por entonces como prenda de cambio la “independencia de la Banda Oriental” que es rechazada por el “Protector”, quien en cambio contraataca con una decisión audaz, a tono con la prédica y el accionar mostrado por Artigas desde el momento que se sumó a las filas revolucionarias.

La pérdida de preciosos documentos, como las Actas del “Congreso de Oriente” impide conocer con exactitud el tenor de lo resuelto. Lo que conocemos es por providencias – notas y oficios - y la correspondencia particular de algunos de los participantes. Pese a ello no queda duda de que en esa convocatoria se avanzó en el sentido de los objetivos propuestos en mayo del 10, que no eran otros que obtener la independencia y sancionar una Constitución que organizara al nuevo Estado.

El propio Artigas lo comunica al Director Supremo, Juan Martín de Pueyrredón en julio de 1816, saludando el paso tomado en Tucumán. “…más de un año que la Banda Oriental enarboló su estandarte tricolor y juró su independencia absoluta y respectiva…”. La decisión tomada en el Arroyo de la China suponía, un año antes de ser declarada solemnemente, que la “independencia” dejaba de ser solo retórica. Los Pueblos Libres ya habían decidido ser “libres e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli”.

Se cerraba así un lustro fundamental en el destino futuro de la patria. Concepción del Uruguay lo vivió intensamente. Como en pocos lugares el ciclo de revolución e independencia había fermentado al fragor de batallas, disputas y pasiones.

Tal vez sea tiempo de conocer la historia nuestra, de narrarla desde otro lugar, más cercano, más propio. Una manera de hacer la historia más presente, más viva. Una forma de dar pelea contra quienes nos han contado una revolución que nos tiene como meros espectadores.

Por ahí se nos da por ser protagonistas de la historia que escribimos cada día. Valdría la pena intentarlo.


Profesor Gustavo Sirota











jueves, 17 de junio de 2010

GREMIALES: ÁREA DEPORTES APUNER



"Compañeros afiliados APUNER, se realizó tal cual estaba previsto el sorteo del tv 21" organizado por la Secretaria General APUNER, Area Deportes APUNER y la colaboracion de un negocio adherido a APUNER. Con la presencia del asesor contable Cr. Daniel Herrera (foto) que oficio de fiscalizador en la sede de APUNER siendo las 19.15 hs del dia 16 de junio de 2010 resultando favorecida en esta oportunidad la compañera afiliada APUNER SILVIA "PIA" URQUIZA telefonista del Rectorado de la UNER.


FELICIDADES COMPAÑERA "PIA"





















Sergio Vivas - Area Deportes APUNER

Hector Coronel - Sec. Gral. APUNER

Bety Gomez - Vocal APUNER













miércoles, 16 de junio de 2010

UNIVERSIDADES: Se firmó acuerdo salarial con los trabajadores no docentes de las Universidades Nacionales


El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni; presidió la firma del Convenio Colectivo de Trabajo y el Acuerdo Salarial General para los Trabajadores No Docentes de las Universidades Nacionales, en un acto que se realizó en la cartera educativa nacional. Se trata de la última etapa 2010-2011 del Convenio Colectivo de Trabajo para los Trabajadores No Docentes de las Universidades Nacionales que se inició en el año 2006 y del Acuerdo Salarial General con el que se otorgará un aumento de 10% en el mes de junio y un aumento del 10% acumulable, en el mes de agosto a los trabajadores del sector.









Además de Sileoni rubricaron los acuerdos, el secretario de Políticas Universitarias, Alberto Dibbern el Presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, Martín Gil, el secretario de la Función Pública , Juan Manuel Abal Medina y el secretario general de la federación de Trabajadores de las Universidades Nacionales -FATUN- Nelson Farina.












martes, 15 de junio de 2010

ARGENTINA MUNDIAL HOY
ARGENTINA MUNDIAL AYER



HOY

Carlotto: "En el 78 llorábamos con cada gol, este campeonato nos llena de esperanza"

APOYO A LAS ABUELAS POR EL NOBEL DE LA PAZ

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, vio la práctica del equipo que dirige Diego Maradona, con quien se reunirá esta tarde. El seleccionado argentino apoya la postulación de Abuelas para el Nobel de la Paz. "Gracias por venir, las quiero mucho", le dijo Maradona a Carlotto.

La titular Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, aseguró hoy que "en el Mundial del 78 con cada gol que se hacía los papás de los desaparecidos llorábamos", mientras "este campeonato nos llena de esperanza", tras mantener un encuentro con el entrenador del seleccionado argentino, Diego Maradona.

Carlotto, quien se encuentra en Sudáfrica promocionando la candidatura al premio Nobel de la Paz para las Abuelas de Plaza de Mayo, visitó hoy el predio donde entrena el seleccionado argentino para agradecer a Maradona el apoyo brindado a la postulación de la organización y desearle "el mejor de los éxitos".

"Estoy muy feliz y emocionada de poder encontrarme con este ídolo nuestro e internacional", dijo Estela a la prensa en el Centro de Alto Rendimiento de Pretoria luego de fundirse en un abrazo con Maradona.

El astro argentino, quien siempre respaldó la labor de las Abuelas, le entregó a Carlotto un banderín del seleccionado y luego de dialogar con ella afirmó: "Todos los argentinos queremos saber la verdad".

"Me encantó la ternura de sus palabras. Le agradecí por su hija Dalma, que es muy solidaria, y a través de su arte, del Teatro por la Identidad, nos ayuda a buscar a nuestros nietos", contó Estela sobre el diálogo que tuvo con Diego.

"Qué lindo sería que la Argentina se merezca el premio que es la copa, y el premio Nobel que es para todos", añadió.

Carlotto llegó el sábado a Sudáfrica para realizar distinto tipo de actividades y una de ellas iba a ser reunirse con Nelson Mandela, pero debido a la tragedia que sufrió la familia del ex presidente sudafricano la misma se suspendió.

El seleccionado argentino, en una iniciativa que comandó el preparador físico Fernando Signorini, está apoyando públicamente la postulación de Abuelas de Plaza de Mayo para que le otorguen el Premio Nobel de la Paz.



APOYÁ AL PREMIO NOBEL DE LA PAZ PARA LAS ABUELAS DE PLAZA DE MAYO ENTRANDO EN ESTA DIRECCIÓN: www.abuelasdelapaz.com.ar






AYER



"Todos los presos políticos, los perseguidos, los torturados y los familiares de los desaparecidos estábamos esperando que Menotti dijera algo, que tuviera un gesto solidario, pero no dijo nada. Fue doloroso y muy jodido de su parte. Él también estaba haciendo política con su silencio." Quien formula el cargo es Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz en 1980, que logró salir de la Unidad 9 de La Plata gracias a la presión internacional, el 23 de junio de 1978, dos días antes de la final. De su cautiverio recuerda el nudo de una contradicción para muchos incomprensible: "En la cárcel, como los guardias también querían escuchar los partidos, el relato radial nos llegaba por altoparlantes. Era extraño, pero en un grito de gol nos uníamos los guardias y los prisioneros. Me da la sensación de que en ese momento, por encima de la situación que vivíamos, estaba el sentimiento por Argentina."



El Mundial del 78

En Alemania moría el popular escarabajo de la Volkswagen, el Inglaterra nacía el primer bebé de probeta, en Italia se legalizaba el aborto. Sucumbían las primeras víctimas del sida, una maldición que todavía no se llamaba así. Las Brigadas Rojas asesinaban a Aldo Moro, los Estados Unidos se comprometían a devolver a Panamá el canal usurpado a principios de siglo. Fuentes bien informadas de Miami anunciaban la inminente caída de Fidel Castro, que iba a desplomarse en cuestión de horas. En Nicaragua tambaleaba la dinastía de Somoza, en Irán tambaleaba la dinastía del Sha, los militares de Guatemala ametrallaban una multitud de campesinos en el pueblo de Panzós. Domitila Barrios y otras cuatro mujeres de las minas de estaño iniciaban una huelga de hambre contra la dictadura militar de Bolivia, al rato toda Bolivia estaba en huelga de hambre, la dictadura caía. La dictadura militar argentina, en cambio, gozaba de buena salud, y para probarlo organizaba el undécimo Campeonato Mundial de Fútbol.

Participaron diez países europeos, cuatro americanos, Irán y Túnez. EL Papa de Roma envió su bendición. Al son de una marcha militar, el general Videla condecoró a Havelange en la ceremonia de la inauguración, en el estadio Monumental de Buenos Aires. A unos pasos de allí, estaba en pleno funcionamiento el Auschwitz argentino, el centro de tormento y exterminio de la Escuela de Mecánica de la Armada. Y algunos kilómetros más allá, los aviones arrojaban a los prisioneros vivos al fondo de la mar.

"Por fin el mundo puede ver la verdadera imagen de la Argentina", celebró el presidente de la FIFA ante las cámaras de la televisión. Henry Kissinger, invitado especial, anunció:

-Este país tiene un gran futuro a todo nivel.

Y el capitán del equipo alemán, Berti Vogts, que dio la patada inicial, declaró unos días después:

-Argentina es un país donde reina el orden. Yo no he visto a ningún preso político.

Los dueños de casa vencieron algunos partidos, pero perdieron ante Italia y empataron con Brasil. Para llegar a la final contra Holanda, debían ahogar a Perú bajo una lluvia de goles. Argentina obtuvo con creces el resultado que necesitaba, pero la goleada, 6 a 0, llenó de dudas a lo malpensados, y a los bienpensados también. Los peruanos fueron apedreados al regresar a Lima.

La final entre Argentina y Holanda se definió por alargue. Ganaron los argentinos 3 a 1, y en cierta medida la victoria fue posible gracias al patriotismo del palo que salvó al arco argentino en el último minuto del tiempo reglamentario. Ese palo, que detuvo un pelotazo de Rensenbrink, nunca fue objeto de honores militares, por esas cosas de la ingratitud humana. De todos modos, más decisivos que el palo resultaron los goles de Mario Kempes, un potro imparable que se lució galopando, con la pelambre al viento, sobre el césped nevado de papelitos.

A la hora de recibir los trofeos, los jugadores holandeses se negaron a saludar a los jefes de la dictadura argentina. El tercer puesto fue para Brasil. El cuarto, para Italia.

Kempes fue el mejor jugador de la Copa y también el goleador, con seis tantos. Detrás figuraron el peruano Cubillas y el holandés Rensenbrink, con cinco goles cada uno.

Fuente: Eduardo Galeano, Fútbol a sol y sombra



La complicidad del 78'
Los argentinos no debemos perdonarnos




Las abuelas en el 78'





































 

APORTE del compañero No Docente, Profesor GUSTAVO SIROTA de la Secretaría de Extensión del Rectorado de la UNER



“En torno al Bicentenario”

Algunas reflexiones acerca del rol de la Universidad

Señalaba, en uno de los actos escolares que me ha tocado en estos días ser parte, como “cada año, al recordarse un nuevo aniversario de la revolución de mayo, largos y tediosos discursos que nada dicen tratan de explicar el significado de aquella gesta. Aburridos actos escolares con sus respectivos negritos, vendedores de velas y lavanderas; el infaltable desfile. Después otra vez la rutina cotidiana, guardando escarapela y bandera – vincha o camiseta si hay mundial de futbol - hasta otro momento en el cual la historia y los próceres vuelvan a reclamar su “patriótica” presencia”.

No resulta casualidad esta desconexión entre pasado y presente. Hobsbawn precisa acertadamente “La destrucción del pasado, o más bien de los mecanismos sociales que vinculan la experiencia contemporánea del individuo con generaciones anteriores, es uno de los fenómenos más característicos y extraños de las postrimerías del siglo XX. En su mayor parte los jóvenes, hombres y mujeres, de este final de siglo creen en una suerte de presente sin relación con el pasado del tiempo que viven”.

Es que debemos necesariamente reprensar la historia, construir una historia que no sea una recorrida por una galería de momias, de bronces sin vida, sin pasiones, sin ideas. Necesitamos una historia que no solo mire al pasado como objeto de estudio, sino que nos permita traerla al hoy, para comprender el presente, pero por sobre todo para poder desde allí imaginar el mañana.

Eduardo Galeano, en “Las venas abiertas” con su habitual sabiduría: “cuesta arriba que se me hace leer algunas obras valiosas…escritas en código. El lenguaje hermético no siempre es el precio inevitable de la profundidad. Puede esconder simplemente una incapacidad de comunicación elevada a la categoría de virtud intelectual…sospecho que el aburrimiento sirve así para bendecir el orden establecido, confirma que el conocimiento es un privilegio de las élites”.

Es que trasmitir conocimientos, divulgar saberes, resulta muchas veces una tarea compleja, difícil, a contramano de muchas prácticas académicas, no casualmente instituidas como dogmas por quienes toman como propio – aunque crean estar en las antípodas – los saberes y prácticas de los sectores dominantes.

Entonces no resulta casual que a nuestros niños y jóvenes les pase con la historia “lo mismo que a los adultos cuando llegan a una reunión en las que personas que no conocen hablan de temas desconocidos” Se sienten fuera, extraños, no se sienten incluidos, “no tienen marco referencial que pueda integrarlos a la charla y por lo tanto pierden todo interés”.

El interrogante que nos atraviesa guarda relación con una cuestión no menor, pero que generalmente no aparece como parte de la agenda universitaria. Como cambiar esto, como lograra ganar el interés frente a una historia que aparece ajena, lejana, vacía, sin sentido, donde lo que se nos presenta no guarda ninguna relación con el aquí y ahora, descontextualizada de nuestra cotidianeidad. Como dicen los adolescentes, resulta simplemente “historia y nada”.

Como docente / divulgador siento que – tomo a Edgardo Ossanna - “uno de los problemas que muchas veces nos acucia y nos preocupa es la preocupación / despreocupación de los alumnos por el estudio de la historia…”, lo cual nos posiciona desde un lugar distinto en cada caso, sitio que construimos a partir de nuestro compromiso y nuestras aspiraciones.

Aquí hago un alto y proyecto dos ideas fuerza que me han movilizado en los últimos años en cuanto a trabajador de la educación comprometido con mi tierra y con mi tiempo. La necesidad de que los contenidos tengan que ver con nosotros, trabajar la historia propia, regional, local y traerla a cada momento al presente, hacerla viva, que tenga sentido y que sea valiosa para repensar el presente, para transformarlo.

Pensar desde nuestro lugar desde otro lugar requiere no solo audacia y convicción, Requiere, como bien asevera Anibal Ford en “Desde la orilla de la ciencia. Ensayos sobre identidad, cultura y territorio”, un “instrumental teórico conceptual que recupere las resistencias culturales, las manifestaciones políticas, las gestas, la literatura, las formas de conocimientos y las mentalidades populares, los testimonios, las microhistorias, las fiestas, los pequeños o grandes episodios de dignidad, los saberes que están en las orillas de las ciencias”.

Es tiempo ya de pensar con cabeza propia. Simón Rodríguez, el maestro de Bolivar, profetizaba hace 200 años “o creamos o erramos”, preanunciando “la hora americana” que alumbraba el movimiento de Córdoba del 18. Pensar desde América Latina, pero con ideas propias, con “cabeza americana”.

Sentenciaba aquel gran revolucionario y ejemplo de americano, José Martí. “El buen gobernante no es el que sabe como se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con que elementos está hecho su país…éramos una máscara con los calzones de Inglaterra, con el chaleco parisiense, el chaquetón de Norte América y la montera de España… éramos charreteras y togas en países que venían al mundo con la alpargata en los pies y la vincha en la cabeza. Ni el libro europeo ni el libro yanquee daban la clave del enigma hispanoamericano”.

Y aquí, creo, juega el papel de la Universidad. Alcira Argumedo nos enseña. “En América Latina, solo en las universidades existe la masa crítica del conocimiento transdisciplinario” que permita quebrar la lógica que reproduce el modelo capitalista hegemónico.

Lo que la Universidad necesita es, retomo a Argumedo, “crear cabezas transdisciplinarias que permitan dejar atrás la lógica anacrónica de una universidad donde el conocimiento esta híper segmentado y, por lo tanto, desde ninguno de estos segmentos se puede ver la totalidad”. Este reduccionismos no es inocente, lleva incito una carga ideológica fundamental y ha sido la llave maestra de nuestra colonización / dominación cultural.

Debemos entonces “Descolonizar las universidades para contribuir a la lucha por la descolonización del poder” como bien argumenta Pablo Gentili, construyendo, sigo tomando palabras de Gentili “Universidades democráticas que constituyan un espacio de producción y difusión de los conocimientos socialmente necesarios para comprender y transformar el mundo en que vivimos, entenderlo de formas diversas y abiertas…que nos ayudan a leer el mundo, a comprenderlo e imaginarlo…donde se pueda luchar contra los dogmas que imponen los poderosos… contra el autismo intelectual que nos proponen los dueños del poder y replican sus mediocres acólitos, ocultos tras la toga de la prepotencia”.

Entonces, sí tendrá sentido este bicentenario, habremos corrido el eje que nos alejaba del que, del como y del para que trabajar estas temáticas dentro de las aulas y sobre todo en lo cotidiano, en cada lugar, en cada espacio, en cada ámbito donde podamos llegar con nuestra palabra, con nuestras ideas, con nuestra producción.

Termino trayendo nuevamente a Gentili. “La Universidad debe ser un espacio de utopías, pero para ello debe replantearse a si misma, debe constituirse como espacio público de producción e invención de utopías”. En este caso una utopia que desde hace dos siglos nos convoca a construir, como sentenciara Artigas, una sociedad “donde los más infelices sean los privilegiados”.


Gustavo Sirota
Profesor de Historia
Personal Administrativo y de Servicios
Rectorado - UNER